El incómodo reencuentro de Mette-Marit y Stéphanie de Luxemburgo: coincidirán por primera vez tras el polémico comentario a Jeffrey Epstein sobre su boda


La Catedral de Oslo se convertirá en escenario de uno de los encuentros más destacados de los últimos tiempos


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3 de septiembre de 2026 a las 17:46 CEST

El reinado de Haakon VIII y Mette-Marit ha comenzado de una de las formas más tradicionales posibles. La muerte de Harald V de Noruega ha llevado al trono a quien se ha estado formando como príncipe heredero a lo largo de treinta y cinco años, aunque esa felicidad está teñida por una profunda tristeza que se trasladará hasta el próximo 9 de septiembre con el funeral del monarca. Será en la Catedral de Oslo donde todos los miembros de la dinastía reinante se den cita para despedir a quien ha sido rey de Noruega durante casi cuatro décadas, aunque no estará exento de polémicas. Será allí donde la nueva reina del país se encuentre, por primera vez, con Stéphanie de Luxemburgo, de quien hizo un comentario negativo acerca de su boda con el gran duque Guillermo, lo que levantó asperezas entre ambas casas reinantes.

Haakon y Mette-Marit de Noruega © Ola Vatn, Det kongelige hoff
Haakon y Mette-Marit de Noruega

El comentario de la reina Mette-Marit

Ha sido a primera hora de la mañana cuando la Gran Corte Ducal de Luxemburgo confirmaba la asistencia de los grandes duques Guillermo y Stéphanie, quienes se trasladarán hasta el país escandinavo junto al gran duque Enrique para despedir al rey Harald V de Noruega. No obstante, a pesar de la relevancia del acto que se enmarcará como uno de los actos más destacados del siglo, el protagonismo se desliza hacia el primer encuentro entre Mette-Marit y la gran duquesa, pues algo se rompió entre ambas casas reinantes cuando se hizo público uno de los comentarios más destacados de la esposa de Haakon VIII. La desclasificación de documentos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos desató una de las grandes crisis de la dinastía Glücksburg. Fue a través de esos documentos donde se desveló la amistad que Mette-Marit mantenía con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein. A pesar de que esos correos dejaban entrever una gran amistad, y una confianza más que consolidada, las conversaciones entre ellos no se limitaban únicamente a una mera conversación protocolaria, pues los lazos de confianza iban más allá.

Guillermo y Stephanie de Luxemburgo© Getty
Guillermo y Stephanie de Luxemburgo

Fue en 2012 cuando Mette-Marit envió un correo electrónico a Jeffrey Epstein: "Me muero de aburrimiento. Ven a salvarnos", advirtió sobre la boda de Guillermo y Stéphanie de Luxemburgo, actuales grandes duques, quejándose de que la ceremonia fue "mortalmente aburrida", definiendo aquel lugar como "un sitio lleno de gente mayor", comparando aquella estampa romántica con "una especie de película antigua". Una conversación entre dos amigos que trascendió a lo público, desatando una oleada de críticas hacia la ahora reina de Noruega. Esta filtración supuso la defensa automática de Mette-Marit, quien no dudó en dar un paso al frente tras desvelarse su relación con el magnate, pues fue en ese mismo periodo cuando Epstein bromeó diciendo que estaba "a la caza de una esposa" en París y ella contestó que la capital francesa era "buena para el adulterio",  pero que "las escandinavas son mejor material para ser esposas". 

Haakon y Mette Marit de Noruega con la princesa Marta Luisa y la reina Sonia© Getty Images
Haakon y Mette Marit de Noruega con la princesa Marta Luisa y la reina Sonia

Un comunicado en el que se disculpó con el rey y la reina, confirmando que era desconocedora absoluta de cada uno de los movimientos del magnate: "Quisiera expresar mi más profundo pesar por mi amistad con Jeffrey Epstein. Es importante disculparme con todos ustedes por haberlos decepcionado. Algunos mensajes entre Epstein y yo no representan la persona que quiero ser. También me disculpo por la situación en la que he puesto a la Familia Real, especialmente al Rey y a la Reina".  No obstante, eso quedó atrás, ahora ella está en el trono y la Catedral de Oslo será la primera ocasión en la que, tanto Mette-Marit como Stéphanie, protagonicen el que quizá sea uno de los momentos más tensos de la jornada frente a todos los miembros de las dinastías reinantes de Europa.