Salud infantil

Eduardo Junco, pediatra, sobre las afecciones más comunes en primavera: "Hace que aumente la sensación de cansancio"


Niños y adolescentes pueden verse afectados, en mayor o menor medida, por estas situaciones


Dr. Eduardo Junco, pediatra© Dr. Eduardo Junco
14 de abril de 2026 a las 13:05 CEST

El cansancio es una situación o un síntoma caracterizado por debilidad física y psíquica, con repercusión directa sobre la actividad física y mental. Cansarse después de haber realizado ejercicio físico o a la vuelta del colegio es una sensación normal y una reacción normal del organismo del niño, pero siempre superable y recuperable, con el descanso adecuado.

En primavera, la presentación de un cansancio más persistente y llamativo, sin relación con esfuerzo previo, puede ser un síntoma normal en determinadas circunstancias y a determinadas edades. Esta situación se conoce en Medicina como astenia primaveral, que es un cuadro clínico de carácter leve y pasajero y que está considerado por muchos especialistas como un pequeño trastorno adaptativo, que se presenta en esta época del año, sin causa aparente que lo justifique, coincidiendo con el cambio estacional.

Astenia primaveral

El origen de la astenia primaveral no está claro. Se piensa que las variaciones climáticas desencadenan discretos cambios hormonales y que estos dan lugar a esta situación. Al aumentar las temperaturas y las horas de luz, el hipotálamo (estructura cerebral reguladora de las funciones hormonales) disminuye en su producción de endorfinas y esto hace que aumente la sensación de cansancio.

Se presenta con más frecuencia en los adolescentes que en los niños más pequeños y se caracteriza por sensación de cansancio progresiva, falta de vitalidad, fuerza y vigor, apatía, pérdida de interés por el entorno, disminución del apetito, somnolencia y cansancio precoz ante esfuerzos leves.

La astenia primaveral es un cuadro clínico de carácter leve y pasajero y que está considerado por muchos especialistas como un pequeño trastorno adaptativo, que se presenta en esta época del año, sin causa aparente que lo justifique

Dr. Eduardo Junco, pediatra

-Tratamiento y Prevención

Al ser un proceso pasajero y autolimitado no precisa de ningún tipo de tratamiento médico, per sí hay una serie de medidas que es recomendable adoptar:

Niño cansado© Getty Images

Alergias infantiles en primavera

La primavera es la estación del año en la que los niños y adolescentes presentan con mayor frecuencia alteraciones y trastornos alérgicos. Ello es debido fundamentalmente a la climatología y a los ciclos biológicos de la naturaleza y su influencia es tal que los inviernos lluviosos que dan floraciones intensas en primavera y aumento de la polinización de las plantas gramíneas, que es lo que genera un aumento en la intensidad y en el número de las reacciones alérgicas respiratorias en esta estación. 

La alergia de los niños en primavera es una alergia respiratoria que está inducida por la inhalación de los pólenes de diferentes plantas, siendo las gramíneas las que la inducen de forma más frecuente. Afecta a un 20 % de la población infantil durante unas semanas al año y, aunque no es una enfermedad grave, pues remite de forma gradual y espontánea, la alergia respiratoria provoca un sinnúmero de molestias durante esta estación.

-Síntomas  

Son de variable intensidad y afectan de forma diferente a diferentes pacientes. Desde las conjuntivas, mucosa nasal o vías respiratorias superiores hasta los bronquios y bronquiolos, todos estos epitelios pueden verse afectados y se puede manifestar la alergia primaveral, en forma de conjuntivitis, rinitis, broncoespasmo o crisis de asma.

El diagnóstico hecho por el pediatra debe ser confirmado por el neumólogo o el alergólogo basándose en la estacionalidad del proceso, los síntomas clínicos y las pruebas alérgicas a través de priks cutáneos.

Síntomas progresivos más frecuentes:
  • Picor nasal y conjuntival.
  • Lagrimeo, enrojecimiento conjuntival  y fotofobia.
  • Rinorrea con abundante mucosidad nasal líquida, transparente y filante.
  • Estornudos y tos alta e irritativa.
  • Congestión nasal.
  • Broncoespasmo, sibilancias respiratorias y disnea.
Alergia primaveral© Getty Images

-Prevención y tratamiento

Cualquier proceso alérgico provocado por un alérgeno externo se beneficia grandemente evitando la exposición y el contacto con dicho alérgeno. Evitar el contacto con la substancia (en este caso los pólenes) que desencadenan la reacción alérgica del organismo, es la medida más eficaz. Cuando esto no es posible, los medicamentos antihistamínicos, los corticoides y los broncodilatadores son medicamentos sintomáticos muy eficaces.

En el caso de la alergia infantil al polen, existen tratamientos desensibilizantes a través de vacunas puestas con anterioridad a la época de polinización, que son muy eficaces para evitar su aparición y mejorar los síntomas.

Además, hay otras medidas de prevención de la alergia primaveral:

  • Conocer la concentración de pólenes, que se edita diariamente, en el lugar de residencia del niño.
  • Conocer el tipo de polen al que es alérgico y saber su época de floración.
  • Evitar que tenga actividades al aire libre en los días de mayor intensidad de pólenes (moto, bicicleta, actividades deportivas, etc.).
  • Recordar que los días ventosos y con sol aumenta la concentración de pólenes.
  • Al aire libre puede usar gafas de sol con cristales envolventes.
  • Evitar viajes o realizarlos con las ventanillas del coche cerradas.
  • Mantener las ventanas de la casa cerradas.
  • Utilizar filtros eficaces en los aparatos de aire acondicionado.
  • Lavar bien las verduras y las frutas de la dieta alimenticia.
  • Si los síntomas son muy intensos, si fuera posible, traslado temporal de residencia, a zonas de menor polinización.