Por qué los desayunadores vuelven a la cocina en 2026 y cómo integrarlos, incluso en espacios pequeños


Empezó como una moda pasajera, pero parece que se ha hecho un hueco en la decoración y no está dispuesto a irse. Ahora, se lleva desayunar en la cocina, a modo hotel.


Cocina con muebles de madera, con desayunador con cafetera, baldas para tazas y botes de café, oculto tras puertas escamoteables © Holger Jacob
27 de abril de 2026 a las 15:48 CEST

Desde hace algún tiempo es habitual incluir un desayunador en el diseño o la reforma de la cocina. Y, aunque parecía una moda pasajera, parece que se va a quedar y está dispuesto a hacerse un hueco en la decoración de la cocina. Podemos decir que no es un mueble más: es un gesto. El de pararse cinco minutos antes de empezar el día y tomar el café como si tuviéramos tiempo, aunque no lo tengamos. Su regreso como una de las tendencias de decoración de 2026 es resultado de cómo queremos vivir: con más calma y más rincones a los que merezca la pena volver cada mañana. Y también del impacto de las redes sociales en nuestra forma de habitar la vivienda. 

En este proyecto del estudio Vinova Architects, la cocina de Dornbracht alberga un desayunador en uno de sus módulos de chapa de roble con relieve martilleado. Totalmente integrado, una puerta plegable y escamoteable lo deja a la vista cuando se usa y lo oculta el resto del tiempo.

Rincón con papel pintado de rayas burdeos y blancas, mueble de desayuno con cafetera, tazas y cuadro, mesa con sillas© Nacho Uribesalazar para Casa Decor

Los motivos de su vuelta

El nuevo papel de la cocina y, por supuesto, Instagram ha hecho que el desayunador vuelva a la primera fila decorativa. Tenemos casas más pequeñas, jornadas híbridas y rutinas que ya no se encuentran cómodas en un comedor formal. El desayuno entre semana dura cinco minutos, el café de media mañana lo tomamos con el portátil delante y la cena ligera se resuelve sin formalismos. Para todo eso, sentarse en un sitio cómodo dentro de la cocina, con todo para hacerse un café al alcance de la mano, vuelve a tener sentido. Sin olvidar que las cocinas abiertas al salón imponen un orden y el desayunador puede ser un espacio clave a la hora de guardar pequeños electrodomésticos y botes. 

Además, dicen que el desayuno es la comida más importante del día y crearle un rincón a su medida nos encanta. Como ocurre en el espacio de El Corte Inglés en Casa Decor 2026, donde se ha destinado un mueble del office para tal fin. Un lugar cuidado estéticamente que brilla por sí mismo, con permiso de paredes y techo. 

Cocina de madera con barra de desayunos con baldas de madera, taburetes altos negros, cafetera y tazas© Montse Garriga

Una respuesta al estilo de vida actual

Eso sí, el desayunador tiene sentido si realmente vas a sacarle partido. Si desayunas en casa, disfrutas del momento café y te gusta tener un rincón para empezar el día sin prisas. Solo así tiene razón de ser. De este modo, puede convertir el desayuno en un momento especial e instaurar un ritual para disfrutar en familia. Si, por el contrario, te falta espacio de almacenaje, desayunar para ti es un trámite y te gusta hacerlo en la oficina o en la cafetería con tus compañeros, quizás no sea lo que estás buscando. 

Un desayunador es un mueble con puertas o un módulo abierto con baldas que reúne todos los elementos para preparar el desayuno. En función de tus necesidades y el uso que vas a darle, debes adaptar su tamaño y diseño. En esta propuesta de Luzio Studio se ha destinado una zona de encimera a este fin. Situado al lado de la ventana, abierto  y con estantes para poder dejar las tazas, los paquetes de café y las infusiones, es perfecto para quienes chequean el correo o leen las noticias a primera hora de la mañana.

Mueble desayunador con puerta plegable y bandeja extraíble con tetera y exprimidor Smeg, baldas con tazas y paquetes de café© Mobalpa

Soluciones que se adaptan al espacio

El desayunador no solo debe dar respuesta a tus necesidades y hábitos, sino también adaptarse al espacio disponible y los metros. Se trata de que haga más fácil la rutina de las mañanas, para que puedas tener todo a mano, sin necesidad de rebuscar. Puede ser un mueble independiente o integrarse en un módulo y formar parte de la cocina. 

Lo importante es que en ambos casos cuente con baldas u organizadores interiores que ayuden a mantener el orden y faciliten alcanzar todo fácilmente. Como ocurre en esta propuesta de Mobalpa, donde se ha destinado un armario para este fin con puerta plegable, bandeja extraíble y baldas. 

Cocina negra con vitrina y desayunador con tostadora y tazas© Schmidt

El tamaño idóneo 

Todo depende de las personas que lo vais a usar, del espacio y, en el caso de que tenga puertas, el tipo de puertas. Tanto si se trata de un mueble independiente como un diseño modular de la cocina, para dos personas, basta con reservar un espacio de unos 60 cm de ancho y 40-50 cm de fondo. Mientras que si sois más miembros de familia, necesitarás más superficie de apoyo y un armario más grande para almacenar los productos, entre 60 cm y 150 cm. Aunque el tamaño habitual y más cómodo para el día a día es de 120 cm.

