No todo es cuestión de tener más armarios, deshacerse de objetos o dedicar horas a recoger. De hecho, hay casas en las que no falta espacio ni soluciones de almacenaje y, aun así, cuesta conseguir ese aspecto cuidado que tanto nos gusta. La razón suele estar en pequeños detalles a los que no siempre prestamos atención y que influyen mucho más de lo que pensamos en el resultado final. Porque el orden también se percibe con los ojos y tiene mucho que ver con la forma en que decoramos.
© Amador TorilSustituye las perchas diferentes por un único modelo
Puede parecer un detalle sin importancia, pero abrir un armario y encontrar todas las prendas colgadas en perchas iguales transmite una sensación de orden inmediata. Las de madera –como las de este vestidor, un proyecto del estudio Alberto Torres Interiorismo– aportan calidez y tienen una presencia más cuidada, las finas aprovechan mejor el espacio y si, además, están forradas con una tela evitan que las prendas resbalen. Otro consejo: coloca la ropa por categorías o colores, y el resultado será aún más armonioso.
© IKEAEsconde los cables y demás aparatos electrónicos
Pocos elementos afean tanto una estancia como un enredo de cables detrás del televisor, cargadores desperdigados sobre una mesa o regletas a la vista. La solución no exige complicadas instalaciones: existen canaletas adhesivas que permiten ocultar los cables junto a los rodapiés, cajas específicas para guardar regletas y organizadores que mantienen los cargadores agrupados.
También puedes reservar un cajón o una cesta para los dispositivos que utilizas a diario. El modelo BRÄNNBOLL de IKEA, de fieltro, es ideal para guardar los accesorios "gaming". Las asas permiten llevarla fácilmente donde quieras y, al apoyarlas en el suelo, transforman el cesto en una mesita auxiliar. Lleva una tapa para proteger tus cosas del polvo y cabe perfectamente en estanterías KALLAX.
© KA InternationalAgrupa los pequeños objetos en bandejas
Mandos, llaves, gafas, perfumes, cremas y accesorios de todo tipo suelen terminar repartidos por distintas superficies. En lugar de dejarlos dispersos, una buena idea es reunirlos en bandejas. En el recibidor te vendrán muy bien para dejar las llaves y las gafas; en el salón, para organizar los mandos y alguna vela; en el baño, para concentrar los productos que utilizamos con más frecuencia… Además, gracias a sus materiales y acabados suman un toque decorativo de lo más estiloso. Y si no, fíjate en este ambiente, con telas de la colección que Natalia Zubizarreta ha diseñado para KA International y bandejas de fibra repartidas por distintos puntos de la estancia.
© PlykeaCambia los envases comerciales por recipientes coordinados
En la cocina y el baño se acumulan numerosos productos cuyos envases, colores y etiquetas no siempre encajan con la decoración. Una solución sencilla consiste en sustituir algunos por recipientes de una misma línea estética.
No se trata de trasvasar absolutamente todo, sino de seleccionar aquellos productos que quedan más expuestos. En la cocina, por ejemplo, los botes de cristal para pastas, cereales, harina o legumbres son ideales para organizar la despensa y mantener los ingredientes a la vista, tal y como se ha hecho en este armario de la firma Plykea.
© Colefax & FowlerColoca las cortinas más cerca del techo
La forma de vestir las ventanas influye mucho en la percepción de una habitación. Unas cortinas instaladas demasiado abajo o con una anchura insuficiente harán que la ventana parezca más pequeña y que el conjunto resulte desproporcionado. Por eso, lo ideal es colocar la barra o el riel cerca del techo y prolongarlo unos centímetros a cada lado de la ventana. Así, cuando las cortinas están abiertas, dejan entrar más luz y enmarcan mejor el hueco. En este rincón de lectura, con telas de Colefax and Fowler, vemos otro detalle igual de importante para un look elegante: que el largo llegue hasta el suelo.
© Paloma PachecoDeja las encimeras despejadas
Una encimera llena de objetos puede hacer que la cocina parezca más desordenada de lo que realmente está. Pequeños electrodomésticos, botes, utensilios, tablas, fruteros y recipientes terminan ocupando prácticamente toda la superficie disponible. Para evitarlo, conviene reservar el espacio visible para aquello que utilizamos a diario y guardar el resto en armarios o cajones.
No es necesario dejar la cocina vacía –solo tienes que ver esta, de Cocinas Río, con objetos decorativos en una esquinita–, pero sí evitar que cada rincón se convierta en un espacio de almacenamiento improvisado
© B!Cuida cómo decoras las paredes
Las fotografías familiares, las ilustraciones y los cuadros pequeños dan mucha personalidad a una casa, pero si se colocan sin criterio pueden generar cierta sensación de desorden. Una opción es crear una composición de varias láminas con marcos en los mismos materiales, colores o acabados. Otra posibilidad es apostar por una única obra de mayor formato, que concentre toda la atención sobre una pared. Igual que se ha hecho en este comedor, con "The Milkmaid" (La lechera), de la artista Belén de Azcárate, una reinterpretación contemporánea de la famosa pintura clásica de Johannes Vermeer, disponible en WOW.
En cualquier caso, estudia bien las proporciones y deja suficiente espacio alrededor para que las piezas tengan presencia. No se trata de llenar cada pared, sino de elegir qué queremos destacar y cómo hacerlo.
© Leroy MerlinElige una alfombra del tamaño adecuado
Con una alfombra demasiado pequeña, los muebles pareceran descolocados y la habitación perdera proporción. En el salón, lo suyo es cubra toda la zona de estar –como en este caso, con muebles y complementos de Leroy Merlin– y quedar debajo del sofá y los sillones, al menos por sus patas delanteras. En el comedor, debe sobresalir lo necesario para que las sillas sigan dentro de la alfombra incluso cuando las retiramos para sentarnos.
En el dormitorio tienes varias opciones: colocar una alfombra grande que enmarque la cama y sobresalga por los lados y por los pies, para pisarla cómodamente al levantarte, o poner dos más pequeñas, una a cada lado de la cama
© Simon BrownViste la cama y el sofá con menos elementos, pero mejor elegidos
Los textiles tienen un peso importante en la imagen general de una habitación. Una cama con la ropa bien estirada, una colcha colocada con esmero y unos pocos cojines seleccionados ofrece un aspecto muy distinto a la de otra con demasiadas capas y almohadones descolocados. Es preferible apostar por una combinación limitada de colores –en este proyecto de Studio Vero, se jugó con pinceladas azules, burdeos y mostaza y detalles en blanco para aligerar–comprobar que las medidas de la ropa de cama se ajustan bien al colchón.
En el salón, una manta doblada sobre un extremo del sofá y unos cojines bien distribuidos bastan para conseguir un look más pulido. La clave está en evitar la acumulación y escoger tejidos que guarden relación entre sí.
© Lupe ClementeRenueva los pequeños detalles que se han quedado anticuados
Sustituir unos tiradores antiguos por otros de latón, acero o madera, renovar los mecanismos eléctricos o elegir accesorios de baño de una misma colección son intervenciones relativamente sencillas. Cuando estos elementos tienen acabados muy distintos o están envejecidos, cada uno reclama atención por separado.
Unificarlos ayuda a reducir ese ruido visual y consigue que la estancia se vea más ordenada y elegante. En este baño, diseñado por Punto M, el negro es el hilo conductor.




