En Granada se suelen servir las berenjenas fritas con miel de caña, y en Córdoba, donde el salmorejo es religión, alguien decidió sustituir la miel por salmorejo. Hoy esa combinación no falta en casi ninguno de los bares y tabernas de la ciudad de la mezquita. Nos gusta porque la sopa fría cremosa funciona como una salsa y le aporta a las berenjenas bastante frescor. Hay quien las prepara asadas, en lugar de fritas, y quien les da forma de rodajas, bastones o chips muy finas.
Berenjenas fritas con salmorejo
Aunque el salmorejo es una receta muy antigua, la combinación con berenjenas es relativamente reciente, y nació en bares y tabernas andaluzas como una forma de darle un toque fresco a la fritura.
20 min
fácil
© ShutterstockIngredientes
- 1 berenjena
- harina
- aceite de oliva virgen extra
- sal
Para el salmorejo
- 500 gramos de tomates maduros
- 100 gramos de pan del día anterior
- 1 diente de ajo
- 50 mililitros de aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Lava los tomates, hazles una cruz en la parte inferior y escalda durante 1 minuto para poder pelarlos.
- Tritura el tomate con el diente de ajo, el pan remojado en agua y sal.
- Cuando esté todo mezclado, incorpora poco a poco el aceite y emulsiona con la batidora.
- Enfría el salmorejo durante unas dos horas en la nevera.
- Lava la berenjena, corta en rodajas finas y adereza con sal.
- Calienta aceite en una sartén al fuego, enharina la berenjena y fríe hasta dorar.
- Saca sobre papel de cocina y sirve la berenjena con el salmorejo.



