Bad Bunny se ha convertido en uno de los artistas más reclamados por las generaciones más jóvenes —aunque a lo largo de esta última década que lleva sobre los escenarios más selectos ha conquistado también al público más maduro y que, en un principio, rechazaba la posibilidad de deleitarse con su ritmo caribeño— y la crítica más sibarita a nivel internacional, tal y como demostró durante los Premios Grammy al ganar Álbum del Año con su sexto disco, DeBÍ TiRAR MáS FOToS, consolidándose como el primer cantante de habla hispana en conseguir este reconocimiento. Tan solo una semana después, el 8 de febrero, deslumbró en el show del medio tiempo de la Super Bowl LX vestido de Zara y, ahora, está haciendo historia en nuestro país con doce conciertos que colgaron el sold out casi al abrirse la venta de entradas —2 en el Estadi Olímpic Lluís Companys, Barcelona; y 10 en el Riyadh Air Metropolitano, en Madrid—.
Es ahí donde se encuentra ahora —desde el 30 de mayo hasta el próximo 15 de junio, con un parón de unos días en la mitad de su home run en la capital— el intérprete puertorriqueño, quien, aprovechando su estancia en la ciudad, ha disfrutado de varias jornadas donde lejos de ser Bad Bunny ha podido ser Benito Antonio Martínez Ocasio —el nombre que se esconde detrás del genio artístico que ha revolucionado los pilares del reggeatón—, dejándose ver por algunas de las calles más transitadas, los hoteles más exclusivos y los planes más inesperados que, a continuación, te desengranamos.
Visita a su colección de moda y paseos por el centro
Durante sus días en Madrid, Bad Bunny ha elegido uno de los hoteles más selectos de toda la capital, el Mandarin Oriental Ritz, situado en una de las zonas más privilegiadas que ofrece la ciudad —céntrica, aunque alejada del bullicio turístico que te puedes encontrar un par de calles más allá, y a escasos metros de uno de los patrimonios artísticos más importantes a nivel internacional, el Museo del Prado, el cual, junto al Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo Reina Sofía, conforma el Triángulo de Oro—.
Su alojamiento se ha convertido, para sus miles de fans, en un punto de peregrinación indispensable, intentando coincidir con el intérprete antes de desplazarse hasta el estadio para escucharle en directo. Sin embargo, estos sueños pueden verse truncados debido a la extrema protección de la que goza el aclamado cantante, quien, además, disfruta de la absoluta privacidad que le ofrece el hotel, teniendo, incluso, un chef a disposición si no quiere alejarse del perímetro.
Esto es, tan solo, una muestra más de su característica discreción por la que tanto ha luchado durante toda su trayectoria. Sin embargo, han sido contadas ocasiones las que le hemos visto disfrutando de la oferta gastronómica y cultural que ofrece Madrid, frecuentando, sobre todo, la milla de oro de la ciudad, el barrio Salamanca, aunque también ha estado por una de las míticas calles de la capital, Fuencarral, donde estuvo visitando la tienda de Zara —en la que está expuesta la colección que han sacado en colaboración—. El intérprete ha podido comprobar de primera mano cómo ha sido llevada a vida las ideas creadas para la línea de ropa, fusionando el universo musical del puertorriqueño con la esencia inconfundible de una de las firmas más importantes de nuestro país.
La milla de oro junto a Marta Ortega, su escenario principal estos días
Sin embargo, tal y como se mencionaba, Bad Bunny también ha frecuentado durante estos días el barrio Salamanca, disfrutando, sobre todo, de la espectacular oferta gastronómica que ofrece la milla de oro madrileña. Durante su estancia en Madrid, ha tenido el placer de retirarse a los restaurantes más selectos junto a su círculo más íntimo tras finalizar sus demandantes conciertos —de más de dos horas, rozando, en ocasiones, las tres—, seleccionando los mejores locales de comida japonesa y mediterránea, dos de sus grandes corrientes alimenticias favoritas.
Aquí también se ha dejado ver junto a Marta Ortega —presidenta no ejecutiva de Inditex, el gigante español dueño de marcas como Zara, Massimo Dutti o Pull and Bear, entre otras—, con quien, durante los últimos meses, ha desarrollado una estrechísima amistad que traspasado el vínculo profesional. En Madrid, además de en el primer concierto del aclamado intérprete —en el que la hija de Amancio Ortega estuvo en 'La Casita' junto a celebrities como Ester Expósito o María León—, en Bascoat, un discreto local que presenta la cocina vasca tradicional con un twist al fusionarla con técnicas de cocción contemporáneas. Una información desvelada por el diario The Objective, quien señalaba a la empresaria como la anfitriona del cantante en la capital cuando este no estuviera subido en el escenario.








