Cualquier sopa es bienvenida, pero esta, de verduras, nos apetece siempre especialmente. La minestrone podemos enriquecerla con pasta o arroz y legumbres, y aquí tienes todo lo necesario para prepararla.
Esta receta está entre las favoritas de casi todos los italianos y de muchos que no lo son. Nació como un plato rústico y rural y sus ingredientes varían mucho dependiendo de la zona y de los vegetales que haya disponibles en cada temporada, pero los más comunes son cebolla, tomate, zanahoria, nabo, apio, patata... picados en daditos pequeños.
Y entre las legumbres, se puede optar por lentejas, garbanzos o pochas, como recomienda el cocinero sardo Ignazio Deias, del restaurante Boccondivino en Madrid. Él nos explica que pone todos los ingredientes en crudo, añade la pasta al final y termina el plato con un buen aceite de oliva virgen extra. Y asegura que este plato "está mejor al día siguiente, gracias al almidón de la patata y la legumbre".
Luego hay otros ingredientes que también suelen estar muy presentes en este plato, como los guisantes, el calabacín, etc. Y es una sopa que se suele servir con pesto, albahaca y/o queso parmesano. Y según Deias, "para acompañar con un vino tinto con cuerpo porque es un plato contundente, por ejemplo, uno elaborado con garnacha".
Curiosidades sobre la sopa minestrone
Nació como una comida campesina: verduras de temporada, restos de pasta o arroz y, a veces, cortezas de queso para dar sabor. La minestrone no tiene receta fija. En Italia cambia según la región, la estación y lo que haya en la despensa. Es un plato “de aprovechamiento”.
Su nombre significa “gran sopa”, ya que "minestrone" procede de minestra (sopa) + el sufijo -one, que indica algo grande o abundante.
En el norte se usa más arroz; en el centro y sur, pasta corta: Ditalini (tubitos pequeños); Tubetti/Tubettini (como los anteriores, pero más pequeños); Stelliini (estrellas); Orzo (pasta con forma de grano de arroz), etc. Deias utiliza la primera para hacer esta sopa.
Y en algunas regiones se hace blanca, sin tomate, como en Liguria.
Consejos para preparar la sopa minestrone
Sigue estos consejos para hacer esta sopa como si fueras de la misma Italia. Es un plato que, aunque se toma más en invierno, se come durante todo el año.
- El sofrito (soffritto) es el corazón del sabor de la minestrone. Sin él, la sopa queda plana y menos aromática.
- La pasta se cuece aparte y se añade al final. Si la cueces dentro de la sopa, absorberá el caldo y se hinchará demasiado.
- Las legumbres más comunes para la minestrone son las alubias blancas (cannellini) y en el norte se decantan más por las rojas (borlotti). Y también hay muchas zonas que optan por los garbanzos y por las lentejas.
- Como vegetales no suelen faltar cebolla, zanahoria y apio, a los que se pueden añadir tomate, calabacín, patata y espinacas, acelgas o col rizada. El cocinero italiano Gennaro Contaldo recomienda poner en primavera guisantes y calabacín; en invierno, col rizada y patata.
- Se puede hacer con agua, pero muchos cocineros italianos emplean caldo de verduras o caldo de pollo suave, porque aportan más sabor a la sopa. Si optas por agua, añade corteza de parmesano al final para darle más potencia. Según el chef italiano Massimo Bottura, "aporta umami natural y hace la sopa más redonda".
- En Liguria se agrega un poco de pesto (albahaca, queso, ajo, aceite y piñones) al final, fuera del fuego, para que no pierda su frescor ni su color. Puedes hacerlo en la misma olla o servirlo en un bol para que cada comensal se eche la cantidad que quiera en su plato.
También se puede usar pesto de rúcula o pesto de perejil y el cocinero Giorgio Locatelli añade un chorrito de AOVE al final "porque despierta el sabor de la sopa".




