Estaba irremediablemente destinada a la música. "Dicen mis padres que antes de hablar, yo ya canturreaba canciones", confiesa Sofía Ellar cuando le preguntamos cuándo empezó a soñar con ser cantante. Es su forma de expresarse, de sentir y ha luchado mucho por ello. La música está tan presente en su vida que nos cuenta que lo mide todo con canciones, desde lo que tarda en un trayecto de coche al tiempo que tarda en darse una ducha.
Tenía 21 años cuando se adentró en la aventura de abrirse camino en la industria y lo hizo sin renunciar a su esencia, produciendo su propia música y poniendo el alma en cada verso y cada nota. En este momento, a sus 32 años, dice que si volviera atrás se pensaría dos veces emprender una carrera así, pero se siente orgullosa de lo que ha conseguido.
Sofía ha comenzado el año de la mejor manera posible, con su cuarto disco —titulado Ellar— en el mercado, y dando el "sí, quiero" a Fernando Muñoz, su compañero de vida y el hombre junto al que ha encontrado la mejor versión de sí misma. Ahora, cuando faltan días para dar la bienvenida a la primavera se asoma a nuestras páginas y nos habla de moda, de sus referentes de estilo, de su momento vital y por supuesto, de música. Porque Sofía es pura música.
Estás acostumbrada a ponerte delante de las cámaras en los escenarios, ¿cómo te has sentido haciendo de modelo por un día?
Muy cómoda. En mi cabeza las cámaras han sido "amigas". Aunque una va adquiriendo trucos, posas sin perder la esencia y se trata también de facilitar al equipo su trabajo para que todo vaya rápido.
¿Qué significa la moda en tu vida? ¿Te gusta seguir las tendencias?
La moda para mí es identidad, estilo y comodidad. Hay modas que nunca se pasan, al igual que hay cortes, colores y tejidos que favorecen más o menos. En general me gusta estar al tanto porque siempre puedes estar a la orden del día con un complemento o unos zapatos o un bolso.
Cinturones y capas
¿Cómo dirías que es tu estilo?
Hippie, desenfadado, casual y sobre todo… colorido. ¡Que ya vivimos en un mundo suficientemente gris!
Para los conciertos o videoclips, ¿te gusta ser camaleónica con tus 'outfits' o prefieres ser tú misma?
Personalmente creo que cuando la gente viene a verte a un concierto hay que ofrecer un show a la altura de las circunstancias con cambios de outfit cronometrados entre canción y canción y demás. Si no, te quedas en tu casa con amigos escuchando un disco. En los videoclips he hecho de todo, pero siempre en mi gama de colores frescos y alegres donde aviva el turquesa por definición: un color muy Ellar. Últimamente los videoclips tienen tendencia a ser más video lyrics y sencillos, quizás porque vivimos a la velocidad del rayo o… ¿porque queremos humanizar todavía más al artista…? Buena pregunta.
¿Cuáles son tus referentes en moda?
Sin duda, Janis Joplin. Aunque pertenece al mundo de la música, me parece un icono que representa una mujer libre, fuerte y con personalidad. ABBA también, me arrebatan las mangas acampanadas, los colores y todo lo que tiene vuelo y movimiento. En la moda me iría a un perfil estilo Edie Sedgwick, que me puede recordar en alguna cosa a mi alter ego, Mademoiselle Madame (me inspiré en ella).
¿Cuál es el tesoro de tu armario al que tengas más cariño?
Cualquier prenda simbólica de videoclips especiales, como las chaquetas de Bañarnos en vaqueros, el vestido de Canción de radio… ¡Lo mido todo por canciones! hasta cuánto tardo en ducharme o en llegar a un lugar en coche —ríe—.
¿Qué prendas no faltan nunca en tu maleta cuando estás de gira?
Cinturones vistosos y coloridos a la altura de la cintura y las capas tan coloridas de manga campana que se mueven conmigo en el escenario.
"La calma ha llegado a su destino sobre la pista de aterrizaje. He sentido con intensidad todo lo que tenía que vivir desde que arranqué esta aventura a mis 21 años"
Un cierre de año insuperable
Terminaste el 2025 de la mejor manera, con tu boda y nuevo disco en el mercado, ¿cómo describirías el momento que estás atravesando?
Sin duda, puedo decir con la mano en el corazón que la calma ha llegado a su destino sobre la pista de aterrizaje. Ya he vivido y sentido con mucha intensidad todo lo que tenía que vivir desde que arranqué esta aventura a mis 21 años. Volvería a repetir hasta el último disgusto igual si supiera que a la vuelta de la esquina me esperaba semejante cierre de 2025, tan bien acompañada de mi mejor versión y de un hombre que se viste por los pies, comparte tus mismos valores y educación y entiende y respeta tu trabajo.
¿Cómo ha influido tu momento vital en tu música?
Es innegociable que las mejores canciones creo que las he escrito desde el dolor, tristeza, ruptura o desgarre. Bien es cierto que la carrera de un artista no puede depender del estado anímico inestable de uno mismo y… ¡Esa etapa ya se acabó! Abandero la salud mental y el ritmo natural y biológico de la vida que acaba llegando y se verá reflejado en nuevas canciones que ya estoy escribiendo.
