Alexandra de Hannover ya parece haber inaugurado oficialmente su verano. La princesa, hija de Carolina de Mónaco y nieta de Grace Kelly, ha elegido uno de los destinos más icónicos del Mediterráneo para disfrutar de unos días de descanso: Capri. Entre paseos junto al mar, jornadas en barco, gastronomía italiana, deportes acuáticos y momentos junto a su inseparable mascota, Alexandra ha compartido varias imágenes que parecen una postal de la dolce vita.
La isla italiana, conocida por sus aguas cristalinas, sus calles llenas de encanto y su historia ligada al glamour internacional, se ha convertido en el escenario perfecto para unos looks que encajan con la estética del lugar: prendas cómodas, femeninas y con un marcado aire vintage. Incluso una de sus seguidoras ha relacionado precisamente sus imágenes con su abuela Grace Kelly: “Tan parecida a tu abuela, la princesa Grace”, le escribía una seguidora. Y es que Alexandra parece haber heredado algo más que un apellido.
El vestido marinero de lunares que recuerda a la Riviera de Grace Kelly
Uno de los looks más especiales de esta escapada ha sido un vestido marinero de inspiración vintage que Alexandra ya había llevado anteriormente. Se trata de un diseño de Laura Ashley en color azul marino y blanco, con estampado de lunares y una silueta que parece sacada de otra época.
El vestido destaca por su cuello marinero con ribete blanco, sus mangas de estilo francés y una falda con pliegues suaves que aporta movimiento. Confeccionado en algodón, reúne todas las características que hacen que una prenda funcione especialmente bien durante el verano: comodidad, frescura y una estética atemporal.
Alexandra lo ha llevado durante una jornada en barco junto a su mascota, combinándolo con accesorios muy sencillos pero perfectamente elegidos. Unas gafas de sol, pequeños pendientes de aro y un discreto collar completan un conjunto que recuerda inevitablemente al glamour relajado de la Riviera francesa.
Además, lo ha combinado con un bolso azul de lona tipo bucket, una elección especialmente práctica para un día cerca del agua. Los tejidos como la lona o la loneta se han convertido en grandes aliados del verano porque aportan ese equilibrio entre funcionalidad y estética casual.
La camisa blanca de algodón: el básico que nunca falla en verano
En otra de las imágenes de Capri, Alexandra apuesta por uno de los grandes clásicos del armario femenino: la camisa blanca.
La princesa la ha llevado en versión vestido camisero, confeccionada en algodón, con manga corta y una silueta ligera perfecta para ponerse encima del bikini después de un baño o para caminar por la costa. La ha combinado con unas bailarinas tipo Mary Jane en color negro y una gorra deportiva de Nike, creando una mezcla muy actual entre elegancia clásica y comodidad.
La camisa blanca es una de esas prendas que nunca desaparecen porque funciona en cualquier escenario. Igual que unos vaqueros perfectos o un vestido negro, tiene esa capacidad de adaptarse al contexto: puede ser una pieza sofisticada en una cena, pero también un aliado para una mañana de playa.
Su éxito está precisamente en esa sencillez. Una camisa blanca ligeramente amplia transmite una sensación de seguridad y naturalidad difícil de conseguir con prendas más elaboradas.
El bañador azul minimalista para días de mar y deportes acuáticos
Para sus momentos más relajados en el agua, Alexandra también ha apostado por otro básico: un bañador azul de líneas minimalistas.
El diseño, con tirantes finos y una silueta sencilla, encaja perfectamente con la estética mediterránea que ha definido toda su escapada. Además, es una elección especialmente práctica para actividades como el paddle surf u otros deportes acuáticos.
El azul vuelve a aparecer como una constante en sus looks, un color que conecta con el mar y con esa imagen de elegancia tranquila que tantas veces ha asociado a la familia Grimaldi.
Alexandra de Hannover y una nueva generación de elegancia royal
Los looks de Alexandra de Hannover muestran una forma de vestir muy ligada a su herencia familiar: piezas atemporales, inspiración vintage y una apuesta por prendas que funcionan temporada tras temporada.
Frente a las tendencias más pasajeras, la princesa parece apostar por una idea de estilo mucho más duradera: vestidos con historia, camisas blancas, accesorios funcionales y un estilo que podría encajar tanto en Capri como en la Costa Azul.








