Remolacha con lombarda en versión fría: la sopa más vibrante y refrescante del verano


Este es uno de esos platos refrescantes y perfectos para la época estival: color intenso, sabor limpio y vegetal y una textura que invita a repetir.

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remolacha adobe© Adobe Stock

Las sopas frías en verano son una de las mejores alternativas para nutrirse, refrescarse e hidratarse. Las más famosas en España son el gazpacho, el salmorejo y el ajoblanco... pero esta vez te presentamos una propuesta con remolacha y lombarda.

El trío intocable del recetario español —gazpacho, salmorejo y ajoblanco— y el hueco que viene a ocupar esta propuesta de remolacha y col lombarda

Es una especie de santísima trinidad veraniega: tres sopas frías que definen nuestra manera de entender el calor, el aperitivo y la cocina de temporada, con el gazpacho, el salmorejo y el ajoblanco. Basados en verduras, ajo, pan, aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal. El gazpacho es vegetal y chispeante, el salmorejo es cremoso y contundente, y el ajoblanco es sutil, almendrado y elegante. 

Pero hay mucho más espacio para otras alternativas, como esta de remolacha y lombarda, con ese color vibrante fucsia, su ligero dulzor y su textura entre una sopa y una crema, con un color vibrante, un dulzor natural y un toque muy fresco. Es una sopa que no compite, sino que complementa: perfecta para quienes buscan algo más ligero que un salmorejo, más sorprendente que un gazpacho y menos clásico que un ajoblanco. 

Ingredientes de la sopa fría de remolacha y lombarda

Utilizamos para esta sopa: remolacha fresca y cocida, cebolleta, caldo de verduras, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta.

La remolacha fresca aporta dulzor natural, color vibrante y una textura más fina, mientras que la remolacha ya cocida aporta cuerpo inmediato, refuerza el color y permite ajustar la textura sin tener que cocer más cantidad.

La cebolleta es el contrapunto aromático: aporta frescura, un toque picante muy suave y una nota vegetal que equilibra la dulzura de la remolacha; y el caldo de verduras  permite aligerar la crema sin restar sabor y mantiene el perfil vegetal del plato. Además, ayuda a integrar la lombarda y la remolacha sin que la mezcla resulte densa.  

Una sopa fría de remolacha y lombarda se puede acompañar con hierbas frescas y un poco de queso fresco.© Shutterstock
Una sopa fría de remolacha y lombarda se puede acompañar con hierbas frescas y un poco de queso fresco.

Consejos para hacer sopa fría de remolacha y lombarda

Hay varias recomendaciones para que hagas esta sopa y te salga perfecta.

  • Cuece la remolacha fresca entera y con piel: conserva mejor el color y evita que se lave el sabor. Y escurre bien la remolacha en conserva para que no se diluya la textura.
  • Puedes blanquear, aunque no es imprescindible, la lombarda 1 minuto en agua hirviendo y enfría al instante: fija el color y suaviza el sabor crudo.
  • Para un color más vivo, añade una pizca de vinagre suave al agua de cocción.
  • Añade un toque de limón al triturado: equilibra dulzor y aporta brillo. 
  • Usa caldo vegetal frío para ajustar la textura sin perder sabor.
  • Si quieres una versión más cremosa, añade yogur, kéfir o un poco de aguacate.
  • Añade aceite de oliva suave al final del triturado para lograr una textura sedosa.
  • Si queda demasiado terrosa, añade manzana verde o pepino.
  • Para una sopa más ligera, incorpora agua muy fría o hielo triturado al final.

Acompañamientos para las sopas frías vegetales

Una vez que tenemos lista esta sopa fría sabrosa y colorida, podemos servirla, además de con daditos de remolacha cocida, con lombarda en tiras finísimas, huevo cocido picado, semillas de sésamo, de girasol o de calabaza, bastones de pepino, apio o manzana verde, queso fresco, cottage o feta desmenuzados, frutos secos picados, un poco de yogur o kéfir... Y siempre, siempre, un chorro de buen AOVE.

Ingredientes

  • 1 remolacha fresca
  • 1 remolacha en conserva
  • 0.5 lombarda
  • 1 cebolleta
  • 600 mililitros de caldo de verduras
  • sal
  • aceite de oliva virgen extra
  • pimienta blanca

Preparación

  1. Pica la cebolleta y reserva media para la decoración.
  2. Pela la remolacha fresca y trocéala. 
  3. Pica la lombarda.
  4. Pica en dados la remolacha cocida y reserva para la decoración.
  5. Echa aceite en una cazuela y sofríe la cebolleta picada.
  6. Añade la remolacha fresca y la lombarda, salpimenta, y sofríe unos minutos más.
  7. Incorpora el caldo de verduras y deja que cueza unos 15 minutos.
  8. Tritura y deja enfriar la sopa en la nevera.
  9. Sirve la sopa con la remolacha en conserva y la cebolleta troceadas.