El juicio contra Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, que comenzó el pasado 3 de febrero cuando se declaró culpable de 24 de los 38 cargos que había contra él, dejando fuera los más graves, entre ellos las cuatro violaciones, está punto de quedar visto para sentencia en la sala 250 de Tribunal del Distrito de Oslo. La última hora es que la Fiscalía General del Estado, respresentada por Sturla Henriksbø, ha solicitado una pena de prisión de siete años y siete meses. El fiscal considera que la sentencia debe reflejar la gravedad de los presuntos delitos, entre ellos las cuatro violaciones de las que Marius, que sigue en prisión preventiva por su "alto riesgo de reincidencia", se declara no culpable.
"La violación y el abuso en las relaciones íntimas se encuentran entre las situaciones más graves a las que se puede exponer a otras personas, y esto también debe reflejarse en el castigo", ha afirmado Henriksbø en su turno final. Momento en el que, según la cadena NRK, Marius ha levantado la vista para volver a ponerla en la libreta en el que estaba dibujando.
La fiscalía, tal y como recoge la cadena pública del país, ha examinado cada uno de los cuatro casos de violación antes de llegar a una valoración general de la pena y considera lo siguiente: "La violación ocurrida en Skaugum en 2018, por sí sola, justifica una pena de aproximadamente tres años de prisión. El caso de Lofoten de 2023 justifica por sí solo un período de aproximadamente dos años y ocho meses. En este caso, la actividad sexual voluntaria previa es importante. El caso de Oslo de 2024 por sí solo justifica una pena de alrededor de dos años, dada la actividad sexual previa voluntaria. El caso del hotel en 2024 por sí solo justifica una pena de alrededor de dos años, dada la actividad sexual previa voluntaria".
"Como ha mencionado Henriksbø: Hay violación y filmación de la víctima en Skaugum. Ese es el punto de partida de tres años. Y eso, en cierto modo, constituye el punto de partida", añade Andreas Kruszewsk, el abogado de la policía de Oslo que dirigió la investigación que comenzó en agosto de 2024. Kruszewsk también ha querido recordar que la exposición mediática derivada de la vinculación del acusado con la familia real de Noruega no deben conllevar una reducción de la condena.
Al margen de la pena solicitada por las cuatro violaciones, el fiscal también se pronunció sobre el caso de Nora Haukland acerca del abuso en las relaciones íntimas y se solicita una pena adicional de cinco meses, tal y como asegura la cadena NRK presente en el interior de la sala. "El abuso en las relaciones íntimas es grave porque afecta a una relación y a un espacio que debería ser seguro, y las consecuencias cuando este espacio deja de serlo son muy graves para la persona expuesta a ello", ha afirmado el fiscal asegurando que es un acto que genera inseguridades a largo plazo. Hay que recordar que Marius Borg Høiby niega la responsabilidad penal por las cuatro presuntas violaciones y por el cargo de abuso en una relación íntima contra Nora Haukland.
Por otro lado, está el caso de la chica de Frogner, la que era su pareja en agosto de 2024 y con la que comenzó un caso que llevó a la policía a descubrir una larga lista de supuestos delitos en el propio teléfono móvil del hijo de la princesa, de hecho, durante el transcurso de este juicio se han leído 830 páginas de mensajes de texto. La fiscalía considera que el acto de violencia perpetrado el 4 de agosto contra la mujer Frogner, por sí solo, justificaba una pena de cinco meses de prisión sin posibilidad de libertad condicional. Además, existen otros incidentes y violaciones de la orden de alejamiento en su contra, momento en el que se ha asegurado que Marius Borg violó la orden de alejamiento en numerosas ocasiones y que una sola violación aislada ya justifica una pena de 4 meses de prisión. Sin embargo, en este caso, existe una reducción de pena por confesión en algunos de los cargos contra la mujer Frogner. Una confesión que se hizo a través de un comunicado en el que Marius habló de sus problemas de salud mental, así como los relacionados con el consumo de alcohol y cocaína, una afirmación que, según medios del país, hizo tras ser sometido a un análisis de sangre y estando asesorado por el que fuera su primer abogado, Øyvind Bratlien, que asistió al hijo de la princesa desde su primera detención, el 4 de agosto de 2024, hasta febrero de 2025, cuando apostó por una defensa que forma parte de la élite legal de noruega, Ellen Holager Andenæs y Petar Sekulic. En este caso, y a comienzo del juicio se declaró culpable de la mayoría de los cargos contra la mujer Frogner, incluidos los de lesiones corporales, daños y amenazas.
Por otro lado, hay que recordar que entre los 38 cargos también había infracciones de la Ley de Tráfico y un cargo relacionado con drogas que fue revisado por el jefe de la investigación, Andreas Kruszewski, y que constituye una pena de 11 meses de prisión si es declarado culpable solo de este delito, pero en el caso de ser una pena adicional se reduce a cinco meses. Hay que recordar que Marius sostuvo durante el juicio que no le pagaron por transportar 3,5 kilogramos de marihuana, lo que reduce la pena en el caso de que se valore que hubo transporte pero no enriquecimiento.
Después llegó el turno de las indemnizaciones y la abogada Heidi Reisvang abrió su alegato final detallando las reclamaciones de indemnización de las tres mujeres que representa, entre ellas Nora Haukland y las denunciantes de presuntas agresiones sexuales ocurridas en Skaugum en 2018 y en un hotel de Oslo en 2024. Explicó que el tribunal podría ordenar el pago de compensaciones incluso si el acusado resulta absuelto. Reisvang subrayó que el proceso ha sido extremadamente duro para las víctimas y solicitó 260.000 coronas noruegas (unos 22.500 euros) para la mujer de Skaugum y alrededor de 110.000 coronas (aprox. 9.500 euros) para la denunciante del hotel, destacando que esta última no es una figura pública y que la presión mediática ha sido especialmente difícil para ella.











