Padre e hija son la viva imagen de la felicidad. Rocío Crusset ha compartido dos fotos inéditas de su boda con Charlie Schein en Nueva York. Estas dos imágenes capturon uno de los más íntimos y emotivos del enlace: su entrada en la iglesia del brazo de su padre, Carlos Herrera, quien ejerció de orgulloso padrino. En la primera fotografía, en blanco y negro, padre e hija hacen el paseíllo hacia el altar. Carlos Herrera aparece visiblemente emocionado y no puede evitar dirigir una mirada cargada de orgullo y ternura hacia Rocío, mientras ella le devuelve una sonrisa serena y cómplice.
La novia, con un delicado ramo de pequeñas flores blancas, lució un vestido de encaje de inspiración romántica, con escote en pico y mangas al codo, diseñado por ella misma y cosido por una buena amiga suya modista, y un velo largo que caía desde su melena recogida en un moño bajo adornado con flores blancas. Esta instantánea transmite la complicidad y el cariño entre padre e hija justo antes de uno de los momentos más importantes de la ceremonia.
La segunda imagen, tomada ya frente al altar, muestra a Rocío besando cariñosamente la mejilla de su padre. Carlos Herrera no puede evitar sonreír visiblemente emocionado mientras mira a cámara, en una escena que refleja el estrecho vínculo que les une. Sobre la fotografía, la modelo ha escrito un significativo mensaje del que fue uno de los días más felices de su vida junto a un pilar fundamental. "Te quiero, papá", una dedicatoria con la que convierte este recuerdo de su boda en un precioso homenaje a su padre y padrino, quien la acompañó hasta el altar.
Días después del enlace fue el propio Carlos Herrera quien desveló algunos detalles de un día tan emocionante. "Ha sido una boda deliciosa. En inglés y español, en los Jesuitas, con algunos pequeños detalles judíos por el padre de Charlie. La madre es católica", contaba el locutor. Los asistentes brindaron con manzanilla de Sanlúcar por la felicidad de los novios, disfrutaron de una pata de jamón ibérico cortada en el momento y acompañaron la comida con vino de Canarias y Rioja. Tras la celebración, padre e hija bailaron una canción de Frank Sinatra y una sevillana, que fue uno de los momentazos de la celebración.
Una segunda boda en Ibiza
Rocío Crusset y Charlie Schein pronunciaron el 'sí, quiero' el día 30 de mayo en Nueva York. La familia de la modelo cruzó el charco para acompañarla en su gran día en esta ciudad, donde tiene fijada su residencia junto a su ya marido estadounidense. La pareja celebró su boda en la más estricta intimidad, como era su deseo, y en los próximos días organizará una segunda boda en Ibiza el próximo 24 de julio, apenas dos meses después de su discreto enlace neoyorquino, tal y como informó Vanitatis. Los novios han eligido la isla pitiusa, uno de los destinos favoritos de la modelo y diseñadora, como escenario para celebrar su unión.
Charlie Schein es un empresario estadounidense, dedicado al sector financiero y afincado en Nueva York, su ciudad natal y el lugar en la que lleva instalada Rocío Crusset desde los 17 años desde que comenzara su carrera como modelo. La historia de amor de Rocío y Charlie se dio a conocer públicamente a finales de 2025, cuando él apareció junto a ella en la final de MasterChef Celebrity apoyando a su suegra, Mariló Montero, que se proclamó ganadora del programa. Aun así, no se presentaron oficialmente como pareja hasta la pasada Feria de Abril de Sevilla, donde confirmó que su pareja estaba completamente integrado en la familia y en su círculo de amigos. A finales de mayo, salió a la luz la inesperada noticia de su boda en Nueva York y ahora ha elegido nuestro país para volver a sellar su historia con su marido, esta vez más cerca de los suyos y en un entorno mediterráneo muy ligado a su esencia.







