Mitad sevillana, por parte de padre, y mitad sueca, por su madre, a Ingrid García-Jonsson (Skellefteå, Suecia, 1991) se la considera una de nuestras intérpretes más singulares. Camaleónica y versátil, en su carrera ha combinado proyectos de autor con otros más comerciales. Hollywood Reporter la describió como una de las actrices más prometedoras de su generación y, como prueba, en 2015 fue nominada al Goya revelación por Hermosa juventud. Con un estilo muy personal, que se caracteriza por looks que mezclan elegancia relajada, toques retro y cierto punto gamberro, en estas páginas nos avanza la colección Nautical de Louis vuitton.
Hace unas semanas, Ingrid desfiló por la alfombra roja de los Premios Feroz, donde optaba a una estatuilla por su interpretación de Tamara/Ambar/Yurena en Superestar (Netflix). Dar vida a esta artista inclasificable —todo un icono televisivo de los años 2000— en la serie, creada por Nacho Vigalondo y producida por Los Javis, ha supuesto para ella uno de los mayores retos de su carrera. No solo interpretativo, sino también a nivel técnico por la cantidad de horas que pasaba en el departamento de caracterización para transformarse en su personaje.
Ahora vuelve a ser protagonista en Rafaela y su loco mundo (Atresplayer), la nueva serie de humor delirante y de estética pop de Aníbal Gómez, dirigida por Ernesto Sevilla y en la que comparte reparto con Joaquín Reyes y Carlos Areces, entre otros.
¿Cómo recibiste un proyecto tan surrealista como Rafaela?
Pues la verdad es que llegó de una manera muy normal. Yo ya había trabajado con todos ellos con anterioridad y había ido muy bien. Cuando me ofrecieron interpretar a Rafaela, me sentí muy honrada y me hizo mucha ilusión. Es increíble que alguien confíe en ti para un proyecto de estas características.
¿Cómo fue el rodaje?, ¿tan loco y desternillante como nos lo imaginamos?
Sí, la verdad es que ha sido el rodaje más divertido en el que he estado hasta la fecha. Sin perder un ápice de profesionalidad, ¿eh? Había lugar para la broma y para el trabajo.
Por tu anterior trabajo, 'Superestar', has recibido muy buenas críticas e incluso la nominación a un Premio Feroz. ¿Qué ha supuesto para ti interpretar a Tamara/Yurena?
Fue un reto interpretativo del que siento que he salido muy reforzada como actriz: era un personaje complicado y recibir halagos, tanto del público como de la crítica, es lo mejor que podría pasar. También me alegra que Yurena se haya visto bien retratada y vista con cariño; es una responsabilidad muy grande interpretar a una persona que luego va a verse en la pantalla. Creo que hay que ser muy delicado con estos tipos de ficción.
Además de un reto interpretativo y emocional, creo que fue también todo un desafío a nivel físico, por la cantidad de tiempo que tenías que pasar en maquillaje para transformarte, ¿no?
Bueno, más que físico, diría que fue mental. Hay que pasar mucho tiempo sentada en una silla mientras otras personas te toquetean la cara y el pelo constantemente. Normalmente, al ser citaciones muy tempranas por la mañana, yo llegaba medio "grogui" y me dejaba hacer. ¡Todo el mérito lo tienen Ángela Centeno y Pablo Morillas, que son los responsables de que cada cosa esté pegada en su sitio!
"Me alegra que Yurena se haya visto bien retratada y con cariño; es una responsabilidad muy grande interpretar a una persona que luego va a verse en la pantalla"
¿Conocías a Tamara antes de tener que interpretarla o eras muy pequeña cuando era una presencia constante en televisión? ¿Qué te parecía?
Tengo un recuerdo de ella, el No cambié seguro que lo canté más de una vez y hablábamos de ella en el recreo, pero casi como si fuera un animal mitológico; no tenía ni idea de todo lo que había alrededor y de lo que supuso para España en ese momento.
Después de meterte en personajes tan intensos, ¿cómo vuelves a tu rutina, a tu día a día?
Intento hacer un viaje para así establecer otra rutina diferente y ahí hacer el proceso de descompresión, y luego, cuando vuelvo a casa, con paciencia, poco a poco voy encontrando mi sitio. El deporte me salva muchas veces y también apuntarme a clases de cosas que me apetezcan aprender en ese momento; así la cabeza se enfoca en otra dirección.
