A Coruña ha vuelto a convertirse en la capital de la hípica mundial. Ya son casi veintiséis años desde que la familia Ortega puso en pie el centro de Casas Novas, en Arteixo, y del 10 al 12 de julio, acogió el CSI 4* de A Coruña. Una de sus citas ineludibles, porque se celebra en 'casa' y que ni Marta —que se convirtió, una vez más, en la perfecta anfitriona— ni su madre, Flora Pérez, quisieron perderse.
El papel clave de Flora Pérez en su gran cita hípica
Decía la presidenta de Inditex en aquella histórica entrevista que concedió, hace casi cinco años, para The Wall Street Journal, que su familia es su pilar — “es muy importante para mí, lo más importante” —; y solemos verlo, año tras año, en Casas Novas. El evento acostumbra a dejarnos las imágenes más entrañables de los Ortega, y aunque en esta ocasión faltaba Amancio, su mujer volvió a tener un papel destacado.
Al igual que en anteriores ediciones —el año pasado entregó el Gran Premio Casas Novas al jinete neerlandés Willem Greve—, salía a pista para dar al triunfador de este año, el vizcaíno Iván Serrano, el Gran Premio —el jinete se llevó también bajo el brazo el Trofeo Marqués de Riscal, que recogió de manos de Verónica Fernández de Córdoba, consejera de la compañía—.
El infalible look: elegancia relajada con el binomio que nunca falla
Un importante momento para el que Flora escogía dos elegantes prendas: una blusa fluida blanca y unos pantalones negros —a juego con unas cómodas sandalias planas y unas gafas para proteger la vista del sol que el domingo iluminaba el municipio gallego—. Conoce bien el mundo de la moda —trabajó mucho tiempo en el área de diseño de Zara— y sabe que es el binomio que nunca falla, y con él creó un look muy fiel a su estilo, relajado y sofisticado.
Por Casas Novas han pasado los mejores jinetes y amazonas del panorama nacional e internacional, auténticas leyendas del deporte que han competido y demostrado su valía en este recinto, en el que Marta puede volver a disfrutar de la hípica.
Colgó las botas hace casi una década, pero allí puede recordar aquellos tiempos en los que competía en los grandes premios de saltos de obstáculos, aunque siempre supo que ser amazona profesional no era para ella, porque la empresa familiar la atraía con fuerza.
De diseñar en Zara a la filantropía: la discreta y exitosa trayectoria de Flora Pérez
Si su padre es el ‘alma’ de Inditex, su madre ha sido, para ella, otro referente. “De ella aprendí todo”, contaba Marta en conversación con El País Semanal. “Empezó haciendo las colecciones de mujer. Mi abuela, con ocho hijos, siempre trabajó. Es un ejemplo de sacrificio y amor”.
Flora ha desarrollado una larga trayectoria profesional en el grupo —con responsabilidad en áreas relacionadas con el diseño y la compra de producto—, y, en la actualidad, está volcada en la filantropía, como presidenta de la Fundación Amancio Ortega —que el empresario puso en marcha en el 2001 con el “deseo de contribuir a la creación de una sociedad mejor” y ayudar a las personas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad—.
Asumió el cargo en el 2023 —tras incorporarse al Patronato en marzo de 2003 y ejercer la vicepresidencia desde el año 2005, año en el que también entró a ser miembro del consejo de administración de Inditex como representante de Pontegadea, sociedad de la que es vicepresidenta primera—.
Flora es el otro pilar ‘en la sombra’, porque la discreción siempre ha sido —y seguirá siendo— su máxima.








