Nosotras, aquí en la redacción, ni habíamos nacido cuando Adolfo Domínguez, una de las firmas emblemáticas de la moda de autor española, irrumpió en el panorama nacional, pero su nombre resuena ahora, quizá, más que nunca. Este 2026, concretamente, la empresa, que comenzó como una pequeña sastrería familiar, celebra su 50 aniversario, en un momento de absoluta plenitud creativa. La reciente visita de la reina Letizia a su fábrica en Ourense el pasado mes de julio es una de las muchas manifestaciones de su éxito vistiendo a la mujer contemporánea durante tres generaciones. Tiziana Domínguez, directora de Diseño, lo recuerda con profundo agradecimiento: "Fue un orgullo que Su Majestad quisiera acompañarnos en una fecha tan especial. Lo vivimos como un reconocimiento a nuestro legado y, sobre todo, al trabajo de las miles de personas que han formado parte de Adolfo Domínguez a lo largo de estas cinco décadas", nos decía tras vestidores minutos antes de comenzar su desfile Primavera/Verano 2027, en la primera jornada de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid.
No es ningún secreto que Doña Letizia es una de las mejores y más fieles embajadoras de la etiqueta gallega. Con 17 vestidos, 20 bolsos, varios pares de zapatos y numerosos trajes en su vestidor, su idilio con la marca es más que evidente. ¿Qué es lo que encuentra la monarca para volver a confiar en ellos una y otra vez? "La Reina ha demostrado a lo largo de los años un firme compromiso con la moda española y el talento creativo de nuestro país. Creo que valora una forma de entender la moda que también está muy presente en Adolfo Domínguez: el diseño atemporal, los materiales naturales y la defensa de iniciativas que ayudan a preservar el oficio, el conocimiento y la industria que hay detrás de cada prenda", reflexiona Tiziana.
Ese mismo respeto por el oficio y la búsqueda constante de un "sonido propio" —como le gusta llamarlo a su padre, para no parecerse a nadie ni seguir ciegamente las tendencias— es el motor de Croma, la nueva colección Primavera/Verano 2027 que la firma gallega presentó el pasado lunes 14 de septiembre, en la jornada inaugural de la Mercedes-Benz Fashion Week de Madrid, que tuvo lugar en el Palacio de Cristal de Arganzuela.
Allí, Adolfo Domínguez desplegó una propuesta que sitúa al color en el centro de su investigación. Para llegar a este resultado, el equipo no se limitó a ojear los informes de tendencias. Tiziana lidera un laboratorio creativo interno, conocido como el Ágora, donde cada colección nace de una premisa. Esta vez, la gran pregunta fue: ¿Qué es realmente el color? "Les organizo tres días de un intensivo para explorar ese territorio", nos cuenta.
La experiencia abarcó desde lo científico hasta lo puramente artesanal, incluyendo charlas sobre colorimetría con la Universidad Politécnica de Cataluña y jornadas de experimentación pura. "Nos pusimos a hacer alquimia con pigmentos de Galicia... y todos con las batas puestas, el termómetro... para aprender a crear color desde cero, desde la cubeta de agua, rudimentario totalmente".
Tras este retiro, el equipo de diseño tuvo un mes para aterrizar esa inspiración en los talleres. El resultado es una colección que combina la nostalgia y la innovación. Uno de los estampados estrella, por ejemplo, nace de una meditación sobre la memoria colectiva del color: un "macroestampado" creado a partir de objetos industriales cotidianos (como una pelota de tenis o una bolsa de plástico). Son tonos que nuestro cerebro identifica de forma universal sin necesidad de ver el objeto. Pasa también, por ejemplo, con un cono de tráfico.
Es una entrega, sobre todo, lúdica: patchworks geométricos y bordados de lentejuelas que emulan un caleidoscopio —"el primer juego de infancia asociado al color", añade Tiziana—, prendas construidas a partir de pañuelos y cierres con imanes que transforman la prenda. Asimismo, tiene un fuerte protagonismo el tejido vaquero, tratado bajo una inspiración 'dosmilera'. "Hay mucho énfasis en el denim, especialmente un denim recto o banana que es para morirse; una silueta completamente curva que parece una escultura", detalla la diseñadora.
Como no podía ser de otra manera, especialmente tomando en cuenta que la familia celebra medio siglo de historia con la empresa, Croma incluye un guiño muy emotivo a los orígenes de la firma a través de la sastrería, con detalles constructivos a la vista que rinden homenaje a los fundadores. "Adolfo se originó como una sastrería masculina. Mi abuelo era el patronista y mi abuela era la refinada con el gusto para comprar los tejidos. La unión perfecta", rememora Tiziana.
Todo ello se materializa en tejidos ligeros, vaporosos e irisados como la organza, el tafetán o el lino, tiñendo la pasarela con una paleta natural que se rompe con acentos vibrantes en lima, mandarina, oliva, rojo y amarillo.
Aunque Tiziana confiesa amar el beige como fondo de armario, advierte sobre el peligro de perder la magia y los matices: "Al hacer las cosas más baratas y más rápidas, se pierde el estampado, se pierde el color, se pierde la creatividad". Afortunadamente, con ya 50 años de vida cumplidos y celebrados como es debido, a Adolfo Domínguez le sobra precisamente eso.
Mercedes-Benz Fashion Week Madrid: desfile de Adolfo Domínguez Primavera/Verano 2027
Crédito de las imágenes: Mercedes-Benz Fashion Week Madrid





























































