La ciudad noruega de Krokstadelva, en el municipio de Drammen, lucha contra un incendio de enormes dimensiones que, aunque no ha causado víctimas mortales, ha dejado centenares de afectados y barrios residenciales completamente arrasados. En este contexto, el príncipe Haakon, apartado de la agenda oficial desde el trasplante de pulmón de la princesa Mette‑Marit y en vísperas de su cumpleaños, reapareció el domingo por la tarde en la zona afectada. Allí conversó con los equipos de rescate y con algunos de los vecinos que lo han perdido todo, antes de atender a los medios de comunicación.
Así fue la visita del príncipe heredero a la zona devastada
El heredero inició su visita con una reunión con el alcalde Kjell Arne Hermansen y la jefa de policía Kathrine Stein, responsables del operativo en el sureste del país. Después, sobrevoló en helicóptero el área devastada y se reunió con varios de los profesionales que han trabajado sin descanso para contener las llamas, antes de ofrecer declaraciones a la prensa. "Es dramático", afirmó Haakon sobre un incendio que, aunque parece estar bajo control, aún no está extinguido. "Es extremadamente duro. Uno es feliz en su casa y allí guarda sus recuerdos. Allí están también los planes para el futuro y los sueños sobre los que construyes tu vida", añadió, poniéndose en el lugar de las centenas de personas que han perdido sus hogares.
"Impresiona ver la magnitud de los daños, pero también comprobar cómo la comunidad se vuelca con quienes han sido golpeados. Esto es Noruega en su mejor versión. Cuando ocurre algo dramático, respondemos", declaró el príncipe heredero. . Tras ello, respondió con naturalidad a las preguntas sobre la princesa Mette‑Marit, quien recibió el alta hospitalaria la semana pasada, coincidiendo con el día en que el Tribunal del Distrito de Oslo decretó cuatro semanas de prisión preventiva domiciliaria para Marius Borg, lo que permitió que la familia se reuniera en Skaugum por primera vez en mucho tiempo.
La recuperación de Mette‑Marit y un semestre decisivo
"Por suerte, las cosas están mejorando, gracias. Pero es solo el comienzo de un largo camino hacia la recuperación", señaló Haakon sobre el estado de salud de su esposa. La princesa sufrió en el último año un deterioro acelerado de la fibrosis pulmonar diagnosticada en 2018, un proceso que culminó en un trasplante el pasado junio y que requerirá aproximadamente seis meses de recuperación. Será este un periodo de rehabilitación y seguimiento médico exhaustivo en el que no se prevén actos oficiales y que será determinante tanto para su recuperación como para el equilibrio institucional de la monarquía noruega, justo cuando Ingrid Alexandra se prepara para asumir funciones constitucionales y mientras la resolución del caso Marius continúa proyectándose sobre el futuro de la institución.
La reaparición del príncipe se produjo además a horas de la celebración de su cumpleaños, en un verano marcado por la prioridad absoluta de la salud de su esposa y por una agenda oficial prácticamente suspendida. En este contexto, su presencia en la zona afectada por el incendio adquiere un significado doble: por un lado, el gesto institucional de apoyo en una emergencia que ha conmocionado al país; por otro, la confirmación de que la situación médica de Mette‑Marit es lo suficientemente estable como para permitirle ausentarse unas horas.







