Abran paso al príncipe

El hijo pequeño de Haakon y Mette-Marit, un salvavidas para la maltrecha Corona noruega: así está cogiendo mayor protagonismo Sverre Magnus (20 años)


Acomete su segundo acto oficial en solitario en medio de los escándalos que sacuden a su familia, mientras su hermano mayor continúa en prisión a la espera de conocer sentencia


Sverre Magnus© NTB / Thomas Fure
Martín Gálvez PiquerasPeriodista experto en cultura, deporte y espectáculos
9 de mayo de 2026 a las 15:22 CEST

Desde hace unos meses, lo vemos incluso cambiado físicamente. Más delgado y con una presencia que impone por sí sola, con sus casi 1,90 centímetros de altura. Es Sverre Magnus (20 años), el hijo pequeño de Haakon (52) y Mette-Marit (52) de Noruega, quien de un tiempo a esta parte ha asumido un papel institucional más destacado con todo lo que ello conlleva. Se convierte así en un soplo de aire fresco para la maltrecha Corona nórdica, la cual atraviesa por la peor crisis reputacional que se recuerda.

Sverre Magnus, en su segundo acto en solitario© NTB / Thomas Fure
Sverre Magnus, en su segundo acto en solitario

Aunque lógicamente él no lo haya buscado, el joven príncipe se ha erigido como una especie de salvavidas para la Casa Real escandinava en esta época tan convulsa para ellos, ejerciendo un rol fundamental de representación de la monarquía como viene haciendo ya su hermana mayor, Ingrid Alexandra (22). Este fin de semana, el número tres en la línea de sucesión acometía su segundo acto oficial en solitario, con la visita al museo minero más grande y mejor conservado de Europa: el emblemático Blaafarveværket (que significa algo así como La fábrica de tinte azul). 

Ubicado en el municipio Modum, al sur del país, dicho lugar se encuentra de celebración al conmemorar el 250 aniversario de su fundación. El nieto de los reyes Harald y Sonia ha sido el encargado de presidir uno de los actos, lo que incluyó también que se remangara en un momento dado para, pala en mano, plantar un árbol (concretamente un roble). Inaugirado en 1776 por Christian VII para extraer y procesar cobalto, aquí se producían pigmentos para la industria mundial del vidrio y la cerámica, y hoy es una atracción turística que combina historia y arte. 

El hijo de Haakon y Mette-Marit, en © NTB / Thomas Fure
El hijo de Haakon y Mette-Marit, en Blaafarveværket

Sverre Magnus debutó sin la compañía de nadie de su familia hace casi un año, el 27 de mayo de 2025, cuando acudió a una recepción en honor al equipo noruego que participó en los Olimpiadas Especiales de Invierno de Turín. Poco después, estuvo con la princesa Ingrid en la presentación de un programa de formación de voluntarios del Servicio de Rescate Noruego de la Cruz Roja. Acostumbrados hasta entonces a su perfil bajo y discreto, estas apariciones intensificaron su agenda y se produjeron en un contexto donde el Partido Conservador nórdico había propuesto que este asumiera un rol a tiempo completo tras alcanzar la mayoría de edad. 

Apasionado de la tecnología, la fotografía y el deporte, resulta evidente que, pese a su juventud, la institución le necesita más que nunca para intentar mejorar la imagen de la misma cuanto antes. Se le pide, en definitiva, que eleve el grado de responsabilidad como miembro de la realeza, aunque el foco siga puesto inexorablemente en su hermanastro: Marius Borg. Hace unos días, este se presentó acompañado por su defensa en el Tribunal del Distrito de Oslo para solicitar cumplir la prisión preventiva con una tobillera electrónica desde la finca de Skaugum. Sin embargo, el juez de la sala se lo denegó por el alto riesgo de reincidencia.

El hermano menor de Ingrid Alexandra, plantando un árbol© NTB / Thomas Fure
El hermano menor de Ingrid Alexandra, plantando un árbol

Por eso, el hijo que Mette-Marit tuvo antes de su matrimonio con Haakon seguirá en la cárcel a pesar de los argumentos que esgrimía sobre la mala calidad del aire que hay en su celda. Durante la audiencia, Høiby sostuvo que el aislamiento le estaba pasando factura a su salud: "Me vuelvo más pasivo, tengo problemas para dormir, pierdo el apetito y sufro temblores". En la vista, también se habló sobre su consumo de drogas y alcohol en el pasado. "Es un capítulo cerrado en mi vida", sostuvo el acusado. "Haré todo lo posible por salir de prisión y no quiero volver. Además, me han dicho claramente que no habrá una segunda oportunidad", argumentó este mientras espera sentencia que conoceremos el próximo junio.

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