Alba Díaz y el artista Marcos Terrones han puesto punto final a su relación. Tras más de tres años juntos, la pareja emprende ahora caminos separados. Así lo han anunciado ambos en la tarde de este jueves, 5 de noviembre, en sus stories de Instagram.
"Hemos decidido seguir nuestros caminos por separado", comienza el comunicado que han difundido Alba y Marcos en sus respectivos perfiles sociales. Pese a la ruptura, el balance de la pareja es sumamente positivo. "Hemos tenido una relación preciosa. Hemos sido muy felices, nos hemos querido y cuidado muchísimo y hemos tenido la suerte de acompañarnos mientras crecíamos y nos convertíamos en las personas que somos hoy. Y qué bonito haber podido compartir una parte tan importante de nuestras vidas", prosigue el escrito.
Con el fin de evitar especulaciones y rumores, la hija de Vicky Martín Berrocal y el artista han aclarado los motivos de su ruptura: "La vida cambia y nosotros también. Y a veces, aunque el amor siga estando ahí, toca aceptar que nuestros caminos ya no van en la misma dirección. Y qué difícil es tomar una decisión así cuando hay tanto cariño y tanta historia detrás".
No es ningún secreto que una separación duele. Y más, teniendo en cuenta la sólida historia de amor que habían creado Alba Díaz y Marcos Terrones. Ahora, ambos tendrán que hacer frente a esta especie de duelo. Pese a ello, la influencer y el artista se sienten verdaderamente agradecidos por lo vivido. "Por lo que fuimos, por lo que nos dimos y, sobre todo, por poder cerrar esta etapa desde el mismo lugar desde el que la empezamos: el amor. Sin culpables, sin reproches, con muchísimo respeto y con el deseo sincero de que la vida nos trate bonito a los dos", continúa el emotivo texto, visible en sus respectivos stories de Instagram.
El comunicado que ha emitido la pareja
Marcos y yo hemos decidido seguir nuestros caminos por separado.
Hemos tenido una relación preciosa. Hemos sido muy felices, nos hemos querido y cuidado muchísimo y hemos tenido la suerte de acompañarnos mientras crecíamos y nos convertíamos en las personas que somos hoy. Y qué bonito haber podido compartir una parte tan importante de nuestras vidas.
Pero la vida cambia, y nosotros también. Y a veces, aunque el amor siga estando ahí, toca aceptar que nuestros caminos ya no van en la misma dirección. Y qué difícil es tomar una decisión así cuando hay tanto cariño y tanta historia detrás.
Me emociona pensar en todo lo que hemos vivido y, aunque hoy duela, me siento profundamente agradecida. Por lo que fuimos, por lo que nos dimos y, sobre todo, por poder cerrar esta etapa desde el mismo lugar desde el que la empezamos: el amor.
Sin culpables, sin reproches, con muchísimo respeto y con el deseo sincero de que la vida nos trate bonito a los dos.
Ojalá todo el mundo tenga la suerte de vivir, al menos una vez, un amor tan bonito como el nuestro.






