La familia de Perez Hilton (48 años) ha emitido este lunes un comunicado en el que explican que el popular bloguero estadounidense de origen latino ha sido ingresado en una clínica de salud mental, después de que este se autolesionara gravemente a principios del pasado agosto en un directo de TikTok con la intención de quitarse la vida. Tras salir del hospital donde ha permanecido varias semanas recuperándose de las heridas físicas que presentaba, el que fuera azote de las estrellas de Hollywood se someterá ahora a un tratamiento intensivo de carácter psiquiátrico.
“No tiene acceso a su teléfono móvil ni a su ordenador, y su contacto con familiares y amigos sigue siendo limitado para que pueda concentrarse plenamente en su recuperación”, explica la nota. En la misma, además, sus seres queridos muestran su indignación por "los bulos" que, según ellos, ha circulado durante este tiempo sobre el estado de Mario Armando Lavandeira Jr., su nombre real. Entre esas informaciones falsas, se decía que este había perdido diez años de memoria tras el sobrecogedor incidente.
Un suceso impactante
Respecto al día de los hechos, múltiples llamadas a la policía y los servicios de emergencias avisaron sobre la alarmante retransmisión en vivo que el bloguero estaba protagonizando, donde aparecía cubierto de sangre en el baño de su casa de Miami. Una fuerte crisis le llevó a querer suicidarse, mientras que en el interior de la vivienda se encontraban sus tres hijos, Mario, de 13 años, Mia, de 11, y Mayte, de 8, así como su hermana y su sobrina.
Tres días después del impactante suceso, su madre Teresita Lavandeira solicitó la custodia temporal de los niños para protegerlos y garantizar su seguridad. En este sentido, la familia ha contado hoy que los niños "permanecen juntos, a salvo y bien al cuidado de su abuela, quien se ha hecho cargo de ellos a tiempo completo". Añaden que "la prioridad sigue siendo brindarles la mayor estabilidad, rutina y normalidad posible mientras su padre se recupera". Por su parte, Perez Hilton no podrá volver a ver a los menores hasta que obtenga una autorización por parte de los médicos que le atienden.






