Familia

Tana Rivera y Lourdes Montes, el ejemplo de cómo construir una buena relación en una familia reconstituida: "No depende de unas reglas fijas"


Un mediador familiar nos da las claves para que tu pareja y tus hijos de una relación anterior se lleven tan bien como la hija mayor y la mujer de Fran Rivera


Tana Rivera y Lourdes Montes en una tarde de toros en familia en Málaga viendo a Roca Rey, 2026© GTRES
24 de septiembre de 2026 a las 18:00 CEST

La relación de Tana Rivera y Lourdes Montes es envidiable. No solo se ve en ellas cordialidad, sino que es evidente que se sienten a gusto la una con la otra. Además, Tana está completamente entregada a sus hermanos: Carmen (de 11 años), Curro (de 7) y el pequeño Nicolás (de 1), fruto del matrimonio de su padre, Fran Rivera, y Lourdes, que hace tan solo unos días celebraban su 13º aniversario de boda. Los considera "sus ángeles de la guarda", tal y como contaba ella misma en una entrevista en exclusiva a ¡HOLA! el pasado mes de julio. Y esa es la mejor prueba de la familiaridad que existe entre la hija mayor del torero (fruto de su primer matrimonio, con Cayetana Martínez de Irujo) y la mujer de éste. De hecho, no solo es habitual verlas juntas en eventos a los que acude toda la familia, sino también a las dos solas, como cuando este verano acudieron a la plaza de toros de Málaga (La Malagueta) a disfrutar del arte Roca Rey, pareja de Tana.

Sin duda, una relación tan estrecha es el objetivo de todos los padres que forman una nueva familia con otra pareja tras una ruptura previa con hijos de por medio. Pero no siempre se consigue. Por eso hemos hablado con José Antonio Sande Martínez, mediador familiar, terapeuta emocional y maestro de Primaria, que además ha escrito libros como Educación emocional en la infancia (Desclée De Brouwer). El autor nos da las claves para lograr que tus hijos fruto de una relación anterior y tu pareja actual se lleven tan bien como Tana Rivera y Lourdes Montes. 

Es importante no obligar a los hijos a sentir o expresar sentimientos que no sean reales

José Antonio Sande Martínez, mediador familiar, terapeuta emocional y maestro de Primaria

¿Cómo conseguir que tu pareja y tus hijos fruto de otra relación consigan tener muy buena sintonía entre ellos?

En primer lugar, hay que tener claro que esto no depende de unas reglas fijas, ya que cada adulto y cada niño o niña viven una emocionalidad fruto de su bagaje emocional y temperamento. Un factor fundamental es respetar los tiempos de los niños y no obligarles a encuentros, relaciones o interacciones para los que no están preparados. Tampoco es recomendable tender "encerronas" en las que el niño o niña se encuentra "por sorpresa" con la nueva relación, ya que el factor sorpresa puede implicar un desconcierto y un sentimiento de engaño o deslealtad que impregnaría desde el principio la interacción.

Cayetana Rivera and Lourdes Montes during Andalucia de Tauromaquia awards in Sevilla 9 February 2024© GTRES

¿Cómo deberían plantearse los primeros contactos entre la pareja y los hijos para evitar tensiones o expectativas irreales?

En función de la edad de los hijos, podría ser recomendable una o varias sesiones previas con un profesional de la psicología, la mediación familiar o la educación emocional que preparase el camino de manera objetiva, sin demanda de respuestas concretas ni expectativas. En el caso de los niños y niñas muy pequeños puede resultar más sencillo a través de encuentros progresivamente más largos y centrados en actividades lúdicas, de ocio o de naturaleza, en los que la interacción puede darse de manera menos forzada.

En el caso de niños antes de la adolescencia, una conversación honesta con el hijo o hija, hablando en un lenguaje claro y adaptado a la edad y planteando que nadie va a sustituir a papá o mamá pero que esta persona es quien ahora comparte los sentimientos puede ser una manera de enfocar la cuestión de manera eficaz.

