La cocina abierta sigue siendo tendencia, pero ya no se quiere enseñar todo. Electrodomésticos panelados, despensas ocultas, frentes continuos y zonas de trabajo tras puertas escamoteables permiten que la cocina se integre mejor en la casa y resulte más serena cuando no se está usando.
Como explica Mayte Barrios, arquitecta y responsable de proyectos y obra en De Lucio Construcciones y Reformas, el objetivo es que “visualmente no parezca una cocina al uso, sino un espacio más integrado y limpio”. Sobre estas líneas, proyecto de cocina (que no queda prácticamente a la vista) del interiorista Juancho González.
© Jordi CanosaUna cocina con isla que esconde mucho más de lo que parece
En esta cocina, la isla concentra la zona de trabajo y actúa como pieza protagonista, pero la clave está en los frentes de madera del fondo. Cerrados, se leen como un panelado cálido y continuo; abiertos, dan paso a una zona auxiliar oculta (que te mostramos a continuación). Es una solución perfecta para cocinas abiertas que buscan mantener una imagen limpia cuando no se están usando. Espacio Doimo Cucine por Equipo Doimo en Casa Decor 2026. Electrodomésticos de Siemens, grifería y fregadero de Blanco, cerámica de Nuet Ceramics, revestimiento cerámico de Florim Ceramiche, y campana extractora de Novy.
© Jordi CanosaDetrás de las puertas aparece una bodega oculta
La segunda imagen revela lo que escondían esos frentes: una bodega o vinoteca vinculada a la cocina. Este tipo de espacio auxiliar permite guardar botellas, copas y piezas de servicio sin cargar visualmente la cocina principal. La idea no es solo ocultar, sino liberar la zona más visible para que se perciba más serena y ordenada. Espacio Doimo Cucine por Equipo Doimo en Casa Decor 2026.
© Cocinas RíoPuertas escamoteables para abrir y cerrar la cocina según el momento
Este montaje muestra el efecto de las puertas escamoteables: abiertas, dejan a la vista horno, almacenaje y zona de apoyo; cerradas, todo desaparece tras un frente integrado. Es una solución muy útil en cocinas abiertas al comedor o al salón. Permite cocinar con comodidad y, después, recuperar una imagen mucho más limpia. Es un proyecto de Cocinas Río.
© Jordi CanosaUna despensa escondida para que la cocina respire
En esta cocina, la despensa queda integrada en un frente que, cerrado, pasa casi inadvertido. Al abrirse, aparece un interior muy aprovechado para alimentos, botes y productos de uso diario. Pero, ¡hay más! Junto a la despensa retroiluminada se encuentra una puerta invisible que da acceso al cuarto de lavado.
Es el espacio Bauhaus por Mar Gausachs para Casa Decor 2026 con mobiliario de BC3, electrodomésticos de SMEG, encimera ceerámica de Sapinstone y menaje y complementos de El Corte Inglés.
© Cocinas RekkerFrentes blancos que esconden una cocina completa
A primera vista, este espacio parece casi vacío, con grandes paños en color blanco y una línea de muebles bajos muy discreta. Pero al abrirse, los frentes revelan zonas de trabajo, almacenaje y módulos funcionales. La cocina se convierte así en un mueble arquitectónico que aparece solo cuando hace falta.
Es el modelo BATEK de Cocinas Rekker, una cocina de líneas esenciales, pensada para integrarse con naturalidad en el espacio abierto. La distribución se organiza en tres volúmenes: una zona lineal de trabajo, una columna de frío y un frente de almacenamiento oculto tras paneles lisos.
© Cocinas RíoUna cocina abierta, pero con todo bajo control visual
Esta propuesta mantiene la idea de cocina social y luminosa, con gran isla central, pero con una imagen muy controlada. La gran composición de madera del fondo integra almacenaje y zonas auxiliares, mientras la isla organiza el uso diario. La cocina está abierta a la vida, pero no obliga a enseñar cada detalle. Es una propuesta de Cocinas Río.
© L A L U L A photographyCuando la cocina se integra en el salón como un mueble elegante
Vista desde el salón, esta cocina se percibe más como un fondo decorativo que como una zona técnica. Los frentes lisos, el acabado brillante y la gama oscura ayudan a integrar la cocina en la zona de estar. Es una propuesta de la emprensa De Lucio.
© Guillermo CruzadoMadera de suelo a techo para ocultar almacenaje y electrodomésticos
Los frentes de madera de esta cocina esconden armarios, electrodomésticos y zonas de servicio. La isla mantiene el uso diario en el centro, mientras el perímetro queda más ordenado. La madera aporta calidez, pero las líneas limpias evitan que el conjunto resulte recargado. Es un diseño de DOCA.
© Iván Casal NietoElectrodomésticos ocultos tras un frente uniforme
Este montaje resume muy bien la idea de cocina escondida. Cerrado, el frente negro parece un gran armario continuo; abierto, descubre frigorífico, hornos, almacenaje interior y una zona de apoyo iluminada. Es una solución práctica para ocultar electrodomésticos de gran volumen en cocinas integradas en espacios decorativos. Proyecto de Concept Habitat Studio. El suelo de mosaico Flores es de la colección Les Classiques de Hisbalit con fondo negro.
© Joan Miquel Seguí/Terraza BalearUn frente invisible que oculta una zona auxiliar
En esta cocina, el gran frente de armarios se integra en la arquitectura como si fuera una pared más. Solo una puerta abierta revela que detrás existe una zona auxiliar. Puede funcionar como despensa, lavadero, zona de limpieza o espacio de apoyo para liberar la cocina principal.
El espacio pertenece a una vivienda unifamiliar cuyo proyecto ha sido desarrollado por el arquitecto Joan Miquel Seguí, con interiorismo de Terraza Balear (Gunni & Trentino Mallorca).
© Paloma PachecoUna cocina blanca que disimula armarios y zonas de trabajo
La estética blanca y luminosa de esta cocina ayuda a que los grandes volúmenes pasen desapercibidos. Los frentes lisos y las juntas discretas hacen que el almacenaje se funda con la pared. No se trata de tener menos cosas, sino de diseñar mejor dónde se guardan. Es un proyecto del interiorista Alberto Aranda.
© Oriol GómezArmarios hasta el techo para esconder lo cotidiano
En esta cocina, los armarios altos de madera clara aprovechan toda la altura y permiten ocultar vajilla, despensa, pequeños electrodomésticos y menaje de uso ocasional. La zona de cocción queda en la isla, despejada y bien integrada. Cuanto mejor planificado está el almacenaje, menos objetos quedan fuera y más serena se percibe la cocina. Diseño de Eloi Camacho Arquitectura.
En definitiva, la tendencia no consiste en convertir la cocina en un espacio frío ni en esconder la vida cotidiana. Se trata de decidir qué merece estar a la vista y qué funciona mejor cuando queda oculto. Como señala Mayte Barrios, “la tendencia es hacia cocinas más serenas visualmente, donde todo queda más ordenado y menos expuesto, sin perder practicidad”.




