Acaba de cumplir 24 (el pasado 30 de abril), y aunque no era una cifra redonda, quiso celebrarlo con una fiesta íntima y rodeado de su círculo más cercano. Para Miguel Urdangarin este no era un cumpleaños más: como avanzábamos hace una semana, marca el inicio de una nueva vida. Tras un tiempo viviendo en la Zarzuela junto a su abuela, la reina Sofía, y su tía abuela, la princesa Irene -que falleció el pasado mes de enero-, a principios de este año se independizó y ahora comparte apartamento con su novia, Olympia Beracasa, en el centro de Madrid. La suya es una relación que continúa avanzando, y como cualquier otra pareja de su edad, han dado un paso más yéndose a vivir juntos.
Además, en lo profesional, Miguel también se encuentra en otra nueva etapa. Después de estudiar Biología Marina (Ciencias del Mar) en la Universidad de Southampton, en el Reino Unido, y sus prácticas no remuneradas como analista de inversiones en Ocean Born, está evaluando proyectos de investigación y biodiversidad, su gran pasión, y, en la actualidad, trabaja en un fondo para la creación de espacios sostenibles para la ciencia y la innovación.
Alguna que otra ausencia
El hijo pequeño de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin está en un gran momento y aprovechó la ocasión para reunir a su familia, casi al completo, en un exclusivo restaurante en Madrid.
Faltaban su padre, que reparte su tiempo entre Vitoria y Barcelona -donde está la oficina de Bevolutive, su proyecto que, como nos contaba hace unos meses espera que sea "el camino de mi futuro"-, y sus hermanos mayores, que viven lejos. Juan sigue en Londres, donde trabaja, desde hace años, para la Extreme E de Alejandro Agag, y Pablo, en Barcelona, donde continúa la estela de Iñaki como jugador de balonmano —en su caso, en el equipo Fraikin BM Granollers—. De hecho, el pasado viernes 1 de mayo tenía partido, así que era difícil cuadrar su agenda deportiva para viajar hasta la capital; pero su hermana pequeña, Irene, que estudia Hostelería, Gestión de Eventos y Turismo en Oxford, y será la próxima en cumplir años —el próximo mes de junio hará los 21—, no quiso perderse la cita.
Tampoco su madre. La infanta Cristina, quien, una vez más, volvió a mostrarse de lo más cariñosa con su nuera -aunque no es la primera vez que las cámaras captan ese momento cómplice entre ellas-. Olympia es una más en la familia, y Miguel también lo es en la de su pareja -aunque no haya instantáneas-.
Su tía la infanta Elena era otra de las invitadas, al igual que su prima, Victoria de Marichalar, que acudió en muy buena compañía. 'Vic' estaba junto a su novio, Jorge Navalpotro, confirmando así que su noviazgo sigue consolidándose. Aunque hace tiempo que se conoce su relación, fue en París donde debutaron 'oficialmente' como pareja, y hace unas semanas los veíamos de nuevo en la Feria de Abril -una de las citas preferidas de la hija de la infanta Elena-.
El joven empresario ya conoce al Rey Juan Carlos —en enero viajaron juntos a Abu Dabi, con motivo del 88 cumpleaños del monarca— y, por lo que podemos ver en esta ocasión, ya se suma a este tipo de celebraciones familiares, donde, esta vez, había además dos asistentes muy especiales: su prima canaria, Ana María Morales, y Tirso de Bulgaria.
Ana María es hija de Carlos Morales y Alexia de Grecia, prima e íntima amiga de su madre, la infanta Cristina; mientras que Tirso es el hijo pequeño del príncipe Kubrat y Carla Royo-Villanova, y tiene la misma edad que Miguel. La familia real búlgara siempre ha sido muy cercana a los Borbón. El rey Simeón -abuelo de Tirso- es muy amigo del rey Juan Carlos y Konstantin -su tío- pertenece al círculo íntimo del rey Felipe VI -de hecho, es padrino de la infanta Sofía-.










