Es un momento muy delicado para la Familia Real de Noruega, cuya popularidad ha caído en picado a raíz de dos escándalos sin precedentes. Por un lado, la vinculación de la princesa Mette-Marit con Jeffrey Epstein, un asunto espinoso del que se ha pronunciado en un comunicado en el que "rechaza rotundamente los abusos y actos criminales del magnate" y promete "contar lo sucedido y explicarse con más detalles" más adelante. Por otro lado, el juicio que se está celebrando contra Marius Borg Høiby, que se enfrenta a 38 cargos, 4 de ellos por violación. En medio de la tempestad, la esposa del heredero al trono ha apostado por mantener un perfil bajo, pero su último movimiento no ha pasado desapercibido.
Mette-Marit de Noruega ha estado con su hijo mayor en la cárcel de Oslo en la que se encuentra en prisión preventiva. Estará todo el mes de febrero privado de libertad porque en la víspera del inicio del juicio fue detenido por agresión, amenazar con un cuchillo y violar una orden de alejamiento. La Princesa ha sido fotografiada saliendo de la visita en un coche oscuro en el que ocupaba el asiento trasero. Con jersey negro, abrigo de cuadros, el pelo liso y gafas, esbozaba una sonrisa al darse cuenta de que había prensa captando ese instante que está siendo muy comentado en el país escandinavo.
Según Bild, la nuera de los reyes Harald y Sonia llegó la tarde del jueves sobre las 19:30 horas y salió a las 20.33 horas. Es decir, estuvo una hora reunida en prisión con Marius Borg. Se trata de la segunda visita que hace en siete días (la primera acompañada por su marido), una situación que ha generado un gran debate en la sociedad noruega, quienes hablan de trato de favor. El director de la prisión, Nils Leyell Finstad, lo niega. Sostiene que la Familia Real no ha solicitado nada especial y que los familiares pueden hacer visitas varias veces por semana, previa aprobación.
Además de sus comentados testimonios ante el juez, Marius Borg sufrió un problema de salud durante una de las sesiones del juicio, que aún no ha llegado al ecuador, puesto que acaba de finalizar la segunda de las seis semanas que dura. El único apoyo con el que cuenta en la sala es el de sus abogados defensores, Ellen Holager Andenaes y Petar Sekulic, sin embargo, esto podría cambiar, ya que, según Se og Hor, está programada una comparecencia de Morten Borg, su padre. Según avanzó el propio Haakon, tanto él como la princesa Mette-Marit se van a abstener de ir al tribunal y confía en que el sistema sea justo y adecuado. "Es ciudadano noruego, por lo que tiene las mismas responsabilidades y derechos que todos los demás", indicó.
La princesa Mette-Marit sigue encadenando consecuencias
La crisis de reputación que atraviesa Mette-Marit de Noruega está teniendo consecuencias. Horas después de conocerse que estuvo en contacto con Epstein, perdió su posición como alta patrocinadora del Premio Skamløs, impulsado por Sex and Society, el mayor centro de salud y derechos sexuales y reproductivos del país. También hubo una reunión para valorar su posible continuidad como Alta Patrona de la Cruz Roja y ahora también se despide de la Asociación de Bibliotecas de Noruega, que ha anunciado que suspenderá el patrocinio de la esposa del heredero.







