Las ensaladas presentadas en vasitos resultan una opción de lo más vistosa para tomar como aperitivo o entrante. En este caso, los ingredientes protagonistas serán unas lentejas que compraremos ya cocidas, salmón, aguacate, pimiento y cebolla. Coronaremos nuestra receta con unos sabrosos huevos poché. El resultado, además de muy apetecible, es delicioso y nutritivo.
Lentejas cocidas de bote
Las lentejas cocidas de bote son perfectas para estos vasitos de ensalada con salmón y huevo porque nos ahorran bastante tiempo a la hora de cocinar y son muy cómodas de utilizar. Cuando vayas a comprarlas, busca que tengan un color uniforme, que mantengan el grano entero y que solo lleven agua y sal, además de las lentejas.
El líquido del bote es denso y puede aportar sabor metálico o textura pastosa a los platos, por eso lo ideal es enjuagarlas bajo agua fría hasta que el agua salga completamente limpia y escurrir el colador con suavidad para no romper la legumbre. Déjalas escurrir mínimo 5 minutos y extiéndelas sobre papel de cocina para retirar el exceso de agua.
Grandes cocineros como Karlos Arguiñano insisten en que las legumbres de bote deben estar muy bien lavadas y escurridas, porque el líquido del bote resta sabor, la humedad extra impide que el aliño se adhiera y, si quedan mojadas, la ensalada se “aguachina”. Y, por su parte, Ferran Adrià recomienda usar la legumbre no demasiado fría y aliñarla antes de mezclar con el resto de ingredientes.
El salmón: ahumado, marinado o fresco
Para esta receta veraniega, cada tipo de salmón —ahumado, marinado o fresco cocinado en taquitos— aporta matices distintos. El ahumado tiene un sabor intenso, salino y una textura tierna; el marinado posee un sabor fresco, cítrico y ligeramente salino, además de una textura firme pero jugosa a la vez; y el fresco, que cocinamos al vapor, es de un sabor más delicado y menos intenso, lo que permite un mayor equilibrio con el resto de los ingredientes.
En resumen, los grandes chefs recomiendan:
ahumado → si buscas intensidad y rapidez,
marinado → si quieres frescor y elegancia,
fresco cocinado → si optas por suavidad y equilibrio.
Huevo poché sin fracasar
Se pueden usar varias técnicas para hacerlo. La más clásica es poner agua a calentar, pero sin que llegue a hervir, añadir un chorrito de vinagre, hacer un remolino en el centro, añadir el huevo y dejar cocinar 2-3 minutos. Pero a nosotros nos gusta más, porque nunca falla y es ideal para que el huevo quede perfecto, la que consiste en colocar papel film sobre un bol, untar con aceite, cascar el huevo, cerrar como si fuera un saquito y cocer en agua caliente durante 3-4 minutos.
5 pasos esenciales para preparar los vasitos de ensalada de lentejas, salmón y huevo
Ahora que sabes algunas de las claves para hacer esta receta, te resumimos rápidamente sus pasos, antes de pasar a explicar los ingredientes necesarios y todos los detalles de su elaboración.
- Cocina el salmón al vapor unos minutos y córtalo en dados del mismo tamaño.
- Corta las verduras y el aguacate en piezas pequeñas.
- Lava y escurre las lentejas cocidas, mézclalas con las verduras, el salmón, el aguacate y parte de los brotes de guisante y aliña.
- Prepara los huevos poché.
- Monta la ensalada en los vasitos con todos los ingredientes y decora con brotes.






