El juicio contra Marius Borg Høiby va de camino de convertirse en uno de los más largos de los que se han vivido en las sala 250 del Tribunal del Distrito de Oslo y, desde luego, por las vinculaciones con la realeza noruega, el más mediático. Este miércoles 11 de marzo, en la que es la penúltima semana de un proceso que comenzó el pasado 3 de febrero, se explora cómo era la relación del hijo de la princesa Mette-Marit con la "chica de Frogner", la que fuera su novia en agosto de 2024 y la que llamó a la policía abriendo la puerta a una investigación que terminó llegando a los tribunales con 38 cargos, diez de ellos relacionados con delitos sexuales y uno de ellos por tráfico de drogas. Discusiones, mensajes, fotografías y explosiones de ira están siendo analizados el mismo día que el tribunal advierte que el hijastro del futuro rey de Noruega no va a salir de la cárcel por el momento.
Hay que recordar que el 2 de febrero, cuando faltaban horas para que comenzara el juicio, Marius Borg fue detenido por cuarta vez acusado de agresión, amenazar con un cuchillo y violar una orden de alejamiento durante ese fin de semana previo a su comparecencia en el Tribunal del Distrito de Oslo. Fue entonces cuando se dictó una orden de prisión preventiva que dejó la insólita imagen de los príncipes herederos entrando en la prisión general de Oslo.
Así que Marius Borg-que ya había sido encarcelado de forma preventiva durante una semana en noviembre de 2024 por temor a que destruyera pruebas- comenzó el juicio estando ya entre rejas y realizando los trayectos a los juzgados en coche policial, algo que no se ha visto por que el propio tribunal aceptó la petición de los abogados de la defensa de que se prohibiera tomar y publicar fotos de Marius tanto dentro de la sala 250, como en los pasillos o en las entradas y salidas desde prisión.
Cuando se cumplieron esas cuatro semanas, Andreas Kruszewski, el abogado de la policía que dirigió la investigación y forma parte de la acusación junto al fiscal general del Estado, Sturla Henriksbø confirmó que ese tipo de orden se prolongaba automáticamente sin necesidad de solicitarlo. "Si una persona es detenida durante un juicio, las reglas en Noruega son tales que el acusado permanece automáticamente bajo custodia hasta varias semanas después de que haya terminado el juicio y hasta que se dicte sentencia", señaló el abogado que recordó que existe la posibilidad de que sea liberado si su defensa lo solicita.
"Alto riesgo de reincidiencia"
Eso mismo es lo que hicieron el equipo de Marius, los abogados Ellen Holager Andenæs y Petar Sekulic, este pasado lunes y ahora ha llegado la respuesta: el hijo de la princesa seguirá en prisión. El Tribunal de Distrito de Oslo ha dictaminado que Marius Borg Høiby no debe ser puesto en libertad: "El tribunal considera que la prolongación del encarcelamiento está suficientemente justificada y no constituye una intervención desproporcionada. El tribunal se refiere a la gravedad y el alcance del caso, así como al alto riesgo de reincidencia", según recoge NRK, la cadena pública que ha tenido acceso a la sentencia referente a esa orden de prisión que se ha publicado hace unas horas.
Marius Borg, hijo de la futura reina consorte y hermano mayor de la princesa Ingrid, la que podría convertirse en la primera mujer en reinar en la Noruega moderna, continuará en prisión y es posible que permanezca allí hasta que se dicte la sentencia de un caso que tiene programado su final para el 19 de marzo, aunque alguna de las partes que participan en el juicio han advertido que el volumen de archivos, audios, imágenes, vídeos y, en definitiva, documentos han complicado que se cumplan los plazos previstos en un principio. Hay que recordar que buena parte del caso que presentó la fiscalía se sustenta en el material que encontró la policía de Oslo en el teléfono móvil del propio Marius mientras trataba de esclarecer que había sucedido en esa noche del 4 de agosto en al apartamento de Frogner. Una investigación que terminó con 38 cargos de los que se ha declarado culpable de 24, pero no culpable de los más graves, entre ellos los cuatro por violación.









