Lo celebró en la intimidad, en un exclusivo restaurante de la capital y con su círculo más cercano. Miguel Urdangarin sopló el pasado mes de abril 24 velas, y como mostramos en nuestra revista, en su fiesta no sólo estuvo arropado por su novia, Olympia Beracasa, su madre, la infanta Cristina y su tía la infanta Elena. La cita se convirtió en una pequeña reunión de ‘royals’ europeos, desde su hermana Irene a su prima Ana María Morales -hija de Alexia de Grecia- y Tirso de Bulgaria -el hijo pequeño de Carla Royo-Villanova y el príncipe Kubrat-.
Son nietos de reyes, hijos de príncipes y dos Infantas de España... y pertenecen a la nueva -y discreta- generación real del viejo continente.
Irene Urdangarin, su hermana pequeña
Su hermana pequeña, Irene, será la próxima en cumplir años -21 el próximo mes de junio-, y estudia Hostelería, Gestión de Eventos y Turismo en Oxford. Una carrera -contaba su padre, Iñaki Urdangarin, en su libro Todo lo vivido: triunfos, derrotas y aprendizajes- que "es, literalmente, la horma de su zapato. Un propósito que encaja con ella como si lo hubiera llevado escrito desde siempre" porque es muy social.
"Su capacidad para adaptarse a entornos distintos y disfrutar de ellos es verdaderamente sorprendente", nos desvelaba Iñaki. "Los planes parecen salirle de debajo de las piedras, como si tuviera un radar natural para conectar con las personas y con la vida que sucede a su alrededor".
Además, es muy solidaria, como su hermano Juan -que también vive en el Reino Unido-, y hace unos años estuvo trabajando como cooperante en Battambarg, una de las regiones más pobres y minadas de Camboya, con la ONG Sauce.
Ana María Morales, su prima canaria
La última vez que la vimos fue hace apenas unos meses, en el homenaje a la princesa Irene, la querida hermana de la reina Sofía -y su tía abuela-, en Madrid. Ana María tiene 22 años y es hija de Alexia de Grecia -hija de los reyes Constantino y Ana María de Grecia- y Carlos Morales.
Aunque nació en Barcelona, a principios de los 2000 la familia se mudó a las Islas Canarias -tierra natal de su padre-, donde residen desde entonces -en el municipio de Yaiza, en Lanzarote- y llevan una vida muy alejada de los focos.
La discreción es su máxima, pero su presencia en el cumpleaños de Miguel no es extraña. Sus madres no sólo están unidas por lazos de sangre -nacieron, además con un mes de diferencia-, sino también por una gran amistad.
Comparten aficiones y, también, muchas experiencias de vida -más allá de veranos en Marivent-. Alexia y la Infanta compartieron piso en Barcelona -donde doña Cristina trabajaba como Coordinadora de Programas del Tercer Mundo de la Fundación La Caixa- en la década de los noventa.
La princesa llegó a la ciudad catalana para cursar un máster en Intervención Temprana en la Infancia, y allí conoció al arquitecto canario Carlos Morales, con el que se casó en la catedral de Santa Sofía de Londres el 9 de julio de 1999 y tuvieron cuatro hijos -además de Alexia, Arrieta, Carlos y Amelia-.
Tirso, un ingeniero entre médicos
Es uno de los nietos más 'desconocidos' del rey Simeón de Bulgaria. Tirso es el pequeño de los tres hijos de Carla Royo-Villanova y el príncipe Kubrat, y, a diferencia de sus hermanos mayores, Mirko y Lukas, que han seguido los pasos de su padre en el mundo de la medicina, él se ha decantado por otro universo completamente distinto: las telecomunicaciones.
"Alguna vez llegué a imaginarme como doctor, pero en el fondo tenía claro cuál era mi camino y, al fin y al cabo, con tres médicos en casa estamos cubiertos", explicaba en una entrevista con Vanitatis, en la que presentaba su proyecto más personal, una consultora, Antokel, que trabaja en el desarrollo de la Inteligencia Artificial en compañías de diversos ámbitos -aunque también forma parte de la compañía Permira-.
La familia real búlgara siempre ha estado muy unida a la española. El rey Juan Carlos y el rey Simeón mantienen una gran amistad que se ha transmitido de generación en generación. De hecho, el príncipe Konstantin forma parte del círculo cercano del rey Felipe VI y es padrino de la infanta Sofía.
Victoria Federica, estilo propio
Aunque nos aseguraba, hace unos meses, en una entrevista que la palabra icono es "muy elevada" para ella, lo cierto es que Victoria se ha convertido en un referente en las redes sociales y se abre camino en el mundo de la moda. Una pasión que le viene de familia. Su padre, Jaime de Marichalar, que es de quien más ha aprendido en esta industria, no sólo es uno de los hombres más elegantes de nuestro país, sino que, desde 2013, es consejero para el grupo LVMH (Louis Vuitton Moët Henness).
También, nos revelaba que, de su armario, lo que más sorprendería sería "un bolso que heredé de mi abuela paterna. Y algún conjunto antiguo de mi madre que todavía no he tenido ocasión de ponerme". "Estoy en un momento muy creativo y de aprendizaje. Me siento en constante evolución, explorando nuevas ideas y disfrutando de poder crecer personal y profesionalmente", añadía. Y lo cierto es que, en lo personal, está muy ilusionada.
Ha encontrado el amor al lado de Jorge Navalpotro, con quien acudió a esta cita, demostrando que su noviazgo se afianza día a día.