¿Cuáles son los pros y los contras de tu profesión?
Para mí es la mejor profesión que hay, me lo paso genial y aprendo muchísimo; además, me da la oportunidad de conocer a gente muy interesante. Lo peor es cuando no estoy trabajando, porque lo echo muchísimo de menos y me puedo poner triste con facilidad.
¿Cómo es tu relación con las redes sociales? ¿Te afectan los comentarios negativos?
La verdad es que no tengo muchos o ¡por lo menos yo no los leo! Este último año intento no hacerles mucho caso a las redes, las uso como herramienta de trabajo y ya. Intento ocupar el tiempo en otras cosas. Creo que antes pasaba demasiado tiempo mirando cosas en internet y la sensación de tener el cerebro frito no me estaba gustando nada. Igualmente las consumo, ¿eh? Creo que es difícil escapar de ellas.
"La de actriz para mí es la mejor profesión que hay, me lo paso genial y aprendo un montón. Lo peor es cuando no estoy trabajando, porque lo echo muchísimo de menos"
¿Qué importancia le das a la imagen en una profesión como la tuya? ¿Cómo es tu relación con la moda?
Es una herramienta muy importante para expresarse y contar historias. Diría que, a la hora de componer personajes, es fundamental. Lo mismo para ocasiones de promoción, y así, yo, cuando voy a una alfombra roja, no dejo de estar interpretando un personaje, muy cercano a mí y con mi mismo nombre, pero que no tiene nada que ver con la Ingrid del día a día. A mí me viene bien ser consciente de eso y separarlos.
¿Te gusta seguir las tendencias?
Sigo alguna tendencia, sí, si veo que me gusta y me favorece, pero la verdad es que me da rabia cuando entro en un sitio y veo que hay alguien vestido igual que yo; entonces dejo descansar esa prenda unos meses hasta que encuentre otra manera de llevarla.
"No consumo alcohol porque, desgraciadamente, lo digiero fatal; el precio que paga mi cuerpo por beberse dos copas de vino es demasiado alto, no me compensa"
Cuando tienes que elegir un look para la alfombra roja, ¿qué es lo que tienes en cuenta? ¿Te implicas mucho o confías plenamente en tus asesores?
Llevo muchos años trabajando con José Juan Rodríguez y Paco Casado y hacemos muy buen equipo, confío plenamente en su criterio, pero me encanta participar, ¡los bombardeo con referencias! Quizá, lo que más me importa es estar cómoda y poder moverme bien con el look; si tengo que estar pendiente de muchos detalles para salir bien en la foto, o si el look no funciona desde todos los ángulos, lo descartamos.
¿Qué te parece esta colección de Louis Vuitton? ¿Te identificas con este estilo?
Diría que sí. Hay muchas prendas que me encantaría llevarme a casa.
"Sigo alguna tendencia, pero me da rabia cuando entro en un sitio y veo que hay alguien vestido igual que yo, entonces dejo descansar esa prenda unos meses"
Dices que entre un proyecto y otro te gusta hacer alguna escapada. Nautical se inspira en el espíritu viajero de la 'maison'. ¿Tú eres muy viajera? ¿Cuál ha sido el viaje más alucinante que has hecho hasta ahora?
Me encanta viajar; como te comentaba, para mí es una manera de desconectar estupenda y lo encuentro muy revitalizador. Hice una ruta por Japón que me encantaría repetir, así que de los últimos me quedo con ese, pero Brasil, por ejemplo, también me gustó mucho.
¿Cómo te cuidas? ¿Practicas deporte? ¿Sigues alguna dieta? Y para el rostro, ¿qué rutinas o tratamientos sueles hacerte?
Hago deporte, sí; cuando puedo, entreno cinco o seis días por semana, combino pesas y cardio de toda la vida con la escalada. Y en cuanto a dieta intento no comer azúcar, porque sospecho que me sienta peor de lo que creo, pero no ando muy preocupada de lo que como; bebo mucho agua eso sí. Y no consumo alcohol porque, desgraciadamente, lo digiero fatal; el precio que paga mi cuerpo por beberse dos copas de vino es demasiado alto, no me compensa. Mi rostro está en manos de Jenifer Alonso, que es una facialista fantástica. Hago todo lo que ella me dice. Y crema solar todos los días, siempre, llueva o haga sol.









