La fortuna de los hijos de la princesa de Gales podría ser utilizada para hacer frente a las indemnizaciones y, al menos, 500 trabajadores podrían perder su empleo
14 JULIO 2003
La fundación benéfica de Diana, princesa de Gales, se enfrenta a un período de suspensión de subvenciones tras haber sido demandada por la empresa estadounidense Franklin Mint. Se trata de una contra-demanda, de unos 25 millones de euros, interpuesta por esta compañía después de haber ganado una batalla legal (cuatro años de litigios) que les permitirá seguir usando la imagen de Diana en sus productos. Una imagen, que al parecer, y según los representantes legales de los Príncipes sólo podía ser usada y comercializada por la fundación.
Desastrosas inversiones
Durante los últimos cinco años, la Fundación destinó unos 75 millones de euros a costear las necesidades de sus 120 beneficiarios que, sin esa ayuda, pasarían verdaderos apuros para encontrar soluciones alternativas a sus problemas. La Fundación ayudaba a los jóvenes, a las familias de los presos y a los refugiados, entre otros, y se ha visto obligada a pedir dinero a otras fundaciones benéficas para mantener sus proyectos después de haber hecho, al parecer, desastrosas inversiones.
La compañía no ha interpuesto la querella por dinero, sino por seguir con sus principios legales y comerciales pero, irónicamente, si Franklin Mint gana destinará el dinero procedente de los daños y perjuicios a obras de beneficencia ya que la “Fundación de Diana es la responsable de haberles hecho perder millones de euros en acciones legales, además de haber promovido una desagradable campaña en su contra”.
Una herencia que será cobrada a los 25 años
La Fundación a la Memoria de Diana (creada en 1997) ha admitido que el patrimonio que han de heredar los príncipes Guillermo y Enrique puede verse afectado por la acción legal que ha comenzado Franklin Mint.
De hecho, los casi 5.000 millones de pesetas (30 millones de euros) heredados tras la muerte de su madre, la princesa Diana, no serán cobrados por éstos hasta que no cumplan los 25 años.
En cualquier caso y si en el fondo no hubiera suficiente dinero para hacer frente a las deudas, la fortuna de los Príncipes Guillermo y Harry podría ser utilizada para hacer frente a las indemnizaciones y, al menos, 500 trabajadores podrían perder su empleo.