En el caso de adolescentes, la honestidad y claridad es fundamental y ser capaces de respetar la opinión y la reacción inicial del joven sin entrar en conflictos ni obligar a nada, concediendo el tiempo necesario para que la mente del joven procese la información y le dé el lugar apropiado. En todo caso es importante no obligar a los hijos e hijas a sentir o expresar sentimientos que no sean reales.

¿Qué conversaciones deberían tener los adultos antes de iniciar la convivencia para evitar malentendidos y tensiones futuras?

La edad es un factor fundamental para determinar el tipo de conversación. Exponer la situación con honestidad, pero en el lenguaje acorde al nivel de comprensión es importante; también lo es señalar el lugar que cada uno ocupa en esa nueva estructura, ya que el niño o niña puede temer que será sustituido el otro progenitor no presente o que él mismo quedará fuera del sistema.

Las conversaciones no tienen como finalidad convencer y obligar, sino ofrecer una información de la manera más honesta, llana, clara y sensible posible, sin alargar innecesariamente en el tiempo y sin demandar una respuesta inmediata por parte del niño o niña.

Tana Rivera, Lourdes Montes, con Nicolás en brazos, y Francisco Rivera, de camino a la iglesia© Leandro Wassaul
Tana Rivera, Lourdes Montes, con Nicolás en brazos, y Francisco Rivera, de camino a la iglesia de Santa Ana, a 28 de noviembre de 2025, en Sevilla

¿Qué tipo de actividades conjuntas ayudan a generar confianza y complicidad entre la pareja y los hijos?

Las actividades de ocio, tiempo libre, comidas, cine, juegos, excursiones y actividades en naturaleza o de actividad física suelen crear escenarios y actitudes cercanas y de apertura física y emocional; no obstante, es importante tener en cuenta los gustos y preferencias del niño o niña, aquello que le interesa como cuentos, series, colecciones, cómics y mostrar interés honesto en aquello que le interesa.

No debe hacerse de manera forzada o sobreactuada ni sobre atender o ser pesados en ello; es mejor observar y escuchar al niño o niña y aprender de él o ella aquello que le resulta interesante y lo qué no.

Si existiese una fórmula sería un alivio para tantas familias actuales; desgraciadamente esta fórmula no existe.

José Antonio Sande Martínez, mediador familiar, terapeuta emocional y maestro de Primaria

¿Qué papel juega la relación con el progenitor no conviviente en la construcción de la sintonía familiar?

Hay ocasiones que el progenitor no conviviente ve con buenos ojos la nueva relación y otras no, depende de muchos factores, unos conscientes y otros inconscientes, unos que pueden ser expuestos y solventados y otros no tanto. Realmente, un progenitor con miedo a ser sustituido, celoso, resentido o descontento puede interferir sobremanera en la relación de los hijos e hijas con la nueva pareja. 

Tana Rivera siempre ha mostrado una especial debilidad por sus hermanos, todos ellos fruto del matrimonio de su padre con Lourdes Montes. ¿Cómo lograr esta buena sintonía familiar?

Si existiese una fórmula sería un alivio para tantas familias actuales; desgraciadamente esta fórmula no existe. Sobre todo, no forzar las interacciones, respetar los tiempos y la voluntad de los hermanos y no hacerles asumir responsabilidades que no le son propias puede ser un buen punto de partida. Por supuesto, nunca ha de utilizarse en chantaje emocional, la amenaza o el poder para conseguir esta armonía, ya que esto condena al fracaso cualquier opción a medio y largo plazo.

¿Es habitual que surjan más celos cuando los hermanos lo son solo por parte de padre o solo por parte de madre?

Puede que sean celos o un sentido de la injusticia en la atención, los tiempos o las expresiones de cariño. Lo que está claro es que hay que hacer un esfuerzo extra en la expresión del amor y en la comunicación de los progenitores entre sí para tratar de mantener la coherencia, el equilibrio y la justicia entre todos los hijos e hijas y, aún así, los resultados no están garantizados.