Alba Díaz, la creadora de contenido de 26 años, desvelará mañana a las 12.00 un proyecto en el que lleva años trabajando y que, según ha contado en sus redes sociales, es el que más feliz le ha hecho y en el que más se ha volcado. Aunque todavía no ha desvelado los detalles, el mensaje que ha compartido para anunciarlo deja claro que detrás de este nuevo trabajo hay una crítica hacia los prejuicios, los estereotipos y la presión que durante años han condicionado a las mujeres.
La influencer habla de la sensación común de muchas mujeres de que "hemos crecido sintiendo que éramos demasiado algo o no lo suficiente", explicando lo agotadora que es esta lista de exigencias que, aunque contradictorias, acaban con el mismo resultado: hacer que sintamos que para encajar hay que cambiar.
Su reflexión no busca centrarse solo en una presión estética, sino de una exigencia social que vigila la forma de comportarse, relacionarse o mostrarse con el resto: "Es agotador vivir intentando ser una versión de ti que te han dicho que es la correcta o que es la que la sociedad va a aplaudir", señala.
Una reivindicación que parte de la experiencia
Alba lleva años expuesta públicamente, ha convivido con comentarios sobre su forma de ser, su físico, su forma de vestir... un patrón que, por desgracia, acompaña a la gran mayoría de las mujeres en las redes sociales. Ha hablado en varias ocasiones sobre la presión de estar bajo la mirada del resto, y de la importancia de tener una identidad propia sin hacer caso a las expectativas del resto.
Este verano reflexionaba en una entrevista precisamente sobre la relación que cada una tiene con su cuerpo y sobre la importancia de no convertirlo en el centro de todo. Alba reconocía que, durante años, las mujeres han crecido con la idea de que tienen que verse de una determinada manera para sentirse bien consigo mismas, algo que también puede acabar pasando factura a la autoestima y a la salud mental; y que cada vez vemos más en chicas jóvenes e incluso en niñas. Por eso, una de las cosas que tiene claras es que a sus hijos les enseñará a valorarse por quienes son y no por cómo se vean.
De modo que su proyecto busca reafirmar el discurso que la ha caracterizado durante los últimos años y dar un paso más tomando acción: "Entendí que el problema no era que fuéramos diferentes, nos habían hecho creer que éramos todas iguales para encajar".
Un gran equipo detrás
Otra cosa que ha querido destacar es la participación de otras mujeres en el proyecto, y ha alabado su implicación: "quiero agradecer a todo el mundo que ha estado en este proceso, que ha sabido darme la mano. Ese grupo de mujeres remando a la misma, con las mismas ganas de que saliera esto bien". Ha contado, además, que quiere que esto sea "ese abrazo que no sentimos en el día a día" y que su intención es colaborar para que la sociedad deje de poner límites.
El pasado mes de septiembre recibió el reconocimiento GEN H! 2026 de Impacto Positivo y Autenticidad, donde defendió la importancia de poder elegir quién quieres ser sin pedir permiso ni perdón.
En su adelanto, Alba también lanza una pregunta que resume buena parte de lo que hay detrás de este proyecto: "¿Por qué hemos permitido esto llegar aquí?". Una cuestión que pone sobre la mesa, esos patrones que se han repetido durante generaciones y que se han acabado normalizando; aunque cada vez hay mas personas dispuestas a acabar con ellos.
Reconoce estar "emocionada de alegría" y que, aunque le da vértigo, se queda con el "qué hay detrás de todo esto".







