Fue el medio italiano Napoli Today el que advirtió a finales de la semana pasada que Moulay Hassan, el próximo rey de Marruecos, había llegado por mar a la región de Campania y lo hacía junto a su madre, Lalla Salma, y su hermana, Lalla Khadija. La realeza alahuí desembarcó en el puerto de Marina Grande a bordo del Polaris, un buque italiano propiedad del grupo MSC. A pesar de ser unas vacaciones de caracter privado, fueron recibidos por el alcalde de Capri, Paolo Falco. Ahora salen las primeras imágenes de sus vacaciones allí: disfrutando de una noche de verano entre la multitud.
Desde que se divorció en el 2018 del rey de Marruecos, Lalla Salma desapareció de la vida pública y fueron las hermanas de Mohamed VI las que ocuparon de nuevo ese espacio reservado para una primera dama que poco a poco va haciendo suyo Lalla Khadija, la hija del matrimonio. Aunque en torno a ella se han creado historias sobre misterio, lo cierto es que la ingeniera informática de Fez solo perdió la representación pública del reino alahuí y pasó a ocupar un lugar discreto, pero siempre ha seguido formando parte de la Corte Real de Rabat y ha estado totalmente presente en la vida de sus hijos, como se ha podido ver cada año en sus vacaciones de verano.
"Se encuentran alojados en diversas residencias de la isla, con un amplio dispositivo de seguridad y seis vehículos siempre a su disposición. El Ayuntamiento ha garantizado su plena disponibilidad para cualquier necesidad logística en la isla", explicaba el medio italiano que cubre la actualidad de la bahía de Nápoles, famosa por sus alojamientos exclusivos y su paisaje azul y escabroso. Además aseguraba, que el político napolitano había estado charlando en inglés con el futuro rey de Marruecos con el fin de darles la bienvenida a la isla y de ponerse a su disposición por cuestiones de logística, seguridad y traslados.
¿Cómo reaparece Lalla Salma? Lo que se sabe del protocolo que rodea sus encuentros y viajes privados
Las reapariciones de Lalla Salma suelen ser de este tipo, fugaces, en lugares de vacaciones y en compañía de sus hijos, cada día más integrados en la vida institucional. El Palacio de Rabat nunca aclaró es su estatus ni si Salma sigue manteniendo el título de princesa, pero tanto los medios locales que informan sobre sus pasos como los ciudadanos, que no la olvidan, se siguen refiriendo a ella como Lalla (princesa, en árabe). No hay que olvidar que ella, fue la primera mujer de un rey que introdujo en Marruecos la función de primera dama, un camino iniciado, en cierto modo, por las hermanas de Mohamed VI, y con el que obtuvo un enorme reconocimiento tanto dentro como fuera del país, ya que hubo un tiempo que Lalla Salma tenía mucho peso en la agenda internacional, siendo constantemente comparada con Rania de Jordania por su facilidad para tender puentes entre culturas.
Muestra de lo importante que llegó a ser Lalla Salma en la jefatura del Estado es que nunca se había anunciado el compromiso oficial de un Rey en Marruecos, y nunca se había hecho pública una imagen de su esposa, pero Mohamed VI presentó "oficialmente" a su prometida, difundió imágenes de los dos juntos el día de la boda (2002) e impulsó un mensaje: la modernización del país y la causa de la mujer en el país.
Como exesposa y madre del heredero, Moulay Hassan, mano derecha de su padre y con un papel totalmente consolidado, mantiene todos sus privilegios: servicio, séquito, seguridad y lleva una vida social privada activa. Conduce, le gusta el deporte, ir al cine, al centro comercial Mega Mall y viajar momentos en los que se la visto con gorras y sombreros y en los que se la ha podido fotografiar dando testimonio de su vida. A Lalla Salma le gusta Francia, Italia, y sobre todo Grecia, país en el que, según Atenas Magazine, tiene una villa en la isla de Kea, también conocida como Tzia, en el archipiélago de las Cícladas.









