El barrio donde se crio Ana Rosa Quintana toma su nombre de Marcelo Usera, un militar y empresario español que decidió urbanizar los terrenos agrícolas de su suegro, el Tío Sordillo, en la zona de Villaverde. El del siglo XXI se organiza en siete barrios: Pradolongo, Orcasur, Orcasitas, San Fermín, Moscardó, Zofío y Almendrales. Esas calles son las que vieron crecer a la presentadora más famosa de la tele, de vuelta de nuevo a las mañanas de Telecinco. Ahora, con una agenda apretada y la sensibilidad de quien ama profundamente su ciudad, la periodista rescata del olvido los rincones, plazas y edificios que han sido testigos silenciosos de su historia.
Sabemos que eres madrileña de toda la vida, ¿qué es lo mejor de ser una “gata”?
Lo mejor de ser una “gata” es lo que ocurre en Madrid, que es una ciudad de acogida internacional. Toda la gente, venga de donde venga, se siente madrileña.
Desmiente un tópico sobre Madrid o los madrileños.
Que los madrileños somos chulos, aunque ser castizo tampoco está mal.
Cuando uno se siente de Madrid, haya nacido donde haya nacido, podrá ir de Madrid al cielo
¿Y cuál es el mejor momento del año para disfrutar de la ciudad?
La primavera. Cuando llega, porque no siempre la hay. Pero también el otoño es maravilloso en Madrid. Yo creo que es la estación más bonita por los cambios de color que experimentan los muchísimos parques que hay en la ciudad. Por ejemplo, el Parque de El Retiro. El momento en el que las hojas de sus árboles se tiñen de rojo es inigualable. Y otra cosa muy especial que también tiene Madrid es su luz.
¿De qué piezas consta tu día diez en la capital?
¡Es que hay tantas cosas que ver! Yo creo que, por ejemplo, de una visita al Museo del Prado y luego ir andando al barrio de Salamanca, a Chueca o a Chamberí para tomarme un buen aperitivo con una cervecita bien tirada. En Madrid, ahora mismo, hay de todo, pero antes eran más típicos el mejillón, los berberechos, las patatas fritas, los boquerones en vinagre… Ya por la tarde, si quieres, puedes irte de compras o dar un paseo por el Jardín Botánico. Madrid está llena de ofertas, de museos, de tiendas… No hay lugar para el aburrimiento.
¿En qué rincón de la ciudad te citas con la nostalgia?
En mi barrio, en Almendrales, en Usera. Viví ahí hasta los 18 años. Ahí están los recuerdos de adolescencia que son importantes en tu vida.
¿Hay algún barrio que sientas que tiene un significado especial, ya sea por tu infancia o por momentos importantes de tu vida?
Sin duda alguna, el centro de Madrid. Una de mis abuelas vivía en la calle Cadalso, en la Plaza de España, y la otra en la calle del Pez. De ahí que, en aquel momento, nos moviéramos tanto por el Campo del Moro.
¿Hay vida más allá de la M30?
Claro que hay vida más allá de la M30. Madrid es una ciudad que es una urbe y Alcobendas, Móstoles, Alcorcón, Parla son ciudades enormes. Móstoles tiene más habitantes que muchas capitales de provincia en España.
Cuando necesitas desconectar, ¿qué te gusta hacer fuera de la capital?
Los madrileños, es verdad que amamos nuestra ciudad, pero también estamos deseando que llegue el fin de semana para marcharnos. Me gusta mucho ir a un sitio con naturaleza. En verano, que haya mar y, en invierno, campo.
De mi barrio, Almendrales, tengo los mejores recuerdos de mi adolescencia
¿Hay algún pueblo o localidad que te atraiga por su oferta cultural o gastronómica?
La sierra madrileña es maravillosa. Cercedilla y toda esa zona son una joya. Y tenemos Toledo aquí al lado, que es un museo en sí mismo.
¿Aún sigues disfrutando del chocolate con churros, las tapas o de un buen cocido madrileño con la familia o los amigos?
¡Por supuesto! No hay nada que me guste más que un buen chocolate con porras, que me gustan más que los churros. Las tomamos siempre que podemos; me encantan. Ahora me levanto más temprano, pero antes, cuando me levantaba más tarde, desayunaba todos los días un buen chocolate con porras. Ahora tendré que hacerlo para merendar. El cocido se hace en mi casa, si no es una vez a la semana, cada 15 días. Y las tapas me apasionan. Me encanta un bar, me encanta una barra.
¿Qué vistas te hacen olvidar el mar?
Hay una vista que es preciosa, desde la Torre de Madrid. Ves la Gran Vía y el Palacio Real y sus jardines. Me parece una vista increíble. O la de la Gran Vía desde abajo, que ha plasmado el gran pintor Antonio López en uno de sus cuadros.
¿Hay alguna festividad o evento madrileño que no te pierdas cada año, como la Semana Santa o las fiestas de San Isidro?
Las fiestas de San Isidro. Voy a ellas y a los toros. Luego están las de Paloma, que me encantan, pero son en agosto y casi nunca estoy. Cuando estaba, no me las perdía.
¿Cuál es tu último descubrimiento en la capital y el secreto mejor guardado de tu Madrid?
No sé, yo ahora mismo no me muevo del barrio en el que vivo.
Si fueras anónima, ¿irías a…?
Yo soy anónima y voy a todas partes. Cualquier gestión que tenga que hacer y que no esté a tres cuartos de hora, normalmente la hago andando. No pasa nada. Al revés, la gente es encantadora.
Para terminar, ¿dónde queda el ascensor para ir de Madrid al cielo?
Cuando uno se siente de Madrid, tenga el pasaporte que tenga, haya nacido donde haya nacido, podrá ir de Madrid al cielo.
SUS DIRECCIONES
Museos que te apasionan
Lázaro Galdiano (Serrano, 122), el Museo del Romanticismo (San Mateo, 13), el Museo del Prado (Retiro) el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza (Pso. del Prado, 8). Es que Madrid es un museo…
Galerías de arte imprescindibles
La galería de Jorge Alcolea (Claudio Coello, 28), Mad Is Mad (Pelayo, 48) y la de Elvira González (Hermanos Álvarez Quintero, 1).
Tres restaurantes para una cita con tu marido o tu familia
Por ahorro de tiempo, me muevo en mi zona: el Qüenco de Pepa (Henri Dunant, 21), Bascoat (La Habana, 33) y, para tomarme unas cañas, La Penca.
El mejor plan con la familia
Que estemos todos juntos. Como son chicos todos, todo lo que sea alrededor del mundo del deporte, esquiar, el fútbol…
Las mejores terrazas para disfrutar del buen tiempo
Madrid es una joya de terrazas; desde el Jardín del Ritz (Plza. de la Lealtad, 5) o aquí la de la esquina, es parte de la idiosincrasia de Madrid.
Tus cines
Voy mucho al OCINE Urban Caleido (Castellana, 259), el de las cuatro Torres.


















