A pocos días de que se cumplieran dos meses de su boda religiosa en Nueva York, Rocío Crusset y Charlie Schein se han vuelto a dar el 'sí, quiero', esta vez en España, tierra natal de la novia. Como a su primera boda tan solo asistieron sus familiares más cercanos y un reducido número de amigos, esta vez los recién casados han elegido Ibiza para celebrar de nuevo su unión con un grupo más grande de invitados que no pudieron acompañarlos el pasado 30 de mayo, en la ciudad de los rascacielos, en un momento tan importante para ellos.
Ibiza es uno de los lugares en los que suele pasar parte de su verano la hija de Carlos Herrera y Mariló Montero y que también conoce su marido, y por eso han elegido este escenario para casarse de nuevo.
Aunque la fecha elegida era el viernes 24 de julio, los brindis por la pareja comenzaron días antes. El martes 21, el hermano de la modelo, el periodista Alberto Herrera, acompañado por su mujer, Blanca Llandres, aterrizaron en la isla y se reunieron con ellos y con unos amigos en uno de los restaurantes más famosos de las Baleares, Casa Jondal.
Tres días después, la modelo y diseñadora de joyas y el financiero neoyorquino volvieron a celebrar su amor, ante su familia y amigos, en una finca frente al mar, rodeada de naturaleza y palmeras y decorara para la ocasión con grandes mariposas. El cóctel y la ceremonia fueron al aire libre y los invitados, entre los que estaban la diseñadora Blanca Bleis y la empresaria Lu D’Angelo, disfrutaron de varios puestos de comida típica española, con quesos, jamón, aceites y una selección de ibéricos.
Sus dos vestidos de novia
Rocío volvió a vestirse de blanco para su segundo gran día, con un diseño sin mangas y con un escote delantero drapeado, de la firma The Row, fundada, en 2005, por las gemelas Ashley y Mary-Kate Olsen. El vestido en cuestión es una pieza custom by Mary-Kate Olsen. El resultado es un estilismo de inspiración años noventa en el que menos es más, siendo fiel a su estilo. Rocío completó el look con un maquillaje natural y un peinado con la melena suelta y una pequeña flor.
Dos meses después de su íntima boda religiosa, en Nueva York, han celebrado de nuevo su unión rodeados de familia y amigos
En esta ocasión, la novia no ha sido la artífice de su vestido, como en su enlace en Nueva York, para el que ella misma hizo el diseño que luego confeccionó un amigo suyo. Cabe recordar que, tras estudiar Diseño en la Parsons School, de la Gran Manzana, la hija de Carlos Herrera fundó su propia línea de joyas y también creó una colección cápsula en colaboración con la firma de moda Duarte.
Una vez entrada la noche, apostó por otro diseño, esta vez más cómodo e informal: un minivestido de encaje, con pronunciado escote en la espalda, con el que bailó con sus invitados.
Una fiesta en alta mar
La fiesta no terminó aquí. El fin de semana, los recién casados también salieron en barco acompañados por un grupo de amigos, con rumbo a Beso Beach, uno de los lugares imprescindibles de la isla.
Durante la travesía, donde Rocío lució tipazo en traje de baño blanco y negro, se pudo ver uno de los regalos que hicieron a sus invitados. Se trataba de una gorra azul marino, personalizada con una ilustración de la pareja, rodeada de motivos mediterráneos y el nombre "Rocío & Charlie Ibiza".
La modelo y diseñadora de joyas volvió a vestirse de blanco, con un diseño de líneas sencillas, de la firma de moda de Mary-Kate Olsen
Su boda en Nueva York
La pareja contrajo matrimonio el pasado sábado 30 de mayo, en la iglesia jesuita de San Ignacio de Loyola, en Nueva York, ciudad natal de él y residencia de la modelo desde hace una década. Hasta el corazón de Manhattan viajaron entonces los familiares de la novia: sus padres, Carlos Herrera y Mariló Montero; su hermano, Alberto, con su mujer, Blanca Llandrés, además de la esposa del locutor de COPE, la también periodista Pepa Gea, con sus dos hijas, Sofía y Paula, y cuatro amigas íntimas de Sevilla de Rocío.
Rocío cambió su 'look' nupcial por un minivestido de encaje durante la fiesta, en la que se sirvieron productos típicos españoles, como jamón serrano y queso
Fueron unos sesenta invitados, ya que su deseo era casarse en una boda pequeña, íntima y familiar, cuya ceremonia se ofició en inglés y en español y también se incorporaron algunos detalles del rito hebreo, ya que el padre del novio es judío.
Siempre reservados en lo personal, la historia de amor de Rocío y Charlie no se conoció hasta finales de 2025. Aparecieron por primera vez juntos ante las cámaras el día que Mariló Montero ganó la final de MasterChef Celebrity. No se presentaron oficialmente como pareja hasta la pasada Feria de Abril, aunque Charlie ya había acompañado en octubre a su novia en la boda de Alberto Herrera. Ahora, se han jurado amor eterno, en Nueva York y en España, escribiendo así uno de los capítulos más importantes de su historia de amor.














