La princesa Alexandra de Hannover ha elegido Dinamarca para pasar parte de sus vacaciones de verano junto a su prometido, Ben-Sylvester Strautmann. Después de inaugurar la temporada estival con unos días en Capri, donde disfrutó del Mediterráneo y de los deportes acuáticos que ofrece la isla italiana, ahora la hija de Carolina de Mónaco y su pareja han optado por un destino completamente diferente. Han cambiado el calor del sur de Europa por las temperaturas frescas de Copenhague, una ciudad que combina diseño, arte, naturaleza y una forma de vida relajada que encaja a la perfección con el estilo de la pareja.
Durante su estancia en Dinamarca, Alexandra y Ben han recorrido la ciudad con looks cómodos y urbanos, lejos de la formalidad que suele rodear los actos de Mónaco. En una de las imágenes, Ben aparece con una sudadera en la que se lee “Hannover”, un detalle cariñoso hacia la princesa que no ha pasado desapercibido.
Alexandra ha compartido esta experiencia en sus redes sociales, donde ha mostrado algunas de las actividades que han realizado en la capital danesa. Ataviados con ropa cómoda, la pareja ha descubierto las bondades de la ciudad: monumentos, museos, parques, jardines y gastronomía local. Buena parte de sus desplazamientos los han hecho en bicicleta, el medio de transporte más utilizado en Copenhague, donde hay más bicicletas que habitantes y más del 60% de la población pedalea cada día para ir al trabajo o a la escuela.
La pareja también se ha fotografiado paseando por los senderos que rodean los lagos de Søerne, una de las zonas más populares para caminar, correr o simplemente disfrutar del paisaje urbano. Entre ruta y ruta, han aprovechado para degustar especialidades locales que les permitían reponer energías tras el esfuerzo de pedalear por la ciudad.
Arte, diseño y una visita imprescindible: el Louisiana Museum
Uno de los momentos más destacados de su viaje ha sido la visita al Louisiana Museum of Modern Art, situado en Humlebæk, a las afueras de Copenhague. La pareja dedicó gran parte del día a recorrer esta institución, considerada el museo de arte contemporáneo más visitado de Escandinavia y célebre por integrar arquitectura, arte y paisaje en un entorno único.
Allí pudieron ver algunas de las exposiciones temporales que alberga, entre ellas una dedicada a Lucian Freud, figura clave de la pintura figurativa británica. Una de las obras que más llamó la atención de Alexandra —y que no dudó en incluir en su carrusel fotográfico— fue Girl with a Fig Leaf (Muchacha con hoja de higuera), realizada por Freud en 1947, una pieza emblemática dentro del recorrido actual del museo.
Antes de abandonar el Louisiana, Alexandra y Ben hicieron una parada en la librería del museo, un espacio muy apreciado por los amantes del arte y el diseño. Allí hojeó publicaciones especializadas y objetos de diseño danés.
Entre ellos, esta icónica creación de diseñadora Helle Mardahl, cuya estética en forma de seta llamó especialmente la atención de la princesa. Esta pieza pertenece a la colección de vidrio soplado artesanal que se conoce como Mushroom Table Lamp.
Alexandra se independiza y los rumores de compromiso crecen
Este 2026 ha sido un año de cambios para la princesa. A principios de año, Alexandra decidió independizarse y abandonar el hogar materno para instalarse en su primer apartamento. Ella misma explicó que llevaba meses preparando la mudanza: encargando muebles con antelación, resolviendo contratiempos y organizando cada detalle. La mayoría de los elementos llegaron justo antes de Navidad y, tras ordenar y limpiar, pudo finalmente disfrutar de un espacio propio “ordenado y con un propósito”.
La transición no fue sencilla. La hija de Ernesto de Hannover confesó que la primera noche en su nuevo hogar sintió “un nerviosismo insoportable” y que le costó adaptarse al barrio y a la rutina. Sin embargo, pasados unos días, aseguraba estar plenamente instalada y encantada con esta nueva etapa de su vida.
Este paso ha alimentado los rumores en el Principado: ¿será la independencia un preludio a un compromiso oficial? Alexandra (27) y Ben (27) mantienen una relación estable desde hace diez años y, aunque los rumores son cada vez más insistentes, la pareja no ha hecho un anuncio formal. Desde 2019, cuando Carlota Casiraghi y Dimitri Rassam celebraron su boda —seguida semanas después por la de su primo Louis Ducruet y Marie Chevallier— no se ha vuelto a vivir otro enlace en el enclave monegasco situado en plena Costa Azul. ¿Será la hija pequeña de Carolina de Mónaco la siguiente?












