Lalla Khadija, la hija de 19 años de Mohamed VI, ya ejerce de primera dama con sus tías y ante Brigitte Macron


La hija menor del monarca y hermana del heredero al trono alauita deslumbró con un caftán de satén con bordados


Lalla Khadija junto a Birgitte Macron en un acto en Rabat© Abdellah Lmidmani/Palacio real, Marruecos
Beatriz CastrilloPeriodista especializada en Realeza
Actualizado 23 de abril de 2026 a las 13:00 CEST

En una aparición inusual, Lalla Khadija, la hija de 19 años de Mohamed VI de Marruecos ha reaparecido en un acto público ejerciendo de primera dama junto a sus tías, dos de las hermanas de su padre, Lalla Meryem y Lalla Hasnaa, en un acto cultural celebrado en Rabat y en el que fue la anfitriona de Brigitte Macron. La Princesa alauí, la verdadera joya de la Corona de la monarquía marroquí, deslumbró con un caftán típico en satén tornasolado y bordados dorados y bordó su papel de Princesa a pesar de su juventud. Hay que recordar que Mohamed VI se separó de Lalla Salma, la madre de sus dos hijos, hace años, lo que hace que el puesto de primera dama lo ostenten o su hija o sus hermanas. 

Lalla Khadija junto a la primera dama francesa y sus tías © Abdellah Lmidmani/Palacio real, Marruecos
Lalla Khadija junto a la primera dama francesa y sus tías

Las cuatro, vestidas con sus mejores galas, asistieron este miércoles por la noche a la apertura de la temporada artística en el icónico Teatro Real de Rabat. Antes de acudir al Palco Real para presenciar el espectáculo, las princesas Lalla Khadija, Lalla Meryem y Lalla Hasnaa, esta última presidenta de la Fundación del Teatro Real de Rabat, así como la mujer de Macron, fueron recibidas por los miembros del Consejo de Administración de la entidad. 

Al inicio se proyectó un vídeo sobre el Teatro Real, institución que simboliza la renovación cultural y artística de la capital de Marruecos y que refleja el dinamismo cultural que vive el país, que apuesta por una visión moderna del arte marroquí que apuesta por el valor de la creatividad. Este singular proyecto arquitectónico y urbano permitirá a Rabat situarse entre los grandes destinos culturales internacionales, además de reforzar el papel del país como espacio de diálogo entre culturas y promoviendo valores universales. 

Un recital musical al más alto nivel

Tras la interpretación del himno nacional por la orquesta y el coro, los asistentes disfrutaron de una destacada programación musical. Actuaron el pianista Marouane Benabdallah, con piezas de música clásica, la mezzosoprano Halima Mohammedi, con interpretaciones operísticas, y Samir Kadiri, con repertorio del patrimonio árabe-andalusí. También participó Idriss El Maloumi, compositor y virtuoso del laúd, con creaciones contemporáneas inspiradas en la música local. 

Gracias a este programa interpretado exclusivamente por artistas marroquíes, el público vivió una experiencia artística y humana de gran nivel, en la que compositores, solistas, cantantes, coristas y directores celebraron la riqueza y la diversidad del panorama musical nacional, abierto a influencias internacionales. 

Lalla Khadija junto a Birgitte Macron en un acto en Rabat© Abdellah Lmidmani/Palacio real, Marruecos
Lalla Khadija junto a Birgitte Macron en un acto en Rabat

El concierto combinó El concierto de Chaikovski con piezas operísticas de Bizet y Verdi, junto a melodías andalusíes y creaciones contemporáneas marroquíes, en un elegante diálogo entre repertorio internacional y tradición nacional. Con motivo de esta ocasión histórica, se produjo por primera vez una colaboración excepcional entre la Orquesta Filarmónica de Marruecos, que celebra su 30º aniversario, y la Orquesta Sinfónica Real, que cumple dos décadas de trayectoria. Un total de 76 músicos y 40 miembros del coro actuaron conjuntamente bajo la dirección de Dina Bensaid.  Al término del recital, los artistas saludaron a las princesas marroquíes y a Brigitte Macron en un evento que reunió a cientos de personas entre agentes culturales, personalidades del mundo del arte, intelectuales y creadores de artes escénicas y visuales tanto de Marruecos como del resto del mundo, así como a representantes del cuerpo diplomático acreditado en Rabat. 

El Teatro Real de Rabat, situado a orillas del río Bu Regreg, junto a la Torre Hassan y el mausoleo de Mohammed V, y cercano a la Torre Mohammed VI, se erige como símbolo de la renovación de la capital, dentro del programa Rabat, ciudad de las luces y capital cultural de Marruecos, impulsado por el Rey Mohammed VI, que ha situado la cultura como pilar clave del desarrollo del país.

No es la primera vez que Lalla Khadija ejerce de anfitriona de Brigitte Macron. En el otoño de 2024 participó en varios actos con motivo de la visita de Estado del matrimonio presidencial francés a Marruecos. Fue su debut en un acto de este tipo y, además de darles la bienvenida oficial a pie de pista, también acudió a la cena de gala donde el mundo descubrió a esta Princesa que derrocha distinción y elegancia árabe con unas espectaculares esmeraldas.