Es una de nuestras técnicas favoritas para cocinar uno de los grandes protagonistas de la alimentación en todo el mundo. Y es que hay pocas cosas más deliciosas que un huevo poché con su yema cremosa deslizándose por encima de una tostada con aguacate, salmón ahumado o beicon, por no hablar de si está cubierto con la imprescindible salsa holandesa de los Benedict.
Su sabor y su textura quedan absolutamente irresistibles, y son bastante ligeros. Tienen la mala fama de que son difíciles de hacer. Pero nada más lejos de la realidad. Son algo delicados, sí, pero te animamos a perderles el miedo, aprender la técnica y seguir nuestro paso a paso para que compruebes lo sencillo y rápido que es hacer el huevo de esta forma. Tienes dos opciones para ello, ¡elige la que prefieras!
Errores que NO debes cometer al preparar huevos poché
- No hiervas el agua a borbotones, porque rompe la clara y la dispersa.
- No eches el huevo desde mucha altura, mejor que lo casques en un bol y lo coloques cerca del cazo para añadirlo. Así evitarás que se desparramen tanto la clara como la yema.
- No optes por huevos viejos, sino por huevos frescos y sácalos un poco antes de la nevera para que la clara no esté tan líquida y se disperse durante la cocción. Según el cocinero Alain Passard, considerado 'el rey del huevo' por su plato más icónico l’œuf à la coque chaud-froid, considerado una obra maestra de la simplicidad, el 80% del éxito de esta técnica es usar huevos frescos.
- Si optas por la técnica del remolino, no dejes de agregar un poquito de vinagre para que el huevo no se deshilache. A diferencia de otros chefs, Passard evita el remolino fuerte. Prefiere un agua tranquila. El cocinero gallego Pepe Solla insiste en la suavidad y recomienda que el agua debe estar a unos 85–90 ºC, con burbujas pequeñas pero sin borbotones.
- No te excedas con el tiempo de cocción para que la yema no pierda su textura líquida, que es la gracia del huevo poché. Según el gran chef francés, que posee 3 estrellas Michelin desde 1996 en su restaurante parisino L’Arpège, 2 minutos y medio son suficientes para una yema líquida perfecta.
- No metas varios huevos a la vez si no tienes práctica, porque se mezclan y pierden forma. Es preferible hacerlos de uno en uno.
- Si no secas el huevo corres el riesgo de aguar el plato en el que lo vas a servir: tostadas, arroz, pasta, ensalada, etc. Hazlo con un poco de papel de cocina.
Cómo hacer huevo poché con papel film
Tan solo necesitas huevo, agua, sal, pimienta, aceite de oliva y el papel film.
- Acercamos al fuego un cazo con agua.
- Cubrimos el interior de un bol o una taza con un cuadrado de film de unos 20 o 25 centímetros de lado.
- Ponemos una gotita de aceite de oliva y la extendemos un poco por el papel (esto impedirá que el huevo se pegue al plástico una vez cocinado).
- Cascamos el huevo en el bol cubierto de papel film.
- Añadimos una pizca de sal y una pizca de pimienta (le va muy bien también alguna sal aromatizada y alguna otra especia o hierba aromática).
- Cerramos el papel film haciendo un nudo o con una cuerda y formando un saquito. Puedes introducir un palo de brocheta dentro del nudo para sacarlo sin quemarte.
- Es conveniente –en la medida de lo posible- sacar todo el aire del saco antes de cerrarlo, para evitar que flote mucho en el agua durante la cocción.
- Sumergimos el saquito en el agua caliente, pero sin que llegue a hervir a borbotones, y cocinamos durante 4 minutos.
- Sacamos y con cuidado cortamos el film con un cuchillo o una tijera y sacamos con cuidado el huevo poché para comer y disfrutar de él.
Otra forma de hacer huevo poché, en un remolino de agua con un poco de vinagre
- Cascamos un huevo en una taza, con cuidado de no romper la yema, y reservamos.
- Echamos un chorrito de vinagre en un cazo con agua y ponemos al fuego.
- Cuando esté a punto de romper a hervir, bajamos el fuego. Es importante que el agua esté bien caliente, pero sin hervir, no debe haber burbujas.
- Hacemos un remolino suave en el agua con la ayuda de una cuchara.
- Dejamos caer el huevo en el centro del remolino.
- Cocinamos durante 3 minutos, hasta que la clara esté blanca y cuajada. La yema queda líquida tan solo cubierta por una ligera película exterior de un color un poco más tenue que cuando está cruda.
- Retiramos el huevo cuidadosamente con una espumadera, lo secamos con cuidado. ¡Y ya tienes tu huevo poché listo!






