Jaime de Marichalar, visiblemente recuperado, junto a la reina doña Sofía a la entrada de la Catedral de Palma de Mallorca
Los duques de Lugo y los de Palma acudieron a la Misa de Resurrección sin sus cuatro hijos pequeños
1 ABRIL 2002
Fiel a la tradición que sigue desde hace años, la Familia Real puso ayer punto final a sus vacaciones de Semana Santa asistiendo, en la Catedral, a la misa de Pascua de Resurrección. La Familia Real llegó a la Seo minutos antes de las doce del mediodía, siendo recibida con una calurosa ovación de la multitud congregada en los alrededores del templo.
A las puertas de éste les esperaba el obispo de Mallorca, Teodor Úbeda, que les dio la bienvenida y les invitó a ocupar los reclinatorios situados frente al altar mayor, desde donde siguieron la misa que ofició Guillem Julià.
Los duques de Lugo y Palma acudieron al templo sin sus cuatro hijos pequeños. También faltó el Rey.