El último capítulo en la guerra de los Beckham vuelve a confirmar una cosa: que Brooklyn no quiere de momento reconciliarse con sus seres queridos, por mucho que estos lo intenten. La semana pasada, David y Victoria fueron a Hollywood con tres de sus cuatro hijos, Romeo, Cruz y Harper, para inaugurar la estrella en el Paseo de la Fama que le han dedicado al exfutbolista. Aprovechando su estancia allí, la benjamina de la casa quiso pasarse por la mansión donde reside su hermano mayor con Nicola Peltz para acercar posturas. Un gesto que, lejos de agradar al joven de 27 años, este lo ha interpretado como una maniobra de sus padres para usar a la menor y exponerla ante la opinión pública.
"El hecho de que hubiera fotógrafos allí presentes cuando Harper fue a entregar la carta en mano lo dice todo: estaba preparado para que lo captaran las cámaras", ha dicho un representante de Brooklyn a nuestros compañeros de HELLO!. Se refiere así a las imágenes que han visto la luz donde la adolescente de 14 años pasó a mediodía por delante de la lujosa vivienda en Beberly Hills, para después marcharse sin haber obtenido la respuesta deseada. El primogénito de los Beckham no estaba en ese momento en su domicilio, ya que se encontraba de viaje en Nueva York para asistir a un festival gastronómico, por lo que resultó imposible que le abriera la puerta a la pequeña de la familia.
Tan solo unas horas antes de que se produjera esa escena tan comentada, el exjugador de equipos como Manchester United o Real Madrid había sido reconocido en Los Ángeles con esa distinción propia de las estrellas del cine. Durante su emotivo discurso, a pesar de la ausencia de Brooklyn, dijo que sus cuatro hijos son "la razón de ser" por la que se levanta cada mañana. Del mismo modo, quiso dar las gracias a sus padres y a sus hermanas "por apoyar siempre" sus sueños, si bien la dedicatoria más especial fue para su mujer. "A Victoria, mi maravillosa esposa desde hace casi treinta años. Sin ella, nada de esto sería posible", le dijo.
El distanciamiento entre el chef e influencer con sus padres se ha ido acentuando en los últimos tiempos hasta desembocar, a comienzos de año, en una ruptura total. La situación alcanzó su punto más delicado en enero, cuando este expresó públicamente que no deseaba retomar el contacto con su familia, palabras que sin duda han marcado un antes y un después. "No quiero reconciliarme. He visto con mis propios ojos hasta dónde son capaces de llegar con tal de preservar su propia fachada", dijo de forma tajante en un explosivo comunicado que compartió en redes sociales.
En aquella carta que dio la vuelta al mundo, Brooklyn denunciaba también que sus progenitores quisieron sabotear su romance con Nicola en numerosas ocasiones. "Han intentado sin cesar arruinar mi relación desde antes de mi boda, y no han parado", señalaba. "Mi madre canceló la confección del vestido de novia en el último momento, a pesar de lo emocionada que estaba mi pareja por lucir su diseño, lo que la obligó a buscar urgentemente uno nuevo", contó a modo de ejemplo, recordando cómo fueron -según su versión- los preparativos de aquel enlace celebrado en abril de 2022 en Palm Beach (Florida). Entre esta y otras muchas acusaciones, dejaba por último una sentencia que aún resuena y provoca gran dolor entre los suyos. "Mi familia valora el escaparate público y los patrocinios por encima de todo. Para ellos, la marca Beckham es lo primero", sentenciaba.







