Mary Donaldson y el príncipe Federico de Dinamarca acudieron juntos a la boda de unos amigos,en la localidad de Lolland
La belleza de Mary Donaldson quedó patente para todos los invitados al enlace. El pelo suelto realzaba sus rasgos

20 AGOSTO 2002
Mary Donaldson, la joven abogada de 30 años que ha conquistado el corazón del príncipe heredero de Dinamarca, se ha integrado perfectamente a la vida en la capital danesa. Después de dar el paso decisivo de dejar trabajo, familia y amigos en Australia para trasladarse al Viejo Continente; y, una vez instalada en Londres, acercarse aún más al hogar de su novio, y mudarse a Copenhague, Mary Donaldson se siente una más de la vida de la ciudad. De hecho, no es extraño encontrársela montando en bicicleta por las calles de esta bella ciudad nórdica.
Muy sonrientes en la boda de unos amigos
El príncipe Federico y Mary Donaldson comparten muchas cosas después de más de dos años de relación: el gusto por la vida sana, por la naturaleza; la asunción de riesgos y, cómo no, los amigos. De hecho, el pasado fin de semana se les pudo ver juntos en la localidad danesa de Lolland. Ambos habían sido invitados al enlace de su amigo de aventuras polares, Jeppe Handwerk, y Brigitte Zacaho. A Federico de Dinamarca, en frac, se le veía muy feliz junto a Mary Donaldson. La joven australiana hizo gala de elegancia y originalidad. Vestía un dos piezas, con falda larga estrecha con sobrefalda de seda y drapeado de lentejuelas, de inspiración hindú, color humo. A juego, un top con un corte muy actual, escote en V, y estampado con rayas irregulares verdes pistacho y blanco. El conjunto realzaba la belleza de la joven.
El príncipe Federico no tuvo ningún reparo en acercarse hacia el lugar donde estaban los cámaras. Allí, junto a su novia, posó y sonrió para todos los congregados, como una demostración, hecha imagen, de que entre ellos existe un amor que no se esconde. Las imágenes captan, de manera totalmente nítida y natural, al príncice Federico y Mary Donaldson como una pareja más que se mira, cuida y, sobre todo, quiere.
El verano está tocando su fin, y el príncipe Federico de Dinamarca y su novia, Mary Donaldson, parecen más enamorados que nunca porque la sonrisa no se borra de su cara. Será el amor.
Prohibida su reproducción total o parcial. ©2008 Hola, S.A.