El primer hijo de los príncipes herederos del trono del Crisantemo nacerá, según ha informado la agencia Imperial, a finales de noviembre o principios de diciembre
La princesa Masako ha limitado sus apariciones públicas desde que el pasado mes de mayo se anunciara oficialmente su embarazo
El príncipe heredero Naruhito contrajo matrimonio con la princesa Masako en 1998
27 OCTUBRE 2001
Las damas de compañía de la princesa imperial Masako colocaron alrededor del abdomen de la futura emperatriz el obi - un fajín de color rojo en su parte interior y blanco en la exterior que tiene 4,55 metros de largo y 46 centímetros de ancho- durante la ancestral ceremonia japonesa con la que se quiere preservar el buen desarrollo del nacimiento del primer hijo de los príncipes herederos del Japón.
El ritual se celebró en el palacio Togu, la residencia oficial de los príncipes Naruhito y Masako, y en presencia del heredero al trono del Crisantemo. La ceremonia se denomina fuku-tai y se realiza, según marca la tradición de la Casa Imperial nipona, al entrar en el quinto y en el noveno mes de embarazo. La Princesa ya se sometió al ritual el pasado verano y ahora, la propia agencia Imperial, ha informado de que la espera se desarrolla con total normalidad y que Masako, licenciada por la universidad de Harvard, ha concluido el rito del fuku-tai.
El mismo portavoz de la agencia Imperial señaló: “Esperamos la llegada del Honorable bebé para finales de noviembre o principios de diciembre”. Esta ha sido una de las escasas informaciones que la Casa Imperial ha facilitado sobre el futuro nacimiento del primer hijo de los príncipes herederos.
El pasado mes de abril, el Gran Chambelán Kiyoshi Furukawa anunciaba el ‘posible’ embarazo de la princesa Masako, que contrajo matrimonio hace ocho años con el hijo mayor de los emperadores Akihito y Michiko, al tiempo que pedía prudencia, ya que la Princesa mostraba ‘indicios’ de esperar un hijo pero todavía no se podía confirmar oficialmente.
Un mes después, en mayo, se informaba, ya oficialmente, de la buena noticia y desde entonces se limitaron las apariciones públicas de la Princesa heredera. La sociedad japonesa recibió con júbilo el anuncio, ya que las leyes de la Casa Imperial establecen que sólo un heredero varón descendiente de la línea paterna puede ser Emperador. El príncipe Akishino, nacido en 1965, y hermano menor del príncipe heredero Naruhito es el varón más joven nacido en la Familia Imperial.