El Château de Ferrières es el escenario de ensueño en el que Nieves Álvarez y Bill Saad celebraron su boda, una fiesta al más puro estilo al estilo Gran Gatsby de la que ¡HOLA! mostró en primicia las espectaculares fotos. Para muchos, este palacio francés del siglo XIX vinculado a la familia Rothschild es en sí mismo un destino idílico para disfrutar de un viaje de novios. Pero la modelo y el empresario han elegido un destino tan diferente como fascinante para su luna de miel: Japón. Una ruta por el país del sol naciente que pasa por las grandes ciudades y también por los rincones más desconocidos.
En los cinco años que llevan compartiendo su vida, son muchos los viajes que Nieves y Bill han hecho. Pero este es especial ya que es el primero que hacen como marido y mujer, un simbolismo que promete convertir su estancia en inolvidable. Su primera parada ha sido Osaka, destino que la modelo define como "vibrante, donde tradición y arquitectura contemporánea conviven de forma sorprendente". Se trata de la tercera ciudad más grande del país, llena de neones, llamativas fachadas y una oferta gastro que es un gran reclamo para muchos de los visitantes. También alberga cultura y lugares históricos como el castillo de Osaka, uno de los primeros monumentos que han visto ya que forma parte del telón de fondo del hotel Patina en el que se alojan.
"No sé si era el jet lag o Japón… Pero hay lugares donde el tiempo cambia de ritmo", ha confesado Nieves, embargada ya por esa sensación indescriptible de calma que produce el país nipón. Un sentimiento que parece haberse intensificado en la segunda parada de su recorrido: Teshima, "una pequeña isla del mar Interior de Seto donde el arte no solo se contempla, se experimenta". Esta zona forma parte de la prefectura de Kagawa, tiene acceso por ferry y contrasta con las grandes urbes. A pesar de sus pequeñas dimensiones y sus pocos habitantes, es uno de los grandes centros de difusión de arte contemporáneo en Japón.
De esta apuesta cultural han disfrutado los recién casados conociendo el Teshima Art Museum, la Yokoo House y las instalaciones de Christian Boltanski, tres puntos que "invitan a bajar el volumen". La también presentadora ha quedado fascinada con esta isla que "no aparece en todos los itinerarios y, precisamente por eso, merece tanto la pena". Un lugar en el que se ha llenado de energía para continuar con una visita en la que está pendiente de cada detalle, y es que tiene una guía para no dejarse nada y aprovechar al máximo su estancia.
Una vez más, Nieves Álvarez ha vuelto a demostrar que es una de las mujeres más elegantes de nuestro país. En su maleta ha incluido prendas básicas y polivalentes, perfectas para crear looks cómodos sin renunciar al estilo. Para sus jornadas de turismo ha elegido un traje de lino con gorra, camiseta y bailarinas; en sus visitas culturales ha combinado pantalón palazzo blanco con camiseta negra de manga corta; y para salir a cenar, un sencillo pero favorecedor vestido negro con cinturón marcando cintura y sandalias planas.
Los detalles de su boda, dividida en dos partes
Nieves y Bill contrajeron matrimonio el 12 de junio en una ceremonia celebrada por el rito ortodoxo en la catedral griega de Saint-Étienne, en París. Fue un acto discreto e íntimo en el que estuvieron acompañados de su círculo más cercano, entre ellos Stéphane Rolland, testigo y autor del look de la novia. Después brindaron por su unión en un restaurante de la capital gala. Casi un mes después lo celebraron con 250 invitados llegados de todos los puntos del planeta, desde Cristina Yanes a Laura Ponte, pasando por Adriana Abascal y Marta Sánchez.









