Hay algo en la familia Grimaldi que siempre ha resultado distinto dentro de la realeza europea. Frente al protocolo férreo de otras monarquías, el Principado de Mónaco ha cultivado durante décadas una imagen más libre, artística y relajada. Grace Kelly aportó el glamour cinematográfico; Carolina de Mónaco, una elegancia intelectual con cierto espíritu rebelde. Y Alexandra de Hannover parece haber heredado precisamente ese equilibrio entre sofisticación y naturalidad. La hija pequeña de Carolina vive la moda lejos de la rigidez institucional y más cerca de una idea romántica y bohemia de la vida. Escritora, discreta y cada vez más consolidada junto a Ben Sylvester Strautmann —sobre quien ya circulan rumores de compromiso—, Alexandra ha compartido ahora unas imágenes de su escapada junto a él que resumen perfectamente su estilo: cómodo, relajado y sorprendentemente cercano. En las fotografías, tomadas en un entorno costero de aire tranquilo y veraniego, la royal aparece con una sudadera muy peculiar: una pieza blanca con el apellido “Hanover” estampado en azul pastel.
Vaqueros rectos, perlas y una sudadera inesperada
Si algo domina el armario de Alexandra de Hannover son los básicos bien elegidos. En estas imágenes vuelve a demostrarlo con un look construido desde prendas sencillas pero muy pensadas. La base son unos vaqueros rectos azules, una de esas piezas eternas que funcionan como comodín absoluto dentro del armario informal. El corte relajado y favorecedor encaja además con esa estética effortless tan asociada a las nuevas generaciones de royals europeas.
La pieza más llamativa aparece en la parte superior: una sudadera fina blanca de manga larga con el apellido “Hanover” escrito en letras azul pastel. El detalle resulta curioso porque rompe con la discreción habitual de las casas reales. No es frecuente ver a miembros de la realeza llevando prendas que jueguen de forma tan evidente con su propio apellido o linaje. Alexandra, sin embargo, consigue que funcione gracias a la naturalidad con la que lo lleva.
El look se completa con un collar de perlas —guiño clásico dentro de un conjunto casual—, gafas de sol, mochila y una coleta relajada. El toque final lo ponen unas alpargatas en tono rojo cereza que aportan contraste y refuerzan ese aire mediterráneo y desenfadado.
Una princesa moderna y sin rigidez
Hace apenas unas semanas veíamos a Alexandra de Hannover en el Masters de Montecarlo junto a Carlota Casiraghi, Charlene de Mónaco y Ben Sylvester Strautmann. Allí apostó por un look mucho más sofisticado con sello artesanal español, confirmando que su estilo se mueve constantemente entre lo clásico y lo contemporáneo.
Pero precisamente esa dualidad define también el espíritu de la familia Grimaldi. Mientras otras casas reales europeas mantienen códigos más estrictos, en Mónaco la moda parece vivirse desde un lugar más libre. Esa flexibilidad permite ver a Alexandra con camisetas vintage, sudaderas con mensaje o prendas deportivas sin que la imagen pierda elegancia. Alexandra representa una versión mucho más moderna y accesible de la realeza, una princesa que combina perlas con zapatillas.
El armario bohemio de Alexandra de Hannover
Las otras imágenes compartidas por Alexandra refuerzan además esa coherencia estética. En una aparece caminando con una chaqueta negra bordada en blanco de inspiración bohemia; en otra, unos vaqueros con un caballo bordado en el bolsillo trasero aportan un detalle divertido y casi vintage. También aparece una gabardina verde estilo Barbour, perfecta para el entretiempo y muy alineada con ese armario práctico y atemporal que parece definirla.
Las camisetas básicas, los tejidos cómodos y las prendas funcionales se repiten constantemente en sus estilismos. Y quizá por eso sus looks funcionan tan bien, porque, incluso siendo nieta de Grace Kelly e hija de Carolina de Mónaco, Alexandra de Hannover transmite algo cada vez más raro dentro del universo royal: naturalidad









