Vale que los Windsor, la familia real británica, son únicos como fuente de inspiración para biografías, novelas y todo tipo de producciones audiovisuales, pero en todas las monarquías, por la propia naturaleza de la institucion, hay unas historias de esas que demuestran que la realidad siempre supera a la ficción. La serie dramática Harald y Sonja se estrenó el año pasado en plataformas de pago y ahora, cuando comienza a ser emitida en algunas cadenas públicas nórdicas, está generando, de nuevo, mucha expectación, sobre todo por el parecido de los actores con los verdaderos reyes Harald y Sonia de Noruega.
La historia de amor del rey Harald y Sonia de Noruega es una de las más emocionantes de la realeza, ya que modernizó a la monarquía europea en un momento en el que era impensable que un príncipe heredero se casara con una mujer que no perteneciera a la realeza. Durante diez años el príncipe Harald luchó para que su padre, el rey Olav, permitiera un matrimonio que en círculos monárquicos y eclesiásticos se veía como el principio del final de la monarquía. Su amor, igual que la historia que sigue disponible en Prime Video y que en el 2025 acumuló premios y nominaciones, es una reflexión sobre el amor, los sacrificios y el cambio de los tiempos.
Harald y Sonia coincidieron por primera vez en torno a los 14 años, ni ellos mismos recuerdan exactamente que edad tenían cuando se conocieron en un campamento de vela en Hanko. Sin embargo, no sería hasta los 22 años cuando surgió lo que calificaron de "amor a primera vista". En cuanto la relación salió a la luz la opinión fue unánime: es muy poco probable que el rey Olav y el Consejo de Estado autoricen la boda del príncipe heredero como una mujer que no es de la realeza. Llegó un momento en el que esta historia se encontró en un punto muerto, entonces el príncipe Harald lanzó una advertencia: cumpliría con su deber con la Corona pero se quedaría soltero para siempre.
Finalmente, tras años de lucha entre el deber y el amor, el rey Olav dijo que sí, su hijo se podría casar con Sonia. En marzo de 1968 se anunció el compromiso y el 29 de agosto de ese mismo año se celebró una gran boda en la catedral de Oslo. En esta imagen se puede ver a la derecha de la pareja al rey Olav junto a la madre de Sonia, Dagny Haraldsen, que también era viuda. Lejos de lo que la Casa Real y el Gobierno noruego temían, los príncipes herederos recibieron una abrumadora aceptación en todo el país que se ha mantenido así después de 60 años de reinado.
Esta historia, por tanto, llevada la ficción tenía todos los todos los ingredientes para convertirse en un éxito televisivo: dos jóvenes de distinta clase social, un poder superior tratando de impedir ese amor y la lucha por conseguir que el romance sobreviva a las adversidades. Los papeles del entonces príncipe heredero Harald y Sonja Haraldsen son interpretados por Sindre Strand Offerdal y Gina Bernhoft Gørvell, que fueron sometidos a un proceso de transformación para lograr un parecido físico notable.








