Mientras el príncipe Harry, distanciado de la familia real británica, acaparaba la atención del público en Birmingham, Guillermo participaba en este tradicional encuentro solidario, una cita especialmente significativa para él. Durante años jugó este mismo torneo junto a su hermano, por lo que la jornada pudo tener un componente emocional para el futuro rey. Afortunadamente, Kate estuvo a su lado para animarle desde la grada. Un gesto de apoyo aún más llamativo si se tiene en cuenta que la propia princesa ha reconocido en alguna ocasión que es alérgica a los caballos. Todo un ejemplo de compromiso con su marido.
Este año supone la decimoquinta participación del príncipe Guillermo en este partido benéfico, cuya recaudación se destinará a diversas organizaciones elegidas por los príncipes de Gales.
Entre ellas figuran Wales Air Ambulance (con motivo de su 25.º aniversario), The Royal College of Paramedics (25.º aniversario), Shout, Ty Hafan, Forward Trust, Evelina London Children's Hospital, Maternal Mental Health Alliance, We Are Farming Minds, The Passage y la Royal Navy and Royal Marines Charity.
No sorprendió ver a Kate conversando con Mike Reynolds, ayudante de campo del príncipe Guillermo. Como escudero del heredero al trono, Reynolds ejerce de enlace y persona de máxima confianza dentro de la Casa Real, acompañando con frecuencia a la familia en actos oficiales.
Antes del comienzo del partido, el príncipe Guillermo se mostró tranquilo y sonriente. El heredero a la Corona practica polo desde niño, por lo que afrontó este compromiso deportivo con la experiencia y la confianza que le proporcionan décadas sobre el caballo.








