Sevilla ha vuelto a brillar con luz propia en una Feria de Abril donde tradición y modernidad se dan la mano en el Real. Entre farolillos, albero y casetas llenas de vida, el traje de flamenca —con sus lunares, volantes y mantoncillos— ha reinado una vez más. Sin embargo, como ya vimos con Inés Domecq, hay invitadas que han sabido reinterpretar este código con acierto. En esta edición, y como recoge la revista ¡HOLA! de esta semana, rostros como Amaia Salamanca, Victoria López-Quesada o Ana Aznar han dejado algunos de los looks más interesantes (y menos vistos), moviéndose entre lo clásico y lo contemporáneo con una naturalidad que define el nuevo estilo de feria.
Amaia Salamanca: elegancia relajada con guiños flamencos
Amaia Salamanca asistió junto a Rosauro Varo y sus tres hijos —Olivia, Nacho y Mateo—, dejando una de las imágenes más familiares y espontáneas del Real. Su look sigue la estela de esa nueva forma de vestir la feria sin traje de gitana, pero sin perder su esencia.
La actriz apostó por una blusa vaporosa en tono marrón con lunares, confeccionada en un tejido ligero que se movía con el cuerpo. El diseño destacaba por su cuello alto con caída tipo pañuelo, donde colocó un broche clásico de oro y diamantes: un gesto sutil que elevaba el conjunto y conectaba con la tradición.
Completó el look con unos pantalones blancos de talle alto y pernera ancha, llenos de movimiento, y unas alpargatas de esparto con cuña, el calzado más sensato para el albero. Los pendientes dorados en forma de flor con detalle negro, gafas retro ovaladas y una coleta sencilla cerraban un look cómodo, elegante y perfectamente adaptado al contexto.
Victoria López-Quesada: tradición con un aire nostálgico
Victoria López-Quesada, ahijada del rey Felipe VI, acudió junto a su marido, Enrique Moreno de la Cova, apostando por el traje de flamenca más clásico.
Eligió un diseño en color verde con un estampado diferente a los lunares, aportando frescura sin renunciar a la tradición. Los volantes y encajes en blanco añadían ese aire romántico que define el traje de gitana más auténtico. El mantoncillo blanco con detalles rojos —coordinados con sus pendientes— introducía contraste, mientras que la flor rosa en el cabello y las alpargatas de esparto completaban un look coherente, elegante y fiel al espíritu de la feria.
Ana Aznar: el poder del binomio blanco y negro
Ana Aznar optó por una versión más urbana del estilo feria, sin renunciar a los códigos estéticos que la definen. Su elección fue una falda larga de lunares en blanco y negro, con gran vuelo y movimiento, ajustada en la cintura para estilizar la silueta.
La combinó con una camisa blanca impecable, demostrando que los básicos bien elegidos pueden ser tan efectivos como un traje de flamenca. El bolso de rafia, los pendientes rojos y las sandalias marrones aportaban ese toque desenfadado pero cuidado. Un look que confirma que el secreto está en reinterpretar los elementos clásicos —como los lunares— desde una óptica más minimalista.
Ana Rosa Quintana: feminidad en clave contemporánea
Ana Rosa Quintana también se sumó al universo de los lunares, pero desde una perspectiva más clásica. Eligió un vestido midi asimétrico, de un solo hombro, en color rosa con lunares negros. El diseño, ajustado en la cintura con cinturón, realzaba la figura, mientras que las alpargatas negras de cuña aportaban comodidad. Los aros finos completaban el estilismo.
Una Feria que evoluciona sin perder su esencia
La Feria de Abril 2026 ha vuelto a demostrar que Sevilla es mucho más que tradición: es también un laboratorio de estilo. Mientras figuras como la infanta Elena —reconocida con la Caseta de Oro— mantienen vivo el legado más clásico, nuevas generaciones e invitadas reinterpretan el código con naturalidad. Entre coches de caballos, rebujito y casetas llenas, el estilo evoluciona sin perder su identidad. Y estos looks no vistos confirman que, hoy más que nunca, hay muchas formas de vestir la feria… y todas pueden ser igual de acertadas.









