Rocío Crusset y Charlie Schein ya son marido y mujer. La pareja pronunció el 'sí, quiero' el pasado 30 de mayo en Nueva York, en un enlace de lo más íntimo que, ahora, tendrá una segunda parte de lo más especial con un festejo en España. Su familia más cercana cruzó el charco para acompañar a la hija de Carlos Herrera y Mariló Montero en su gran día en esta ciudad, donde tiene fijada su residencia junto a su ya marido estadounidense, en la más estricta privacidad, siguiendo el deseo de los novios. Ahora, parece, la modelo y su marido estarían preparando una gran fiesta para juntar a todos aquellos que no pudieron estar en la Gran Manzana. Sería este viernes 24 de julio en Ibiza.
"No se casa, mi hija ya está casada. Mi hija y Charlie ya están casados, lo que pasa que como la boda era tan reservada en Nueva York, ahora van a hacer una celebración con los amigos que no pudieron ir a la ceremonia en Estados Unidos", ha explicado la presentadora, asegurando que no habrá una 'reboda' en una pequeña ermita ibicenca antes de comenzar la fiesta que la pareja tiene preparada en las islas Pitiusas. "No me he enterado de nada. Ya están casados. No van a hacer ninguna ceremonia". No sería una boda al uso entonces, más bien una celebración entre amigos. "Lo que no se pudo hacer allí, pues lo van a hacer aquí".
"Te casas y hay varias formas de casarse, múltiples, y en la modalidad que ellos eligieron fue una boda muy reservada pero, claro, quieres compartir con tus amistades y con la gente que no pudo ir pues esa fiesta. Y es lo que van a hacer", ha añadido, revelando que la pareja ha escogido hacerlo en Ibiza y no en Sevilla o en Sanlúcar de Barrameda -destinos bastante recurrentes de la modelo cada vez que visita España-. "Yo creo que es una isla preciosa, muy divertida, muy bonita, con muchas oportunidades. Vamos, que podría haber que elegido cualquier otro punto de España pero, bueno, han elegido eso, verano. En Ibiza veranean normalmente allí algunos días de verano todos los años. Supongo que por eso también".
Mientras esa señalada fecha llega, Rocío y Charlie han comenzado su luna de miel por una zona de lo más concurrida en verano: la costa Amalfitana. En Positano, la modelo ha demostrado que no hay nada que un buen plato de pasta casera y unas vistas al mar Mediterráneo no pueda curar. "Qué bien sienta Italia y la pasta", ha expresado la modelo junto a un carrusel de postales estivales con las que marca el inicio de su vida como mujer casada. Sin duda, su cara es de felicidad absoluta -y también de relajación-.
Subida al barco, leyendo un libro y capturando las mejores imágenes de una de las zonas más bellas de toda Italia, Rocío está disfrutando de lo lindo de este parón en sus celebraciones nupciales, que este fin de semana continúan en otra parte del icónico Mediterráneo. Todo apunta a que la modelo se ha alojado en el conocido hotel La Bizantina, a juzgar por algunas de las imágenes que ella misma ha subido a sus redes desde la habitación del hotel y con uno de los puntos más fotografiados del enclave, sus vistas al mar.
Si su boda ha sido discreta, su relación lo ha sido todavía más. Han blindado tanto su historia que no vimos a Rocío con el financiero americano hasta hace tan solo unos pocos meses. Aparecieron por primera vez juntos ante las cámaras en la final de MasterChef Celebrity, el día que Mariló Montero se convirtió en la ganadora del programa. Pero no se presentaron oficialmente como pareja hasta la pasada Feria de Abril de Sevilla, cuando sorprendieron llegando juntos. A finales de mayo se reveló la inesperada noticia de su enlace. Ahora, han pronunciado el "sí, quiero" a su propio estilo, de una forma muy íntima y familiar, en una boda neoyorquina pero con sabor español.



















