Marcos Martínez Jurado, psicólogo: "La figura de la 'tía PANK' no viene a sustituir a los padres: suma afectivamente y es una figura de apoyo durante la crianza"


Descubrimos cómo esta figura tan especial logra convertirse en ese refugio seguro donde los niños encuentran escucha, complicidad y una forma diferente de entender el mundo mientras crecen


madre e hija jugando al aire libre© Getty Images
4 de octubre de 2026 a las 14:02 CEST

Las conocidas como tías PANK (Professional Aunt No Kids) se han convertido en una de esas figuras imprescindibles que dejan huella en la vida de muchos niños y adolescentes. Su papel va mucho más allá de las escapadas, los planes especiales o los regalos que puedan permitirse gracias a una mayor disponibilidad de tiempo y recursos. Lo que realmente las hace únicas es su capacidad para ofrecer una mirada diferente sobre la vida, mostrando a los más pequeños que existen múltiples formas de crecer, construir una identidad y alcanzar la felicidad.

Libres de las exigencias cotidianas de la crianza, las tías PANK suelen convertirse en cómplices, referentes y confidentes. Son ese apoyo cercano al que acudir cuando se busca comprensión, consejo o simplemente una perspectiva distinta. Especialmente durante la adolescencia, cuando los jóvenes empiezan a cuestionarse quiénes son y qué lugar ocupan en el mundo, esta relación puede convertirse en un valioso refugio emocional.

Pero ¿qué necesidades afectivas cubre este vínculo tan especial? ¿Cómo influye en la construcción de la identidad de los niños? Y, sobre todo, ¿cómo logran estas tías ejercer ese papel de apoyo y complicidad sin invadir el terreno de los padres? Marcos Martínez Jurado, profesor de Psicología de la Universidad CEU San Pablo, nos ayuda a comprender el valor de una figura cada vez más presente y relevante en las familias actuales.

mujer y niña abrazadas en la calle, haciéndose un selfie© Getty Images

¿Qué caracteriza al vínculo afectivo entre una tía PANK (Professional Aunt No Kids, en español Tía Profesional sin Hijos) y sus sobrinos a diferencia del lazo parental directo? ¿Qué necesidades emocionales satisface en ambas partes?

El vínculo sano que se establece entre la denominada tía PANK y sus sobrinos se basa en la confianza y en la complementariedad afectiva respecto de la relación de estos con sus padres. En ningún caso, viene a sustituir a los progenitores: suma afectivamente y es una figura de apoyo durante la crianza de los más pequeños. La libertad y la complicidad que caracterizan a este tipo de relaciones, y que conviene no confundir con una simple y llana amistad, permite a los niños entender que, en la vida, van a existir diferentes niveles de relación con muchas personas y que cada uno cuenta con unos límites distintos.

Se suele decir que la tía representa un punto intermedio entre un progenitor y un amigo. ¿Cómo influye en la psique del niño contar con esa figura de autoridad no punitiva?

La tía disfruta y hace disfrutar a sus sobrinos, lo que no quiere decir que no tenga que corregir o desaprobar aquellos comportamientos menos deseables que pueden aparecer. En la mente del niño, la posibilidad de relacionarse con un adulto de una manera alternativa a como lo hace con sus padres puede favorecer su autonomía y le permite probarse a sí mismo. Sentirse “menos evaluado” permite que se potencie su espontaneidad y que afloren otro tipo de registros menos habituales.

La confidencialidad del vínculo, que no el secreto incondicional, es un espacio seguro para elaborar algunas cuestiones que, más tarde, abordarán con sus padres

Marcos Martínez Jurado, profesor de Psicología de la Universidad CEU San Pablo

¿De qué manera la disponibilidad de tiempo y recursos de una tía para ofrecer viajes o experiencias fuera del núcleo familiar ayuda a flexibilizar el mundo del niño?

El valor de la tía PANK no puede quedar reducido al de una simple “fuente de los deseos materiales” de los más pequeños. El tiempo de calidad pasado juntos, la riqueza y la variedad de las experiencias, son lo realmente más estimulante de este tipo de relaciones. La afectividad va mucho más allá de las cosas tangibles, aunque en ocasiones puedan existir regalos o pequeños detalles.

La creación de un imaginario compartido posee un gran valor, funcionando como un entorno seguro y favoreciendo la aparición de emociones positivas que amplían las posibilidades del niño. Para los niños, salir de la rutina les ayuda a flexibilizar su comportamiento y a contemplar distintos puntos de vista.

Durante la adolescencia, cuando suele haber un distanciamiento de los padres, ¿qué papel juega la llamada tía PANK como canal de comunicación, confidencialidad y contención emocional?

Este perfil de tía puede jugar un papel muy positivo en la vida de los jóvenes, en el sentido de que dispone de una posición familiar privilegiada en un momento tan complejo como es la adolescencia. Los adolescentes experimentan una gran variedad de emociones, cambiantes y, muchas veces, incomprensibles para ellos mismos. Poder acompañarlos en los momentos en los que están aprendiendo a regular sus emociones puede convertirse en algo muy útil para sus vidas. La confidencialidad del vínculo, que no el secreto incondicional, es un espacio seguro para elaborar algunas cuestiones que, más tarde, abordarán con sus padres.

madre y su hija haciendo una lista mientras preparan la maleta© Getty Images

¿Qué impacto tiene para los niños —y especialmente para las niñas— con un referente cercano de mujer que ha elegido una trayectoria de vida distinta a la maternidad tradicional?

De hecho, muchas tías PANK no han elegido no tener hijos, pues las circunstancias personales son muchas y muy variadas. En cualquier caso, su figura ofrece una perspectiva plural acerca de los roles femeninos y las muchas alternativas que existen, sin que ello implique ser mejor o peor modelo. Transmite un respeto profundo hacia cualquier decisión o situación vital, enseñando que en sociedad es posible vivir de maneras muy distintas, ser felices y seguir aportando a nuestro entorno.

Cuando todos los adultos van en sintonía, son los propios hijos los que resultan más beneficiados, en primer lugar. Sobre todo, cuando se es consciente de los roles y de las limitaciones que desempeña cada uno

Marcos Martínez Jurado, profesor de Psicología de la Universidad CEU San Pablo

¿Cómo beneficia a la salud mental de los padres contar con la figura de una tía dispuesta a involucrarse activamente en la vida de los hijos?

La posibilidad de contar con una red apoyo sólida para los hijos, que implique diferentes roles y puntos de vista, aporta tranquilidad y permite a la pareja contar con momentos propios que, muchas veces, son escasos, además de contribuir a afianzar los lazos familiares. Cuando todos los adultos van en sintonía, son los propios hijos los que resultan más beneficiados, en primer lugar. Sobre todo, cuando se es consciente de los roles y de las limitaciones que desempeña cada uno.  

A veces, el exceso de consentimientos o la capacidad económica de las tías PANK puede generar fricciones o celos con los padres. ¿Cómo debe gestionarse el equilibrio entre el rol de "tía divertida" y el respeto a las pautas de crianza del hogar?

Este es un punto muy interesante y delicado, también. Son los padres, en última instancia, los que tienen la última palabra acerca de las pautas a seguir. En cualquier caso, la permisividad no puede imponerse a la complicidad, ni confundirse con esta. La educación de los más jóvenes no puede verse resumida en una competición por su afecto. En esta dirección, conviene acordar, previamente, las diferentes líneas rojas y los negociables, respetando el lugar que ocupa cada miembro dentro del núcleo familiar.