Tu nuevo trabajo discográfico tiene como título tu apellido, Ellar, ¿dirías que es tu disco más personal?
Todos mis discos son personales porque mis canciones lo son, el papel en blanco es mi mejor terapeuta y como cantautora independiente y sincera no puedo colárosla en canciones (adornar un poco, sí). Este último disco tiene mucho origen, como mis raíces londinenses, y en cuanto a narrativa cierra por completo historias de amor sin sentido. Abrimos paso a un ciclo multicolor lleno de otro tipo de aventuras y montañas rusas pero donde decides quedarte, ¡pase lo que pase!
¿Cuánto tiempo has estado trabajando en él?
A lo tonto han sido tres años de viajes pasando por México, Colombia, donde he ido Cosiendo y Cantando —titulo de una de sus canciones—, haciéndome mayor habiendo hecho el ejercicio interno de conocer bien y reconciliarme con mi niña interna (ejercicio necesario).
"Volvería a repetir hasta el último disgusto si supiera que me esperaba este cierre de 2025, acompañada de mi mejor versión y de un hombre que comparte mis mismos valores, entiende y respeta mi trabajo"
Un sueño que empezó en Londres
¿Cuándo comenzaste a soñar con la música y cuando empezó a hacerse realidad ese sueño?
En Londres. Dicen mis padres que antes de hablar yo ya canturreaba canciones y prueba de ello hay en alguna grabadora de voz antigua. El tema de los musicales y los shows en casa era el pan de cada día e ir a programas de la tele era el gran sueño que mis padres no terminaron de ver: formarme profesionalmente y con los pies en la tierra era indiscutible.
En tu familia, ¿te han apoyado siempre?
A ver… El trato era el siguiente: yo tenía que estudiar mi carrera universitaria con buenas notas (mis padres pensaban que se me acabarían quitando los pájaros de la cabeza) y que ya, después, podría hacer lo que quisiera. Ni se fueron volando los pájaros de mi cabeza y saqué todo con buenas notas, por lo que estaba claro que no iba a dar mi brazo a torcer. Ahí sí me apoyaron con todas, aportando también conocimiento y visión del mundo y entorno de la empresa (lo cual agradezco enormemente).
¿Cuál era tu 'plan b' si no te hubiera salido lo de la música?
Ay… Pues ahí sí que hubiese sido "esa niña cansada de oficinas", ¡o no! A saber. El mundo de la empresa es infinito y yo creo que hubiese sido una representante de artistas muy válida: tengo garra, conozco el mundo de primera mano y ¡a guerrera no me gana nadie!
Han pasado casi diez años del lanzamiento de tu primer disco, 'Seis peniques', ¿qué es lo más complicado que has superado en este camino?
Ser independiente e ir contracorriente siendo una mujer muy joven no es fácil, precisamente. Dicho lo cual, lo más difícil para mí creo que han sido las decepciones de personas que me han acompañado tantos años, personas que creías que querían lo mejor para ti pero eran tóxicas, relaciones que te hacen enfermar y de las que cuesta muchísimo salir. Doy gracias a haberlo conseguido tras años y años de esfuerzo. De todo se sale.
"La moda para mí es identidad, estilo y comodidad. Diría que mi estilo es hippie, desenfadado, casual y, sobre todo, colorido. ¡Ya vivimos en un mundo suficientemente gris!"
¿Alguna vez pensaste tirar la toalla?
¡Muchas, muchísimas! E invertir todo mi capital en algo mucho más seguro que la música. ¡Ojo que todavía estoy a tiempo! —ríe—.
¿Cuál dirías que ha sido el momento más emocionante que has vivido en un escenario?
Emociones las hay de todo tipo. Desde ver un Wizink Center lleno con mi sudor y esfuerzo, hasta cantar para 150 personas con mascarillas en pleno confinamiento, perdiendo dinero pero alegrando corazones con mis canciones. Esa gira en COVID con ese minuto de silencio al comenzar no me la quita nadie.
Has construido tu carrera con independencia, tú produces tu propia música, ¿ha sido difícil elegir este camino?
Si volviera atrás, me lo pensaría dos veces. Pero en ese momento la Sofía de 21 años era imparable, indomable y tenía que intentarlo por la vía más difícil. A veces todavía siento que tengo algo que demostrarle al mundo. Es complejo.
Cuando necesitas desconectar, ¿qué es lo que te gusta hacer?
Ver una puesta de sol, como estoy haciendo ahora mismo. Me emociona, me hace conectar conmigo y las distintas versiones de mí que se han sentado en cualquier lugar del mundo a ver el sol acostarse… y escribir.
"Sueño con formar una familia, encajar con éxito ese pilar de la vida con la música, escenarios y canciones y estar lista siempre para lo que me depare la vida"
Por último, qué metas tienes por cumplir a corto plazo, ¿con qué sueñas?
Sueño con formar una familia, encajar con éxito ese pilar de la vida con la música, escenarios y canciones y estar lista siempre para lo que la vida me depare: y para eso nunca se está lo suficientemente preparado.










