Empezamos nuestro encuentro alabando su nombre, porque somos auténticos amantes de la región italiana, de su gastronomía y de sus vinos. "El mérito no es mío", -se ríe Toscana-, porque me vino dado por mis padres. Mi padre era artista y escritor y le apasionaba esa zona y su riqueza artística. Siempre decía que lo más bonito que había visto en su vida era el atardecer en el Duomo de Florencia".
Toscana Viar es pura amabilidad, simpatía y cercanía. Es nutricionista del Athletic de Bilbao y de la Real Federación Española de Fútbol, además de fundadora y CEO de The Health Company, empresa dedicada a salud y nutrición. Y no puede estar más contenta de haber vivido el último Mundial y la victoria de la Roja.
¿Qué se te pasó por la cabeza cuando España se coronó como campeona del mundo contra Argentina?
Ilusión, alegría, felicidad... Después de tanto esfuerzo y después de tantos días de trabajo y de convivencia, el poder terminar esa experiencia de una manera tan bonita fue como un sueño. Porque además, esta es una de esas experiencias que se quedan contigo para siempre y una de las más bonitas que recordará toda la vida.
¿Cómo lo celebraste?
Casi todas las celebraciones que hacemos en este país son comiendo y bebiendo. Pero, en este caso, fue un poco más desordenado, porque fue muy pública y acelerada. No tuvimos mucho tiempo para celebrar tranquilamente porque teníamos que viajar después del partido. Pero estuvimos en el campo con los amigos y las familias; luego en el vestuario tomamos pizza y champán para brindar y en el hotel cenamos sushi, hamburguesas y cosas de picoteo.
¿Cómo te influye a ti un gran hito como este? ¿Cambiará en algo tu trayectoria?
Yo creo que no. Llevo ya mucho tiempo trabajando en el deporte profesional y he tenido la oportunidad de ganar la Eurocopa, Copa del Rey y Supercopa. Además, tengo mi propia empresa, dedicada a la nutrición, pero para todo tipo de gente, no solo deportistas profesionales. Mi pasión y mi gran propósito en la vida es ayudar a las personas a cambiar sus hábitos y a mejorar su salud, que se den cuenta de que es posible cuidarse sin sufrir. Mi forma de trabajar es hacer pequeños cambios que sean sostenibles y que son los que dan grandes resultados.
¿Cómo es tu trabajo con la Selección?
Hacemos muchas cosas y somos un equipo, porque no sabes la de gente que hay detrás y que se encarga de cosas que ni te imaginas. Pero el trabajo del nutricionista dentro de un equipo deportivo es encargarse de todo lo que tiene que ver con la nutrición, la alimentación y la suplementación. Que todo esté totalmente controlado para que los jugadores lo tengan muy fácil y se puedan encargar solamente de rendir. Para ello hay que planificar muchísimo y más en el caso de concentraciones tan largas como un Mundial, con desplazamientos, viajes, hoteles, qué jugadores van y cómo se encuentran... Es un trabajo grupal y al mismo tiempo también individual. También hay una parte importante de hacer pedidos de la suplementación.
¿A cada jugador le diseñas una dieta?
Exacto. Cada jugador tiene necesidades distintas. Entonces, tanto las recomendaciones nutricionales como la pauta de suplementación varían de uno a otro y en cada momento necesitan algo distinto. Y después, según avanza la contratación, hay jugadores que juegan, otros que no juegan nada, jugadores que se lesionan, jugadores que están más o menos fatigados, otros que tienen molestias o más o menos apetito.
"Es casi como un Gran Hermano, porque durante el Mundial pasamos 53 días juntos las 24 horas".
¿Os vais adaptando sobre la marcha?
Pues sí, casi al día a día. Al final pasamos mucho tiempo juntos. Es una convivencia superestrecha. Es casi como un Gran Hermano, porque durante el Mundial pasamos 53 días juntos las 24 horas. Somos su equipo de apoyo y estamos ahí para intentar resolver todo lo que va surgiendo y, sobre todo, que a ellos no les suponga ninguna preocupación para que se centren en el juego y puedan rendir al máximo.
¿Son disciplinados o hay alguno más díscolo?
En general, esto es algo que me preguntáis mucho, pero es verdad que son superprofesionales y, además, están probablemente en el campeonato más importante de su vida y son los primeros interesados en estar lo mejor posible y hacer las cosas bien. Mi trabajo para nada es imponer ni decirles lo que tengo que hacer. Pero sí les doy mucha información y muchos argumentos para que entiendan el porqué de todo lo que hacemos y qué pueden cambiar para estar mejor.
¿Cuánto tiene que ver una buena alimentación con una victoria?
Está claro que el fútbol es un deporte de talento, y por muy bien que comas, no implica que lo tengas. Pero es verdad que, partiendo de esa base, en un deporte tan exigente y tan competitivo, hay muchos factores que afectan al rendimiento. La nutrición es una de ellas, pero también el descanso, la gestión emocional... Hay muchas cosas además de entrenar.
Cuéntanos en qué consiste su dieta durante un periodo tan crítico como un Mundial.
Varía muchísimo todo. Tenemos unos buffets muy amplios para poder atender las necesidades de todos y cada uno de los jugadores. En este tipo de concentraciones se suelen hacer cuatro comidas y una recuperación después de entrenar. Pero no hay una estrategia general, sino que consiste en conseguir que cada uno coma lo que le hace sentir bien. Por ejemplo, los desayunos son supervariados: huevos, jamón, tostadas, porridge, muffins, etc. Intentamos, junto al equipo de cocina, que la comida sea muy apetecible. La gente cree que, para comer sano, tienes que tomar comida de hospital: pollo hervido y verdura al vapor. Y nada más lejos de la realidad.
¿Qué comen y qué cenan estos campeones?
Pues igual que en el desayuno, tenemos unos buffets amplísimos con unos básicos que siempre están presentes: ensaladas, pastas, arroces, legumbres y verduras. Pueden ser lentejas guisadas, pasta carbonara, pisto, berenjenas rellenas, menestra... Y siempre hay carne y pescado que van variando. Lo mismo comemos un rodaballo que unas costillas. Y con las cenas sucede igual, pero un poco más ligeras. Según va avanzando la concentración, voy enviando pequeños formularios a los jugadores para que me digan qué cosas les apetece comer, si echan de menos algún plato de casa, y las vamos incluyendo. En función de eso, puede haber desde un ceviche hasta un arroz tres delicias, pasando por un carpaccio.
"No hay alimentos prohibidos y, de vez en cuando, es necesario darse un capricho para desconectar".
¿Hay algún alimento prohibido?
Yo nunca prohíbo nada. El poder salirte un poco de la rutina y tener momentos de evadirte, desconectar, comer cosas que no son perfectas, pero te apetecen, yo creo que no solo no perjudica cuando es algo puntual, sino que además es necesario. Es necesario saber que te lo puedes permitir y que no pasa nada por recurrir de vez en cuando a esos alimentos.
Nos despedimos de Toscana, quien no veía el momento de pasar tiempo con los suyos este verano, y que ahora retoma sus procesos de acompañamiento después de las vacaciones. Nos inspiramos en su filosofía para retomar los buenos hábitos, comer de una manera saludable, variada y equilibrada y cuidar tanto nuestro descanso como nuestra salud emocional, permitiéndonos algún capricho que otro ocasionalmente.







