ELEGANCIA GRIMALDI

Carolina de Mónaco da una lección de estilo floral junto al príncipe Alberto con un vestido rosa etéreo, perlas y guiño a Grace Kelly


La princesa eligió un diseño inspirado en ilustraciones botánicas del siglo XVII para presidir el histórico certamen floral fundado por su madre


Carolina de Mónaco en el concurso de arreglos florales.© GTRES
10 de mayo de 2026 a las 13:24 CEST

En la realeza europea, pocas cosas son casuales. Mucho menos cuando se trata de vestir. Carolina de Mónaco volvió a demostrarlo en la 57ª edición del Concurso Internacional de Bouquets celebrado en el Yacht Club de Mónaco, donde reapareció junto a su hermano, el príncipe Alberto II, con un look que parecía pensado para dialogar directamente con el evento. La princesa, presidenta del Garden Club de Mónaco, eligió un vestido rosa floral etéreo y delicado que funcionaba casi como una prolongación de las propias composiciones botánicas expuestas en el certamen. Un gesto sutil que recuerda al llamado diplomatic dressing: esa forma de utilizar la moda para transmitir cercanía, respeto o conexión con el entorno. Y lo hizo además con dos elementos profundamente ligados al universo Grimaldi: las perlas —que comparte estilísticamente con su hija Alexandra de Hannover— y un recogido elegante inevitablemente asociado a Grace Kelly.

Carolina de Mónaco con vestido floral en el Concurso Internacional de Bouquets junto a su hermano, el príncipe Alberto.© GTRES

Un vestido floral pensado para la ocasión

Carolina apostó por un diseño midi de seda vaporosa firmado por Erdem, una de las firmas favoritas de las mujeres que entienden la moda como una forma de narrativa cultural. Inspirado en las ilustraciones botánicas de la naturalista y entomóloga Maria Sibylla Merian, el vestido transforma estudios florales del siglo XVII en una pieza romántica y sofisticada. El diseño, confeccionado en gasa de seda, destacaba por sus mangas con volantes ligeros, su cintura suavemente marcada y una falda fluida con movimiento casi etéreo.

Carolina de Mónaco con vestido floral en el Concurso Internacional de Bouquets junto a su hermano, el príncipe Alberto.© GTRES

El rosa empolvado reforzaba esa sensación delicada y luminosa que tan bien funciona en la primavera aristocrática europea. Carolina lo combinó con unos espectaculares pendientes de diamantes en forma de lágrima y un larguísimo collar de perlas, una joya clásica que conecta directamente con el estilo refinado que también comparte Alexandra de Hannover, aunque reinterpretado por su hija en versiones mucho más relajadas y contemporáneas.

El bolso de mano en ante azul pastel añadía otro matiz suave al estilismo. Un detalle especialmente interesante porque tanto el rosa como el azul pertenecen a esa paleta de tonos pastel que la realeza europea lleva años utilizando como herramienta estética y simbólica.

Vestido floral de Erdem.© Net-a-porter

El significado de los tonos pastel en la realeza

En las monarquías europeas, el color nunca ha sido inocente. Durante décadas, el rojo se asoció al poder, el azul a la estabilidad y el blanco a la solemnidad. Sin embargo, los tonos pastel han ganado protagonismo por su capacidad para suavizar la imagen institucional sin perder sofisticación.

El rosa suave del vestido de Carolina de Mónaco proyectaba cercanía, sensibilidad y feminidad sin caer en el exceso. Algo parecido ocurrió recientemente con los looks empolvados de la reina Letizia o con ciertos estilismos lavanda de Diana de Gales, que utilizaron colores delicados como una forma de modernizar la imagen de la realeza.

Carolina de Mónaco con vestido floral en el Concurso Internacional de Bouquets junto a su hermano, el príncipe Alberto.© GTRES

Un recogido heredero de Grace Kelly

El beauty look reforzaba aún más esa elegancia. Carolina lució un recogido clásico, pulido y sofisticado que remitía inevitablemente a Grace Kelly, pero también a Charlene de Mónaco, quien comparte con ella esa preferencia por los peinados limpios y estructurados en actos oficiales.

El maquillaje era suave y luminoso, perfecto para un evento diurno: piel fresca, mirada discretamente definida y labios naturales. Las uñas, en tono nude, seguían esa tradición no escrita del universo royal donde la manicura discreta continúa siendo símbolo de refinamiento.

Carolina de Mónaco con vestido floral en el Concurso Internacional de Bouquets junto a su hermano, el príncipe Alberto.© GTRES

El histórico concurso de arreglos florales

El Concurso Internacional de Bouquets es una de las citas culturales más emblemáticas del calendario monegasco. Fundado en 1968 por la princesa Grace, el certamen celebra el arte floral y reúne cada año a aficionados, profesionales y jóvenes talentos internacionales.

La edición de 2026, bajo el tema “Celeste”, exploró la poesía del cielo y los fenómenos atmosféricos a través de siete categorías florales. Durante la visita oficial, Carolina y Alberto recorrieron los diferentes espacios junto a miembros destacados de la familia Grimaldi y representantes institucionales del principado.

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