Jornada significativa la vivida hace unas horas en el Monasterio de Nuestra Señora de Cogullada, en Zaragoza, convertido en el escenario del primer gran paso institucional de la infanta Sofía con motivo de la primera edición de las ayudas Docentes Referentes de la Fundación Ibercaja. La expectación fue máxima: estaba previsto que acudiera sola, pero finalmente las agendas permitieron que contara con un respaldo excepcional en un día decisivo para su proyección pública. Tanto la reina Letizia como la princesa Leonor, que pudieron estar con ella, dejaron ver su emoción y su orgullo, sin embargo, el intercambio posterior de gestos con Felipe VI fue el más significativo.
Felipe VI siempre ha sido un padre muy presente y cercano, también bajo en el ojo público. Desde esos primeros días de colegio, el entonces príncipe de Asturias mostró el orgullo que siente tanto por la princesa Leonor como la infanta Sofía, una emoción que ha ido en aumento a medida que han ido superando etapas y desafíos. Por la propia naturaleza de la institución, la princesa Leonor como heredera, ha tenido que asumir el reto de afrontar discursos y muchas primeras veces, siempre con apoyo de toda su familia y teniendo a su hermana a su lado.
Este era el momento de la infanta Sofía, además los expertos están de acuerdo al respecto y han valorado que lo hizo de forma impecable, probando una formación que totalmente encaminada hacia el apoyo, la representación y el fortalecimiento de los valores y responsabilidades que sustentan a la institución, algo que también se refleja en su agenda de las próximas semanas. Las miradas padre e hija reflejan la complicidad, ella estaba expectante para ver la reacción de su padre y luego le dedica una sonrisa amplia y emocionada.
Es una semana intensa para toda la familia, mañana vuelven a reunirse en público en Murcia y lo hacen para la graduació militar de la princesa Leonor en el Ejército del Aire y del Espacio. Una etapa que se cierra para la heredera antes de abrir la siguiente, su formación universitaria, en lo que la infanta Sofía le lleva dos cursos de ventaja, al no haber completado formación castrense. Y en un abrir y cerrar los ojos ha pasado un año y el próximo martes se celebran los Premios Princesa de Girona, que ya en su última edición alcanzaron un nuevo nivel al celebrarse por primera vez en la capital catalana y este año repiten en el Gran Liceo de Barcelona. Una cita en la que tradicionalmente está especialemente implicada la infanta Sofía, que suele ser la única que acompañe a su hermana en los actos del segundo día.










