La modelo Rocío Crusset ya está en capilla. La hija de los periodistas Carlos Herrera y Mariló Montero se casa con su novio estadounidense Charlie Schein el próximo sábado 30 de mayo de 2026 en Nueva York. La noticia salía a la luz de forma inesperada hace unas semanas y la propia madre de la novia ha sido la encargada de desvelar la mayoría de los discretos detalles ante los medios de comunicación.
Enlace religioso e íntimo
La pareja ha elegido para su gran día un enlace religioso e híper íntimo en Nueva York, ciudad de nacimiento del novio y donde reside la pareja y vive Rocío desde hace 8 años, un destino idóneo y especialmente concebido para evitar el tumulto de los medios españoles. A la boda asistirá un número muy reducido de invitados para preservar al máximo la privacidad de los novios y de su momento, lejos del ruido de la prensa. Tampoco han trascendido detalles del vestido, estilo de ceremonia o lista completa de asistentes. La boda será "íntima, sencilla y tranquila", en contraste con la celebración pública y multitudinaria de su hermano Alberto Herrera el pasado otoño.
Carlos Herrera ejercerá de padrino y acompañará a su hija hasta el altar, mientras que Mariló Montero tendrá el inigualable papel de ser la madre de la novia. Alberto, el hermano de Rocío, acudirá en calidad de invitado, aunque desconocemos si le acompañará su mujer, Blanca Llandres, y el pequeño Marcos, hijo de ambos. "Sé que va su padre con su pareja, su madre y su hermano ha sido padre hace poco y está viendo la logística familiar", subrayaba Leticia Requejo al respecto en El tiempo justo, indicando que se tratará de una "boda íntima, sin compromisos y sin muchísima gente".
Una boda rodeada de secreto
La decisión de casarse no ha sido una sorpresa para el núcleo familiar directo, que ya conocía las intenciones de la pareja de construir un futuro juntos. Debido a la petición de máximo secreto por parte de los novios, gran parte de la familia extensa y amigos cercanos no habían sido informados y se enteraron a través de la prensa. Mariló Montero ha lamentado públicamente este hecho, y ha anunciado que será una boda sin redes sociales: la madre de la novia ha adelantado que mantendrá un perfil discreto y no compartirá fotos del evento públicamente, respetando el deseo de la pareja. La boda se mantendrá dentro de los límites que Rocío siempre ha establecido respecto a su esfera más personal, por lo que, tal y como se adelantaba, será un enlace íntimo.
Una historia de amor discreta y reciente
Charlie Schein es un joven estadounidense ajeno al universo mediático, dedicado al sector financiero y afincado en Nueva York, su ciudad natal y el lugar en la que lleva instalada Rocío Crusset desde los 17 años desde que comenzara su carrera como modelo. La historia de amor de Rocío Crusset y el empresario estadounidense empezó a conocerse públicamente a finales de 2025, cuando él apareció junto a ella en la final de MasterChef Celebrity apoyando a su futura suegra, Mariló Montero.
Aunque su relación se hizo pública hace relativamente poco —dada la especial discreción de la modelo sobre su vida privada—, en las pocas ocasiones en que se han dejado ver juntos hemos podido comprobar la complicidad infinita que les une. Además, como se pudo ver durante su visita exprés a la Feria de Sevilla el pasado abril, Charlie se ha integrado por completo en la familia de Rocío. La propia diseñadora ya adelantaba que su novio "se lleva muy bien" con sus padres y su hermano: "Es un chico encantador. Normal, tranquilo, buena gente, sobre todo. Es súper buena persona y súper sensible. Yo le quiero mucho y mi familia también. ¡Ya está metido y ya es el tío Charlie!", explicaba la modelo. Lo que comenzó siendo un romance discreto se ha convertido en una relación pública, consolidada y asentada en la tierra de Rocío, donde él se ha integrado a la perfección en su pandilla de amigos y familia.
Desde entonces, la pareja ha confirmado su relación en distintas apariciones públicas, aunque se ha mantenido siempre en un segundo plano, dejando el protagonismo y las portadas a su pareja, pero profundamente integrado en la familia de su prometida. A pesar del poco tiempo que llevan juntos, mantienen una sólida relación que culminará este fin de semana con la boda en Nueva York. Montero, por su parte, ha elogiado públicamente a su futuro yerno, describiéndolo como un hombre maduro, magnífico empresario y profundamente enamorado de su hija, y reveló que, aunque todavía no domina el castellano, está "trabajando en ello".