Esta propuesta de Schmidt ha acoplado el desayunador al mobiliario de cocina. Una forma de optimizar el espacio y añadir funcionalidad sin necesidad de grandes reformas. Para conseguirlo, solo tienes que utilizar las baldas para la colocación de los distintos utensilios. 

Cocina con desayunador oculto en un armario con puertas plegables y escamoteares, encimera de piedra© Casa Decor

La importancia de los enchufes

Muchas veces planeamos todo y nos olvidamos de ciertos detalles, que influyen en la comodidad y el orden. Puede ser que pienses en el lugar idóneo para tu desayunador (este pertenece al espacio de Mobalco en Casa Decor 2025), los materiales o la cafetera de diseño y te olvides de una cuestión importante: los enchufes. Al menos necesitas tres. Debes tener en cuenta tanto el número de electrodomésticos que vas a enchufar como tener uno libre por si necesitas cargar el móvil mientras tomas el café o enchufar el portátil mientras trabajas. 

También es importante la iluminación de la cocina. Si se trata de un armario resulta muy útil contar con luz interior que te permita ver todo de una vez. En el caso de baldas, puedes situar tiras LED debajo, mientras que una lámpara de techo o un aplique de pared cerca siempre crearán una atmósfera agradable.

Desayunador en cocina blanca con encimera de madera, grifería dorada, baldas, cafetera© deVOL

Accesibilidad y comodidad

Ser accesible y cómodo en el día a día son dos requisitos básicos que debe cumplir un desayunador. Nuestro rincón de desayuno en la cocina debe ubicarse en el lugar ideal, sacar partido al espacio, no renunciar a sitio para guardar y, ademas, no entorpecer el paso y facilitar su uso. De manera que todo esté a mano y sea fácil de localizar y de coger. 

Como siempre, reserva la zona alta para las cosas que no usas, piensa en la crepera que has utilizado una vez y que sigue cogiendo polvo en la encimera. Y guarda las cosas pequeñas, como las cápsulas de café, en botes. En esta propuesta de deVOL todo está en su sitio y bien localizado. 

Mueble de cocina a medida blanco y de madera, con mesa elevable© Tegar

En cocinas pequeñas

Aunque puedas pensar un desayunador es una solución exclusiva de las cocinas grandes, no es así. Todo dependen de las necesidades y de lo que necesites guardar. En cocinas pequeñas, el desayunador puede plantearse abatible o sobre un mueble bajo a modo de extensión. Lo habitual es que rentabilicemos la verticalidad con propuestas que aprovechen la pared y eviten que perdamos centímetros de encimera o almacenaje. 

La colección Smart Flat de Tegar es una muestra de diseño vertical. Se trata de un mueble a medida que, además de espacio para libros, objetos decorativos y almacenaje, integra un desayunador oculto. A simple vista, el sistema se percibe como un panel más del conjunto. Sin embargo, al desplegarlo aparece una pequeña mesa pensada para desayunos o comidas informales, con compartimentos para guardar. 

Cocina negra con módulo central desayunador, con armarios a los lados y módulos abiertos, plantas, adornos, cafetera y cápsulas de café© David Grau

Una solución de almacenaje

El desayunador de hoy forma parte del mueble de cocina y se piensa al mismo tiempo que los frentes, los cajones y la encimera. Es una prolongación natural del almacenaje en la cocina, no un añadido posterior. Y esa diferencia se nota. 

Un desayunador integrado, como este de Düem Studio, convierte el espacio inferior o superior en lugar para guardar. Cajones para mantelería de diario, baldas para la vajilla del desayuno o un hueco bajo para los taburetes cuando no se usan ayudan a mantener el orden cotidiano. A la hora de planificarlo, debe dar respuesta a la cantidad de menaje, alimentos y electrodomésticos que necesites guardar.

Cocina con comedor, módulo abierta con desayunador con cafetera y tazas© Sergio Pradana

Integrado en la estancia

Aunque tiene peso en la reforma de la cocina, esto no significa que acapare todo el protagonismo y surja como una isla. Lo ideal es que forme parte del conjunto e, incluso, que quede oculto tras un módulo o una puerta corredera o de persiana, para que cumpla su función, pero sin invadir el espacio. De esta forma, ayudará a mantener el orden y la limpieza visual del espacio. En esta propuesta de Not a Studio queda totalmente integrado, al formar parte de los muebles de cocina. 

Cocina abierta al comedor, con barra de desayunos con taburetes de madera, baldas de madera, lámparas de techo© Jordi Canosa

La mejor ubicación 

Evidentemente depende de la cocina y de si se trata de un mueble exento o forma parte de la cocina. En cocinas en L o en U con isla central, el desayunador encuentra su sitio natural en uno de los lados de la isla, a ser posible el más alejado de la zona de cocción. Así no estás ni en el paso ni en el trayecto de humos y olores, y la conversación con quien cocina fluye sin interrupciones. 

Mientras que en cocinas abiertas conviene colocar el desayunador en el extremo más cercano al salón o al comedor, casi como bisagra entre las dos zonas. Funciona como nexo, ya que separa sin tabiques y gana una superficie útil. En esta propuesta de Pia Capdevila ocupa un lugar estratégico: coqueto, cómodo y lleno de luz natural.