Estrecha relación

Marius Borg recibe la visita en prisión de su abuela materna, uno de sus grandes apoyos en lo moral y lo económico tras su detención


Marit Tjessem siempre ha estado muy pendiente y volcada en su nieto desde que este nació hace 29 años


La princesa Mette-Marit, con su madre© Getty Images
Martín Gálvez PiquerasPeriodista experto en cultura, deporte y espectáculos
13 de abril de 2026 a las 20:38 CEST

Aunque la hemos visto en algunos acontecimientos importantes de la Corona nórdica a lo largo del tiempo, siempre ha mantenido un perfil bajo y muy discreto. De hecho, se pueden contar con los dedos de una mano las veces que ha posado junto a sus consuegros, los reyes Harald y Sonia, en palacio. Entre esas apariciones públicas, está la que se produjo el 17 junio de 2022 con motivo del 18 cumpleaños de su nieta, la princesa Ingrid Alexandra. Hablamos de Marit Tjessem, abuela materna de la número dos en la línea de sucesión, y también de Sverre Magnus y Marius Borg. Una mujer de 89 años que, desde que este último fuera detenido, se ha convertido en un apoyo fundamental para él tanto en lo moral como en lo económico.

Marit Tjessem, a la izquierda con vestido azul clarito, el día que la princesa Ingrid cumplió la mayoría de edad© Getty Images
Marit Tjessem, a la izquierda con vestido azul clarito, el día que la princesa Ingrid cumplió la mayoría de edad

La madre de Mette-Marit de Noruega visitaba el pasado domingo en la cárcel a su nieto, quien se encuentra en prisión preventiva desde febrero por riesgo de reincidencia mientras se procesan los numerosos cargos que hay en su contra. Marius tiene una estrecha relación con su abuela desde siempre, puesto que ella le cuidó en muchas etapas de su infancia y su juventud. Era la época en la que la esposa de Haakon era una joven soltera con un niño a su cargo, por lo que la ayuda que le prestaba su progenitora era esencial para criar al menor. 

De hecho, Borg Høiby y Marit Tjessem llegaron a convivir bajo el mismo techo durante un tiempo en la ciudad de Kristiansand, por lo que ella se convirtió en una segunda madre para él. Incluso, después, también se ocupaba de este en la residencia real de Skaugum siendo él pequeño, cuando su hija ya se había casado con el futuro rey y estos tenían que viajar fuera del país escandinavo por algún compromiso. Es una abuela entregada que ha jugado por tanto un papel clave a lo largo de toda la vida de Marius... y lo sigue haciendo. 

Marius Borg con Juliana Snekkestad, una de sus exnovias que lo acusó de abusos físicos y psicológicos, en la confirmación del príncipe Sverre con su abuela materna© Getty Images
Marius Borg con Juliana Snekkestad, una de sus exnovias que lo acusó de abusos físicos y psicológicos, en la confirmación del príncipe Sverre con su abuela materna

El pasado otoño, trascendió en la prensa nórdica que Tjessem habría cedido la mitad de su patrimonio para pagar los honorarios legales de su nieto. Que habría desembolsado unos 116.000 euros en costas judiciales por la demanda que este interpuso para frenar el libro titulado Hvite striper, sorte får (que significa Rayas blancas, ovejas negras). De la editorial Aschehoug, se trata de una investigación periodística que explora en sus páginas el ambiente criminal en que se movía el hijo de la princesa. El tribunal concluyó que dicha publicación era de interés para la ciudadanía, primando la libertad de expresión y dando luz verde para que siguiera en el mercado.

Mientras la sentencia por el caso Marius no se espera que salga hasta el próximo junio, a él le pueden visitar dos veces por semana en el que es el centro penitenciario más grande de Noruega. El procedimiento para ir a verle es agendarlo con dos semanas de antelación, duran una hora y media, y pueden acudir como máximo tres adultos. Se accede por una puerta a un modulo especial en el que tienen que dejar sus pertenencias en una taquilla, y entrar a una sala en la que disponen de té o café, ya que está prohibido llevar alimentos. 

La última vez que posaron juntos fue el 1 de noviembre en 2023 en el Palacio de Oslo© Getty Images
La última vez que posaron juntos fue el 1 de noviembre en 2023 en el Palacio de Oslo

Además, los reclusos no pueden recibir regalos, productos de tabaco ni artículos similares. Solo se permite traer periódicos o revistas, así como fotografías sin marco. Esto no quiere decir que a Marius no puedan darle dinero, ya que este dispone de una tarjeta con la que comprar en la tienda y en el almacén de ropa de la prisión, así como llamar a casa durante un máximo de 20 minutos semanales. En cuanto al proceso judicial, la pena que se pide para él por parte de la Fiscalía General del Estado es de siete años, mientras que la defensa ha propuesto rebajarla a cinco si su defendido es encontrado culpable de todos los delitos que se le imputan.